martes, 27 de junio de 2023

Carmen Sevilla, la novia de España

 Ha fallecido Carmen Sevilla, una de las principales actrices de este país. En mi libro Luis Mariano, un corazón que canta, que se puede adquirir en Amazon, hablo de la relación entre ambos e incluyo abundante material gráfico.

Las veces que he hablado de Luis Mariano (lo he hecho  en Pamplona, Burdeos, Madrid , Vitoria, Rentería, Tudela, Santoña, Alsasua, Alcobendas y  Arcos de Jalón)  a las personas mayores les brillaban los ojos cuando aparecía Carmen Sevilla, porque eran la pareja del momento en el que estas personas eran jóvenes y era recordar esa juventud un tanto lejana.


Voy a incluir un artículo de Manuel Román en Libertad digital:

Carmen Sevilla: adiós a una estrella con luz propia

Carmen Sevilla, fallecida a los 92 años, siempre se consideró más actriz que cantante.

Resulta un detalle menor llegada la última hora de Carmen Sevilla discutir su fecha exacta de nacimiento: en casi todas sus biografías, incluidas las de las enciclopedias, figura como nacida el 16 de octubre de 1930, lo que es falso, según ella misma nos reveló, justificando la verdadera, un año más tarde. Para obtener el carné profesional del entonces Sindicato Nacional del Espectáculo, cuando debutó, al ser menor, hubo de mentir, alterando su edad. Recibió clases de música y danza en la academia madrileña de Laura de Santelmo, quien la motejó como "Carmen, la de Sevilla". Su madrina en los escenarios fue Estrellita Castro, que la invitó a cantar por vez primera en uno de sus espectáculos. No quería el padre de Carmen, Antonio García Padilla, que fuera artista. Estrellita lo convenció tras verla bailar, un día que la entonces jovencita le llevó al madrileño teatro Calderón unas letras de canciones de su progenitor, que firmaba con el seudónimo Kola.

Carmelilla, como se dio a conocer en sus principios artísticos, se curtió en la compañía de Enrique Vargas (El Príncipe Gitano). En su filmografía suele escamotearse su verdadero debut ante las cámaras: en 1944, dirigida por Domingo Viladomat para su documental "Hombres ibéricos". En 1947 es cuando hace sus pinitos de actriz cinematográfica, con frase, en un breve cometido, en Serenata española, de Juan de Orduña, cuya protagonista era Juanita Reina. Y un año después es cuando salta al primer papel femenino de Jalisco canta en Sevilla, que ella considera su verdadera entrada en el mundo de la pantalla, teniendo por compañero (quien hubo de besarla pero viéndola tan jovencita lo hizo con suma delicadeza) nada menos que al entonces popularísimo galán de las rancheras mexicanas Jorge Negrete.

Sesenta y nueve películas rodaría nuestra estrella. Se consideró siempre más actriz que bailarina y cantante. En cuando a su filmografía, hay que recordar su sexto filme, La Revoltosa, de 1949, donde formó pareja castiza con Tony Leblanc. En esa profusa lista abundan los títulos de ambiente andaluz, comedias y cintas de corte histórico. De los primeros, bástenos recordarles: Cuentos de la Alhambra, El sueño de Andalucía, Violetas imperiales, La hermana San Sulpicio, La Bella de Cádiz, Un caballero andaluz, Pan, amor… y Andalucía, Camino del Rocío… Mostró su vena dramática en La venganza sobre todo, junto a dos destacados galanes, Jorge Mistral y Raf Vallone, y en buena parte también en El techo de cristal, No es bueno que el hombre esté solo, Nadie oyó gritar, La loba y la palomaBeatriz…, rodando películas intrascendentes, de corte costumbrista algunas y otras, en particular la de su última época "del destape" en los años 70, perfectamente prescindibles desde el punto de vista crítico, aunque en taquilla, en general, funcionaran bien; Carmen tenía muchísimos admiradores dentro y fuera de España, en países hispanoamericanos, por supuesto.

