sábado, 28 de enero de 2017

50.000 visitas



Este blog ha tenido su visita número 50.000 y es momento de hacer un poco de historia.
El 19 de julio de 2010 escribí el primer artículo en este blog y cuatro años más tarde se produjo la visita 10.000, concretamente el 4 de noviembre de 2014.

Las entradas más leídas fueron:

                          98 visitas

Actos mes de octubre :                                             82 visitas
Galdós en Las Palmas:                                             80 visitas

 Luis Mariano, el libro del  centenario:                    75 visitas

El 3 de agosto, en Noticias de Navarra:                   75 visitas


28 de julio, en Deia:                                                  57 visitas

propuestas para 2013:                                               56 visitas

 En octubre a Madrid:                                               55 visitas


Todas las entradas, salvo dos, se refieren a las conferencias impartidas y esas dos son relativas a libros que he publicado

Los diez países que habían realizado más lecturas eran:

España
5787
Estados Unidos
1579
Rusia
573
Alemania
366
Francia
282
Ucrania
195
China
167
Letonia
84
Reino Unido
80
Bélgica
55

El 23 de febrero de 2016 se llegó a la visita 20.000. Los temas más leídos eran:


Un libro, el mejor regalo....................................... 335
19 de febrero, el Gran Capitán en Palencia........... 258
14 de mayo en Madrid........................................... 234
oferta de verano......................................................227
11 de febrero, Luis Mariano en Pamplona..............216
livre solidaire/libro solidario...................................201
12 de noviembre, el Gran Capitán en Madrid.......174
6 de noviembre, el Gran Capitán en Vitoria............156
el sábado 3 de octubre, Luis Mariano en Alsasua...143
fotos del acto de Santander......................................141

Todas se refieren ya a libros publicados

Visitas por países:

España: 11441
USA: 2793
Rusia: 865
Francia: 723
Alemania: 642
Ucrania: 304
China: 212
Italia: 127
Argentina: 124
Reino Unido: 56

Cinco meses más tarde, el 20 de julio de 2016, se produjo la visita 30.000.

Las entradas más visitadas fueron:


27 de mayo, Luis Mariano en Alcobendas                                  1116

Pedro Navarro, Conde de Oliveto                                                 866

Sebastián Iradier, entrevista en Radio Euskadi                             755

2 de junio, Blas de Otero en el Ateneo de Madrid                        679

Luis Mariano en El Argonauta y en...                                            465

8 de marzo, presentación en Vitoria                                               444

26 de abril, Blas de Otero vuelve al CM Cisneros                         399 

un libro, el mejor regalo                                                                 376

Alvaro Ocáriz explora las raíces navarras de Sebastián Iradier     375

19 de febrero, el Gran Capitán en Palencia                                   351


Y por nacionalidades:

España                                        19497

USA                                             3201

Rusia                                            1182

Francia                                          983

Alemania                                      787

Ucrania                                         311

Argentina                                      228

China                                            221

México                                         185

Italia                                             165 

Tres meses más tarde, el 19 de octubre de 2016, la visita 40.000, con estos temas coko más leídos:

QUEDAN SÓLO CINCUENTA EJEMPLARES           1479     
Pedro Navarro, Conde de Oliveto                                    1377
27 de mayo, Luis Mariano en Alcobendas                       1167
30 de agosto, en Santoña                                                   1087
Sebastián Iradier; entrevista en Radio Euskadi                   883
11 de agosto, Blas de Otero en Logroño                             585

Y por nacionalidades:

España
27155
Estados Unidos
3448
Rusia
1816
Francia
1288
Alemania
909
Argentina
371
Ucrania
324
México
254
Italia
230
China
216


Y tres meses después, la visita 50.000

2038








1598








1231








1136








939








894








782








769








750









Y por países:
707


España
33759
Estados Unidos
3725
Rusia
3118
Francia
1567
Alemania
1061
Argentina
520
Ucrania
348
México
324
Polonia
302
Italia
269


Costó cuatro años llegar a las primeras diez mil entradas y ahora cada tres meses se producen diez mil lecturas nuevas. Si en las primeras 10.000, con 55 visitas se entraba en el ranking de las 10 más leídas, ahora hacen falta más de 700 para estar en ese ranking.

Respecto a los países, los cinco primeros se han mantenido a lo largo de este tiempo, y en los cinco siguientes puestos parece que se consolidan Argentina, Italia, México y Ucrania.