De esa larga relación de rodajes (es la estrella de su género que la encabeza en número) se cuentan anécdotas de cuando otro galán cantante azteca, Pedro Infante se sobrepasó con ella a la hora de besarla, motivando que Carmen, disgustada, le mordiera la lengua; actitud que también mostró por parecido comportamiento de Charlton Heston, su pareja en Marco Antonio y Cleopatra, en 1972. Durante mucho tiempo, el periodo más o menos comprendido entre los años 50 y 60 del pasado siglo, Carmen Sevilla encarnó el símbolo para la sociedad de la época de una española virtuosa que defendía entre otros valores espirituales la moralidad más estricta, sin excesos de contenido sexual en su vida artística y desde luego tampoco en la íntima. Alguna vez manifestó que iría virgen al matrimonio, acontecimiento que sucedió el 23 de febrero de 1961, en la Basílica del Pilar, de Zaragoza. A su esposo, el popular compositor Augusto Algueró Dasca, lo había conocido en 1955 cuando rodaba La fierecilla domada. Con anterioridad, la estrella mantuvo romances que apenas trascendieron. Algunos con millonarios sudamericanos. La relación que bien pudo acabar en boda a comienzos de los años 50 fue la que sostuvo con el valiente matador de toros mexicano Carlos Arruza, rival en los ruedos años atrás de "Manolete". Novio celoso que en vísperas de los preparativos del enlace osó decirle a Carmen que se olvidara del cine, que la quería en casa, sólo para él. Y la sevillana le dio puerta; con buenos modales, eso sí. La acosaron grandes astros de la cinematografía mundial: Frank SinatraYul BrynnerMario Moreno (Cantinflas)… pero ella no se dejó seducir por aquellos cantos de sirena. Ello sucedió a comienzos de los años 60, en su breve estancia en Hollywood para rodar Rey de Reyes, encarnando el papel de María Magdalena. Nunca quiso probar más suerte en aquella Meca del cine.

Luis Mariano, con quien hizo tres películas (ya nombradas El sueño de Andalucía y Violetas Imperiales, más Cita en Granada ,como se tituló en principio), manifiesto homosexual, le hizo ver la imposibilidad de ir juntos al altar, empeñado en desposarla. Carmen quería casarse "como Dios manda", tener un hogar, hijos… sin abandonar su profesión. Sólo tuvo un descendiente, al que impusieron el nombre del padre. Éste, Augusto Algueró, tenorio impenitente, engañó a su mujer cuantas veces se lo propuso, hasta que ella dijo ¡basta! Ya había aguantado los celos artísticos del músico, quien se consideraba ofendido cuando, sobre todo en sus viajes a Sudamérica, Carmen era tratada como una estrella y él parecía ser ignorado por la prensa y el público. Pero, como la propia Carmen Sevilla me confió en 1976, durante una pausa del rodaje de "Beatriz" en tierras gallegas: "Lo que no le soporto es que me ridiculice, me falte al respeto, se pasee del brazo de una furcia por la Gran Vía y luego vuelva a casa al amanecer metiéndose en nuestra cama como si nada…". Y se separaron. Con el empresario Vicente Patuel ya mantenía relaciones desde 1973. En 1985 consiguió el divorcio de Augusto Algueró. El año en el que en un juzgado de Arcos de la Frontera contrajo segundas nupcias, evento que publicó una revista del corazón a cambio de veinticinco millones de pesetasLa primera vez que la estrella "ponía el cazo" pues nunca antes había negociado exclusivas, si exceptuamos la de sus "memorias".