Muchas gracias a todos por vuestra fidelidad  a lo largo de este tiempo   

jueves, 26 de enero de 2017

Bicentenario de José Zorrilla




 






El 27 de febrero se celebra el bicentenario del nacimiento del genial JOSÉ ZORRILLA. Se dio a conocer leyendo este poema en el funeral de Larra:

Ese vago clamor que rasga el viento
es la voz funeral de una campana;
vano remedo del postrer lamento
de un cadáver sombrío y macilento
que en sucio polvo dormirá mañana.

Acabó su misión sobre la tierra,
y dejó su existencia carcomida,
como una virgen al placer perdida
cuelga el profano velo en el altar.
Miró en el tiempo el porvenir vacío,
vacío ya de ensueños y de gloria,
y se entregó a ese sueño sin memoria,
¡que nos lleva a otro mundo a despertar!

Era una flor que marchitó el estío,
era una fuente que agotó el verano:
ya no se siente su murmullo vano,
ya está quemado el tallo de la flor.
Todavía su aroma se percibe,
y ese verde color de la llanura,
ese manto de yerba y de frescura
hijos son del arroyo creador.

Que el poeta, en su misión
sobre la tierra que habita,
es una planta maldita
con frutos de bendición.

Duerme en paz en la tumba solitaria
donde no llegue a tu cegado oído
más que la triste y funeral plegaria
que otro poeta cantará por ti.
Ésta será una ofrenda de cariño
más grata, sí, que la oración de un hombre,
pura como la lágrima de un niño,
¡memoria del poeta que perdí!

Si existe un remoto cielo
de los poetas mansión,
y sólo le queda al suelo
ese retrato de hielo,
fetidez y corrupción;
¡digno presente por cierto
se deja a la amarga vida!
¡Abandonar un desierto
y darle a la despedida
la fea prenda de un muerto!

Poeta, si en el no ser
hay un recuerdo de ayer,
una vida como aquí
detrás de ese firmamento...
conságrame un pensamiento
como el que tengo de ti.

Y nos deleitó con muchas obras: Este es un fragmento de A buen juez, mejor testigo:

 Pasó un día y otro día,
un mes y otro mes pasó
y un año pasado había;
mas de Flandes no volvía
Diego, que a Flandes partió.
Lloraba la bella Inés
su vuelta aguardando en vano;
oraba un mes y otro mes
del crucifijo a los pies
do puso el galán su mano.

Y , por supuesto, con su Don Juan Tenorio, que recoge el personaje de Tirso de Molina y le dota de un tono diferente:

Como gustéis, igual es,
que nunca me hago esperar.
Pues, señor, yo desde aquí,
buscando mayor espacio
para mis hazañas, di
sobre Italia, porque allí
tiene el placer un palacio.
De la guerra y del amor
antigua y clásica tierra,
y en ella el Emperador,
con ella y con Francia en guerra,
díjeme: «¿Dónde mejor?
Donde hay soldados hay juego,
hay pendencias y amoríos».
Di, pues, sobre Italia luego,
buscando a sangre y a fuego
amores y desafíos.
En Roma, a mi apuesta fiel,
fijé entre hostil y amatorio,
en mi puerta este cartel:
Aquí está don Juan Tenorio
para quien quiera algo de él.
De aquellos días la historia
a relataros renuncio;
remítome a la memoria
que dejé allí, y de mi gloria
podéis juzgar por mi anuncio.
Las romanas caprichosas,
las costumbres licenciosas,
yo gallardo y calavera,
¿quién a cuento redujera
mis empresas amorosas?
Salí de Roma por fin
como os podéis figurar,
con un disfraz harto ruin
y a lomos de un mal rocín,
pues me quería ahorcar.
Fui al ejército de España;
mas todos paisanos míos,
soldados y en tierra extraña,
dejé pronto su compaña
tras cinco o seis desafíos.
Nápoles, rico vergel
de amor, de placer emporio,
vio en mi segundo cartel:
Aquí está don Juan Tenorio,
y no hay hombre para él.
Desde la princesa altiva
a la que pesca en ruin barca,
no hay hembra a quien no suscriba,
y cualquier empresa abarca
si en oro o valor estriba.
Búsquenle los reñidores;
cérquenle los jugadores;
quien se precie que le ataje,
a ver si hay quien le aventaje
en juego, en lid o en amores.
Esto escribí; y en medio año
que mi presencia gozó
Nápoles, no hay lance extraño,
no hubo escándalo ni engaño
en que no me hallara yo.
Por dondequiera que fui,
la razón atropellé,
la virtud escarnecí,
a la justicia burlé
y a las mujeres vendí.
Yo a las cabañas bajé,
yo a los palacios subí,
yo los claustros escalé
y en todas partes dejé
memoria amarga de mí.
Ni reconocí sagrado,
ni hubo razón ni lugar
por mi audacia respetado;
ni en distinguir me he parado
al clérigo del seglar.
A quien quise provoqué,
con quien quiso me batí,
y nunca consideré
que pudo matarme a mí
aquel a quien yo maté.
A esto don Juan se arrojó,
y escrito en este papel
está cuanto consiguió,
y lo que él aquí escribió,
mantenido está por él.