Citado de nuevo Augusto Algueró, magnifico compositor de canciones románticas popularísimas y de bandas sonoras cinematográficas ("Tómbola", "Penélope", "Te quiero, te quiero", "Noelia", "Las chicas de la Cruz Roja"…) hemos de dedicar un apartado musical acerca de Carmen Sevilla. Ella, al principio, se lució como bailarina, lo que ya apuntamos. Y comenzó su faceta de cantante, aunque ella misma me diría que lo suyo, por encima de todo, fue ser actriz. Citaremos un ramillete de títulos, entre más de doscientos, que popularizó en sus discos y películas, y hasta en presentaciones personales, las galas que se dicen ahora, conciertos y antiguamente bolos: "Carmen de España", "Cariño trianero", "Coplas", "Será el amor", "Amor latino", "Cabecita loca", "Embustero", "Monsieur Dupont", "Palabras, palabras" (a dúo susurrado con Paco Rabal), "Violetas imperiales" ( a dúo con Luis Mariano, y sola), "Eres diferente", "Typical Spanish", "Gracias", "La gente"…

Retornando a su actividad cinematográfica. En la segunda mitad de los años 70 es cuando acepta, más que nada por razones económicas, guiones de escasa entidad: Nosotros los decentes, El apolítico, siendo en 1978 su despedida con una rara, absurda e infame película, Rostros. Luego pasó unos años con largas temporadas en la finca de su marido, rodeada de ovejitas, convirtiéndose en 1991 en presentadora de un programa-concurso del cupón de ciegos, donde entre errores garrafales, olvidos, divertidos equívocos y salidas de pata de banco (no todas por culpa suya, algunas provocadas por los propios guionistas) se ganó la simpatía y seguimiento de una amplia audiencia y la atención de los medios de comunicación y caricatos imitadores, que tuvieron en ella un filón para sus parodias.

Esa etapa que ya preludiaba su descenso de categoría como estrella que lo había sido a lo largo de casi cuatro décadas, estrella con luz propia desde luego, con una fotogenia que nadie discute por encima de la de otras folclóricas, gracia personal, vis cómica si era preciso, y en general una simpatía que traspasaba la pantalla, le brindó la oportunidad de ganar más dinero que nunca. Dícese que se embolsaba trescientas mil pesetas diarias por aparecer unos pocos minutos en Telecupón; mucho más tarde, nueve mil euros casa semana por presentar los sábados en Televisión Española Cine de barrio. Y en "spots" de publicidad también se asegura que cobró en esos años la friolera de dos millones de euros. Nada extraña que ayudara a su segundo marido en sus no muy productivos cultivos y ganado en una finca extremeña. Y además, Carmen se permitió comprarse un buen piso, que yo pisé durante mi postrer entrevista con la estrella, de doscientos metros cuadrados, valorado en su día en un millón y medio de euros, frente al madrileño templo de Debod. Enviudó. Su adiós profesional se produjo ya avanzada la primera década del nuevo siglo, como decíamos, en calidad de presentadora de "Cine de barrio". Aún mantenía su seductora sonrisa de siempre como gancho infalible para ganarse la simpatía de los telespectadores. Hasta que, acogida en una residencia a las afueras de Madrid, Orpea, en Aravaca, el año 2015, fue perdiendo la memoria, con su mente en blanco, incapaz incluso de reconocer en sus últimos días a su propio hijo. El mal de Alzhéimer se le había declarado en 2009, aunque no se conoció públicamente hasta tres años después.

No recibía visitas, salvo la de Augusto, su hijo. Un representante artístico, que mucho la quería y admiraba, iba a verla periódicamente para entregarle un ramo de flores. Fueron pasando los años, los aniversarios cada mes de octubre. Carmen Sevilla no recordaba absolutamente nada de su glorioso pasado, Triste final para una mujer que nos hizo felices tanto tiempo. A los periodistas que la conocimos y entrevistamos en infinidad de ocasiones nos costará olvidarla porque, al margen de su condición de estrella, tenía un enorme don de gentes, empatía nada más saludarla, encanto que brotaba de ese gran corazón, que acaba de detener el tiempo para la eternidad.

domingo, 25 de junio de 2023

(Mavka) La canción del bosque de Lesya Ukrainka


 

Tras Tarás Shevchenko, la voz de la Ucrania libre y Lesya Ukrainka, el alma de Ucrania, primeros libros que se escribían en España y en español sobre estos dos símbolos de la nación ucraniana, José Andrés Alvaro Ocáriz presenta una nueva obra destinada, como las anteriores, a visibilizar la cultura ucraniana.