D. Juan:
Cálmate, pues, vida mía;
reposa aquí, y un momento
olvida de tu convento
la triste cárcel sombría.
¡Ah! ¿No es cierto, ángel de amor,
que en esta apartada orilla
más pura la luna brilla
y se respira mejor?
Esta aura que vaga llena
de los sencillos olores
de las campesinas flores
que brota esa orilla amena;
esa agua limpia y serena
que atraviesa sin temor
la barca del pescador
que espera cantando el día,
¿no es cierto, paloma mía,
que están respirando amor?
Esa armonía que el viento
recoge entre esos millares
de floridos olivares,
que agita con manso aliento,
ese dulcísimo acento
con que trina el ruiseñor
de sus copas morador
llamando al cercano día,
¿no es verdad, gacela mía,
que están respirando amor?
Y estas palabras que están
filtrando insensiblemente
tu corazón, ya pendiente
de los labios de don Juan,
y cuyas ideas van
inflamando en su interior
un fuego germinador
no encendido todavía,
¿no es verdad, estrella mía,
que están respirando amor?
Y esas dos líquidas perlas
que se desprenden tranquilas
de tus radiantes pupilas
convidándome a beberlas,
evaporarse a no verlas
de sí mismas al calor,
y ese encendido color
que en tu semblante no había,
¿no es verdad, hermosa mía,
que están respirando amor?
¡Oh! sí, bellísima Inés,
espejo y luz de mis ojos;
escucharme sin enojos
como lo haces, amor es;
mira aquí a tus plantas, pues,
todo el altivo rigor
de este corazón traidor
que rendirse no creía,
adorando, vida mía,
la esclavitud de tu amor.

Doña Inés:
Callad, por Dios, ¡oh don Juan!,
que no podré resistir
mucho tiempo sin morir
tan nunca sentido afán.
¡Ah! Callad, por compasión,
que oyéndoos me parece
que mi cerebro enloquece
y se arde mi corazón.
¡Ah! Me habéis dado a beber
un filtro infernal sin duda,
que a rendiros os ayuda
la virtud de la mujer.
Tal vez poseéis, don Juan,
un misterioso amuleto,
que a vos me atrae en secreto
como irresistible imán.
Tal vez Satán puso en vos
su vista fascinadora,
su palabra seductora
y el amor que negó a Dios.
¿Y qué he de hacer, ¡ay de mí!,
sino caer en vuestros brazos,
si el corazón en pedazos
me vais robando de aquí?
No, don Juan; en poder mío
resistirte no está ya;
yo voy a ti, como va
sorbido al mar ese río.
Tu presencia me enajena,
tus palabras me alucinan,
y tus ojos me fascinan,
y tu aliento me envenena.
¡Don Juan! ¡Don Juan! Yo lo imploro
de tu hidalga compasión:
o arráncame el corazón,
o ámame, porque te adoro.

Clamé al cielo, y no me oyó.
Mas, si sus puertas me cierra,
de mis pasos en la tierra
responda el cielo, no yo.

Colaboró con Sebastián Iradier, como he indicado en mi libro. Zorrilla pudo la letra e Iradier la música a muchas composiciones, de las que se conservan, con partitura: Aurora o la jitana (sic) de Sevilla y La canción del molino


Ah, y es el único literato que ha dado el nombre a un campo de fútbol y eso es ya muy importante. Otra cosa es que quienes vayan al estadio José Zorrilla sepan quién fue este gran escritor 



miércoles, 11 de enero de 2017

Manolita Chen, la importancia de los senos en la cultura




 
Ha fallecido Manolita Chen, una actriz que demostró que dos tetas mueven más que dos carretas. Como homenaje a esta actriz de la que van a hablar poco los culturetas, vayan estos versos de Blas de Otero  y el artículo que , sobre ella he encontrado en Libertad Digital 




Ritmo de ola

Los senos son como palomas.
Hay algunos que vuelan.
La curva de los senos es el patrón para la línea del ecuador.
El meneo de los senos sugiere el ritmo de la ola.
Los senos son dos, pero parecen uno repetido, jimaguas.
Dulces, leves senos de niñas de quince años.
(Debieran llevar siempre una cintita rosa en el pezón.)
Senos directamente agresivos de las doncellas.
Senos llenos de las casadas, que colman la palma de la mano y la
      rebosan.
Si las mujeres no tuvieran senos, el mundo sería una leche.
   