En esta ocasión ha traducido al español La canción del bosque de Lesya Ukrainka. Es una obra dramática, dividida en un prólogo y tres actos, en la que vemos actuar a las deidades ucranianas protectoras de los bosques y la relación que mantienen con los seres humanos.

El folklore ucraniano está lleno de creencias y supersticiones, que manifiestan la supervivencia de un remoto pasado étnico. En sustancia, todos están relacionados con los fenómenos naturales que se observan en el cambio de las estaciones a medida que transcurre el año y con la actividad de los múltiples espíritus que se supone que yacen detrás del mundo visible. Este es el trasfondo general de este cuento de hadas.

Recientemente ha podido verse una película de dibujos animados sobre Mavka, la protagonista de la obra citada. Por ello, hemos estimado conveniente publicar este libro a fin de que puedan disfrutar de esta obra de Lesya Ukrainka, una de las principales autoras ucranianas.


Se puede adquirir en Amazon, tanto en formato e-book como en formato libro.

También se me puede pedir directamente. Un ejemplar a 20 euros, cinco o más a 15 euros cada ejemplar (envío gratis)


viernes, 16 de junio de 2023

El 21 de junio, en Madrid


 

Si alguien no puede acudir y desea adquirir un ejemplar, puede acercarse a su librería habitual, indicar el título y que lo distribuye Elkar. 

Se puede adquirir también on line en la web de Elkar.




jueves, 1 de junio de 2023

El acto del día seis en Plaza Nueva

 https://www.plazanueva.com/articulo/agenda/presentacion-tudela-libro-exilio-navarro-america-amado-alonso-garcia-manuel-garcia-sesma-jose-andres-alvaro-ocariz/20230601180038246987.html


Presentación del libro ‘El exilio navarro en América: Amado Alonso García y Manuel García Sesma’ de José Andrés Alvaro Ocáriz

🗓 Martes 6 de junio

🕘 18:00h.

📍 Centro Cívico Lestonnac

El martes seis de junio a las seis de la tarde en el Centro Cívico Lestonnac presentaremos el libro El Exilio navarro en América: Amado Alonso García y Manuel García Sesma.




Manuel García Sesma nació en Fitero el 10 de enero de 1902. 

Tenía gran afición al estudio, pero sus padres carecían de recursos para costearle una carrera. Entonces obtuvo una beca para seguir la de sacerdote en el seminario conciliar de Tudela. De aquella época data su amistad con don José María García Lahiguera, fiterano, obispo y fundador, posteriormente, de la Congregación de las Oblatas. 

Obtuvo en todos los cursos y en todas las asignaturas, la calificación de meritissimus (sobresaliente) y premio extraordinario (Laureatus o Accesit). Sintió algún tiempo vocación de sacerdote, pero sus lecturas particulares, la efervescencia liberal de Tudela y la agitación obrera en las principales ciudades de España, empezaron a formar en él una conciencia progresista, cada vez más alejada de la mentalidad predominante entre el clero navarro; por lo que, antes de ordenarse, abandonó el seminario.

Estudiando todavía en Tudela, se inició en el periodismo, colaborando en el semanario local, El porvenir agrícola, con el seudónimo de Angel Amuraci; pero se enteró el rector y se lo prohibió. Más tarde, al salir del seminario, escribió, ya con su propio nombre, en el mismo periódico, y posteriormente, en El ribereño navarro, firmando como El Caballero X. A continuación, colaboró, esporádica y gratuitamente, en otros periódicos de Navarra (La Voz de Navarra), Logroño (La Rioja), Madrid, Santander, Burgos, etc., y ya en Francia, en francés, en un semanario de Toulouse (L´Espagne Républicaine). En 1922 dirigió la revista gráfica Fitero. 

Estuvo exiliado en Francia y México. Regresó definitivamente a España el 1 de julio de 1973, e ingresó en la Residencia “San Raimundo” de Fitero. Desde entonces se dedicó a la investigación histórica y a publicar libros sobre Fitero: La Iglesia Cisterciense de Fitero y Estudios fiteranos (1981); Leyendas fiteranasMugas del siglo XIXBiografía crítica de San Raimundo de Fitero (1982), Miscelánea fiterana (1983).  Falleció en Fitero el 15 de marzo de 1991.

El exilio navarro en América: Amado Alonso García y Manuel García Sesma

La obra

Con motivo de la guerra civil de 1936, muchas personas tuvieron que abandonar España para salvar sus vidas y procurarse un futuro que se les negaba en su propia tierra.

A lo largo de los libros que, desde nuestra Asociación, vamos a dedicar al tema del exilio que sufrieron los navarros vamos a plasmar las vicisitudes que a las que tuvieron que hacer frente personas de nuestra Comunidad que tuvieron que dejar atrás todo y lanzarse a lo desconocido, porque, a veces lo desconocido es mejor que lo que se conoce demasiado bien.

Vamos dedicar este primer libro a Amado Alonso García y a Manuel García Sesma. Al escribir este libro ha primado el carácter divulgativo. No nos hemos planteado un profundo y enmarañado estudio sino dar a conocer, de un modo sencillo, a algunos de los navarros que tuvieron que dejar su país.

Amado Alonso fue trabajar a Argentina. Allí sufrió las consecuencias de la dictadura peronista y tuvo que exiliarse a Estados Unidos. Tanto en Argentina como en Estados Unidos, ayudó y colaboró con las personas que, desde España, llegaban como exiliados a esos países.

Manuel García Sesma pasó por varios campos de concentración franceses hasta que pudo asentarse en México. Fue profesor y un notable periodista y escritor.

Hemos dividido el libro en varios capítulos. En el primero hablaremos, de una manera general, del exilio español. El segundo lo dedicaremos al exilio español en Argentina para pasar, en el tercero, a hablar de Amado Alonso. En el cuarto nos referiremos al exilio español en México para dedicar el quinto capítulo a Manuel García Sesma. 

Esperamos que este libro les sirva para conocer las vicisitudes personales de estos dos navarros y de tantos españoles a los que la violencia arrancó de sus hogares y nos anime a trabajar para que esas circunstancias no se vuelvan a producir.

El autor

José Andrés Alvaro Ocáriz nació en San Sebastián. Realizó los estudios de Magisterio con la especialidad de Filología Francesa y posee la Licenciatura en Filología Hispánica. Ha impartido la docencia durante veinticinco años en diversos colegios e institutos de Aragón, Barcelona, Navarra y País Vasco. Ha desempeñado diversas responsabilidades en el Departamento de Educación y Cultura del Gobierno de Navarra. Ha creado el sello editorial Desiréediciones y dirige la Asociación Cultural Literatura y Sociedad. 

Ha escrito veinticinco libros, ha ofrecido unas trescientas cincuenta conferencias y recitales poéticos tanto a nivel nacional como internacional, ha formado parte de jurados de premios literarios, ha colaborado asiduamente en medios de comunicación, ha publicado artículos en prestigiosas revistas y ha sido comisario de varias exposiciones. 

Libros publicados:

“Celaya, esencial” (Ed. Bassarai,2011)

“Antonio Tovar, el filólogo que encontró el idioma de la paz” (Ed. Siníndice, 2012)

“Luis Mariano, cien años, cent ans”. (Desiréediciones, 2014)

“El Gran Capitán”. (Desiréediciones, 2015)

“Sebastián Iradier. Si a tu ventana llega una paloma” (Desiréediciones,2016)

“El Madrid de Blas de Otero” (Ayuntamiento de Leganés, 2016)

“La flecha que me asignó Cupido” (Desiréediciones,2017)

“Los relatos navarros de Francisco Navarro Villoslada” (Desiréediciones, 2018)

“Trafalgar” (Desiréediciones, 2018)

“Yo, el conde de Aranda” (Desiréediciones,2019)  

“Vasco Núñez de Balboa, el español que descubrió un océano” (Desiréediciones,2019)