Se nos ha ido para siempre Manolita Chen, una mujer que hizo felices a un par de generaciones al menos, sobre todo caballeros que iban a aplaudirla, enardecidos, a sus espectáculos de variedades. Pero también acudían matrimonios, espectadores de toda condición social, aunque abundaran más los de estratos más débiles. Porque era en los pueblos, en ciudades donde no llegaban las compañías importantes de revistas, los lugares en los que arribaba el Teatro Chino de Manolita Chen. Abría sus puertas llenas de paredes floridas, con atractivos colores, bombillas por todas partes, y anuncios en las paredes de las calles donde se anunciaba la actuación de una "Compañía de galas orientales, con cincuenta internacionales artistas". Había números de circo, ilusionistas, payasos, cantaoras de copla y flamenco, y chicas en ropa interior exhibiéndose casi desnudas.

Y presidiendo ese coro descocado de "vedettes", ella, la escultural estrella con su anatomía al aire y a punto de estallar. Porque sépase que Manolita Chen fue de las primeras artistas españolas de su género que se operó los pechos, aumentándolos, como en el cine hacían Diana Dors, Mamie van Doren y otras pechugonas de Hollywood. Y a los varones le hacían los ojos chiribitas, en tanto si iban con su novia o su esposa eran apercibidos para que se excitaran lo justo. También las chicas del "ballet" de Manolita tuvieron que pasar por el quirófano, las que no tenían desarrolladas las glándulas mamarias. Eso sucedía en una entoldada carpa llena de sillas plegables, pues aquel Teatro Chino de Manolita Chen era de carácter ambulante y venía a ser como un escenario para cómicos de la legua, mejor desde luego del que disponían los cómicos decenios atrás. La empresa de la que esta señora era copropietaria junto a su esposo disponía de varias carpas, que se repartían por toda España. Espectáculos previstos para ferias populares. Daban ¡hasta siete funciones diarias! Pero ¿de dónde procedía esta Manolita Chen, que acaba de dejarnos?

Fue a comienzos de la década de los 40 cuando apareció en Madrid un chino llamado Chen Tse-Ping, nacido en 1903, procedente de París, donde se había instalado muy joven, sin querer volver a su país desde que Chiang Kai-Sheck alcanzó el poder. Enrolado en varias "troupes" circenses conoció a una alemana, Charlotte, que figuraba en la misma compañía, con la que contrajo matrimonio. Tuvieron un hijo. Su esposa falleció. Y tras la invasión alemana en Francia durante la II Guerra Mundial Chen Tse-Ping optó por venirse a nuestro país. En el Circo Price de la madrileña Plaza del Rey encontró trabajo con su grupo de titiriteros, los Che-Kiang. Allí, Chen Tse-Ping se fijó en una belleza de ojos rasgados y vistosa presencia, que le hizo "tilín". Al año se casaban. Era la madrileña del Puente de Vallecas Manuela Fernández Pérez, (hija de padre agricultor, su madre era criada), que oficiaba de corista. Cantaba muy bien, gracias a las lecciones que le impartió en el Conservatorio de Madrid nada menos que Laura de Santelmo. La boda fue en 1944, y Manolita pasó a llevar el apellido de su marido al tiempo que el chino se nacionalizaba español, bautizado con el nombre de Jesús. "Chepín" lo llamaba ella. Contaba el novio cuarenta y un "tacos" y ella, sólo diecisiete. Se enamoró de él viéndolo bailar al ritmo de sus doce platillos. Y luego además "porque me volvía loca cuando me besaba".

Manolita se integró pronto con los Che-Kiang. Consistía su papel en aparecer en la pista atada a una tabla sobre la que su reciente esposo lanzaba peligrosamente media docena de afilados cuchillos. Cada función era un suplicio para la joven. Temblaba de miedo. Hasta que en 1947 se acabaron aquellos sinsabores al despedirse del Price. Fundaron el Circo Chino Che-Kiang y ella ya no tuvo que soportar más los cuchillos de su media costilla. "¡Que se ponga otra en mi lugar!", dijo. Cambió años más tarde de nombre aquel barracón portátil, por el de Teatro-Circo Chino.