“Tarás Shevchenko, la voz de la Ucrania libre” (Desiréediciones,2019)

“Cuatro escritoras, cuatro miradas de mujer” (Desiréediciones,2020)

“Churruca. Elogio histórico” (Desiréediciones,2020)

“La cereza de Milagro en la gastronomía” (Desiréediciones,2020)

“Lesya Ukrainka, el alma de Ucrania” (Desiréediciones,2020)

“Diego de León, conde de Belascoain: el último romántico” (Desiréediciones,2021)

“Ramón de Campoamor, poeta y político” (Desiréediciones, 2021)

“Carlos, príncipe de Viana” (Desiréediciones, 2021)

“Benito Pérez Galdós y el ferrocarril” (Desiréediciones, 2021)

“Pío Baroja, el hombre que vino del mar” (Desiréediciones, 2021)

“Miguel Hernández, la voz truncada” (Desiréediciones,2022)

“Yo, Pedro Ruiz del Castillo” (Desiréediciones,2022)

“Sandor Petőfi, el poeta que murió por la libertad (Desiréediciones,2022)

“El exilio navarro en América: Amado Alonso García y Manuel García Sesma” (Desiréediciones,2023)

¿Cómo conseguir el libro?

En tu librería habitual, indicando el título, el nombre del autor y que lo distribuye Elkar.

En el País Vasco y Navarra, en las librerías de Elkar.

En Amazon, tanto en formato e-book como en formato libro.


miércoles, 31 de mayo de 2023

Churruca; reseña en la Revista General de Marina

 


Revista General de Marina, marzo de 2023

ALVARO OCARIZ, José Andrés: Churruca, Elogio histórico (ISBN: 978-16-596-3973-5) Desiréediciones, 2020. 87 páginas. Ilustraciones en blanco y negro. Precio: 20 euros.

Ha llegado a nuestras manos un pequeño gran libro, se trata de la puesta al día tras un laborioso carenado del casco hace tiempo varado del Elogio histórico del brigadier de la Real Armada Cosme Damián Churruca y Elorza, que murió en el combate de Trafalgar el 21 de octubre de 1805, escrito por el amigo más confidente que tuvo. Madrid, imprenta de Ripollés, 1806, botado por su hermano Julián, erudito poeta en lengua vascuence y héroe de la Guerra de la Independencia, el año de la gloriosa muerte de Cosme Damián sobre la cubierta del buque de su mando, el San Juan Nepomuceno, libro al que hoy podemos calificar de "raro". El primoroso carenado llevado a cabo por Álvaro Ocáriz ha consistido en modernizar el vocabulario de la primera publicación, simplificar la sintaxis para que sean más comprensibles algunas frases, añadir 50 notas al pie para explicar el contexto histórico en el que se desenvolvió la científica y guerrera vida de Cosme Damián Churruca, insertar ilustraciones con las cartas náuticas levantadas por él mismo, tanto en las campañas del estrecho de Magallanes como en las del Caribe, singularmente en Puerto Rico, y fotografías de los escenarios donde lució el protagonista del elogio.

El libro está prologado por José Ignacio de Churruca y Egoscozábal, descendiente directo del comandante del San Juan Nepomuceno, que destaca la famosa frase: "Si oís decir que mi navío ha sido apresado, decid que he muerto", como así fue y que, como dice el prologuista, "son palabras que sólo puede pronunciarlas un héroe".

Finalmente decir que el autor de este trabajo ha realizado este esfuerzo para "(...) recordar a Cosme Damián Churruca y aportar datos que pueden ser desconocidos (...)" de la vida del inmortal brigadier de la Real Armada.

José María Blanco Núñez, capitán de navío (retirado).


El libro puede adquirirse en Amazon. También se puede comprar en librerías. Basta indicar el título, el nombre del autor y que lo distribuye Elkar.

miércoles, 17 de mayo de 2023

El 16 de mayo, en el Diario de Navarra


 

6 de junio, en Tudela


 El seis de junio, a las seis de la tarde, en el Centro Cívico Lestonnac de Tudela, presentaremos el libro El exilio navarro en América: Amado Alonso García y Manuel García Sesma.