En 1950 hicieron su primera "tournée" por toda España. Año en el que tuvieron a su única hija, Mary Paz. Resultó luego que un avispado empresario valenciano ante el éxito de Chen Tse-Ping y su mujer, que se estaban forrando, resolvió llamar a su tinglado también Teatro Chino. Y para no complicarse la vida, Chen Tse-Ping le dijo a su querida mujercita: "En adelante, nuestro negocio llevará tu nombre". Dicho y hecho: el de Teatro Chino Manolita Chen.

Eran los años 60 cuando en su cometido de "supervedette" animaba a la numerosa clientela con atrevidos cuplés, burlando a la censura, aunque de vez en cuando les cayera algún multazo. Los títulos de sus estrenos no dejaban duda alguna del contenido de sus letras: "Arrímame la estufita", "¡Qué justito me entra…!"… y cosas por el estilo. Llegó el día, ya en tiempos de la Transición, que Manolita Chen fue la primera en montar un número lésbico, para rizar el rizo del erotismo en la frontera con el "porno". Había que calentar a la parroquia, que ya en los años 70 ya no llenaba tanto su negocio, porque empezaba a proliferar el cine del destape y le hacían mucha competencia.
El Teatro Chino de Manolita Chen dio muchas oportunidades a jóvenes artistas que andando el tiempo serían grandes figuras, casos de Pajares y Esteso y también Marifé de Triana, Antonio Molina y El Fary. Contaban éstos, y así lo recogí al entrevistarlos, que la vida era dura bajo la carpa, que eran muchas funciones las que hacían, pero tenían la comida asegurada e iban aprendiendo su oficio. En otras ocasiones otras estrellas consagradas no tuvieron inconveniente en ser contratados por Manolita y su marido, como Juanito Valderrama, Dolores Abril, Rafael Farina y hasta Bigote Arrocet. Tenía fama esta empresaria de pagar bien a los buenos artistas. Y bromeaba diciendo que en eso era muy diferente a Matías Colsada, acreditado empresario revisteril, con fama de tacaño y de cobrarles el cincuenta por ciento a los autores de sus espectáculos.

A finales de los años 70 Manolita Chen hubo de abandonar sus actuaciones porque se le diagnosticó un tumor en uno de sus oídos, produciéndole una molesta parálisis facial. No obstante siguió dirigiendo sus espectáculos con su energía acostumbrada. Tuvieron ella y su esposo que hacer frente a un desdichado asunto: un transexual llamado Manuel Saborido, procedente de El Molino de Barcelona tuvo la cara dura de anunciarse como "Manolita Chen", disfrazándose hasta parecerse al máximo a la verdadera. Ello perjudicó gravemente los intereses de nuestra protagonista y digamos también su honorabilidad, pues el público que la seguía, la aplaudía y la tenía considerada una estrella en su género se preguntaba si en realidad era ciertamente un transexual.

Entre esos equívocos, y que ya el Teatro Chino de Manolita Chen acusaba el descenso de espectadores, fue transcurriendo la última etapa de su existencia, cuyo espectáculo final corrió a cargo de las hermanas Hurtado y los hermanos Calatrava. En 1986 aquel escenario portátil cerró para siempre sus puertas. No obstante Chen Tsé-Ping, con Manolita a su lado, se embarcó en nuevos negocios, siempre dentro del mundo del espectáculo, contratando teatros en los que figuraron como empresarios. El compositor Alfonso Santisteban, por ejemplo, montó con su entonces esposa, la popular locutora de Televisión Española Marisa Medina una función llamada "Satán Azul", contando con la "pasta" del matrimonio. El músico refería que Chen Tsé-Ping iba todos los días a vigilar la taquilla, se retiraba a un palco para dormir una prolongada siesta, despertándose justo en el momento en el que iba a terminar la función, instante en el que aparecía en el escenario saludando con los actores al respetable.

Chen Tsé-Ping falleció en 1997. Y ahora, veinte años después, le ha seguido Manolita, ya con ochenta y nueve a sus espaldas, después de tanto tiempo sembrando de picardía, canciones y sonrisas cómplices con aquel público fiel que llenaba sus barracones. Vivía en una residencia de ancianos en el pueblo sevillano de Espartinas, de donde es el torero Espartaco, donde viviera Juanito Valderrama y donde ahora habita Miguel Poveda.

Ya nadie parecía acordarse en los últimos tiempos de ella. Pero un doctor en Filología Hispánica, el granadino Juan José Montijano Ruiz, el más riguroso autor de la historia de la revista musical española, dio hace pocos años en escribir un par de volúmenes contándonos los avatares del Teatro Chino y la vida de esta Manolita Chen, recobrando así para muchos lectores la epopeya de su azarosa e interesante existencia, la que este pasado día 8 ha concluido definitivamente.