Estos son algunos datos de la relación de García Sesma con Tudela y la Ribera:  

 

Manuel García Sesma nació en Fitero el 10 de enero de 1902. 

Tenía gran afición al estudio, pero sus padres carecían de recursos para costearle una carrera. Entonces obtuvo una beca para seguir la de sacerdote en el seminario conciliar de Tudela. De aquella época data su amistad con don José María García Lahiguera, fiterano, obispo y fundador, posteriormente, de la Congregación de las Oblatas. 

Obtuvo en todos los cursos y en todas las asignaturas, la calificación de meritissimus (sobresaliente) y premio extraordinario (Laureatus o Accesit). Sintió algún tiempo vocación de sacerdote, pero sus lecturas particulares, la efervescencia liberal de Tudela y la agitación obrera en las principales ciudades de España, empezaron a formar en él una conciencia progresista, cada vez más alejada de la mentalidad predominante entre el clero navarro; por lo que, antes de ordenarse, abandonó el seminario. 

Estudiando todavía en Tudela, se inició en el periodismo, colaborando en el semanario local, El porvenir agrícola, con el seudónimo de Angel Amuraci; pero se enteró el rector y se lo prohibió. Más tarde, al salir del seminario, escribió, ya con su propio nombre, en el mismo periódico, y posteriormente, en El ribereño navarro, firmando como El Caballero X. A continuación, colaboró, esporádica y gratuitamente, en otros periódicos de Navarra (La Voz de Navarra), Logroño (La Rioja), Madrid, Santander, Burgos, etc., y ya en Francia, en francés, en un semanario de Toulouse (L´Espagne Républicaine). En 1922 dirigió la revista gráfica Fitero. 

Estuvo exiliado en Francia y México. Regresó definitivamente a España el 1 de julio de 1973, e ingresó en la Residencia “San Raimundo” de Fitero. Desde entonces se dedicó a la investigación histórica y a publicar libros sobre Fitero: La Iglesia Cisterciense de Fitero y Estudios fiteranos (1981); Leyendas fiteranas. Mugas del siglo XIX. Biografía crítica de San Raimundo de Fitero (1982), Miscelánea fiterana (1983).  Falleció en Fitero el 15 de marzo de 1991.


Si alguien no puede acudir al acto, ya sabe que puede adquirir el libro en Amazon y que, si desea comprarlo en librerías, debe indicar que lo distribuye Elkar 

jueves, 11 de mayo de 2023

Presencia vasca en la Armada española


 Os presento mi nuevo libro. Este es el prólogo:

Un convencimiento compartido entre el autor de este libro y el que suscribe, nos puso en contacto, por vía epistolar electrónica primero y vía internet por segunda vez, hasta que, a pesar de la edad que nos separa, y ya vía telefónica, compartimos el aludido convencimiento, el cual significa, para ambos, que la historia marítima y naval del País Vasco es fundamental y constituye uno de los pilares básicos de la Historia de España. Los dos, antes de conocernos, trabajamos, y lo seguimos haciendo, para ahondar en ese mar documental y bibliográfico que permite surcarlo dejando tras de nosotros una estela de biografías cuya espuma componen los verdaderos protagonistas, los marinos vascos, de todas las ramas de la marina, la de guerra, la mercante, la pesquera, la deportiva, la científica/industrial, centrándolas en distintos periodos históricos y, sin saberlo, trabajando casi en paralelo.

Decía de la vía internet porque, inmerso en mi trabajo, tuve necesidad de conocer más a fondo al capitán de fragata D. Francisco de Moyúa y Mazarredo, el segundo comandante del brigadier D. Cosme Damián Churruca, comandante del San Juan Nepomuceno en Trafalgar, ambos muertos con sublime heroicidad e injustamente perseguido, el primero de ellos, por políticos enemigos de su tío, que fue quizás el más brillante de los almirantes españoles del XVIII, D. José de Mazarredo y Salazar Muntañones, alías “el Bilbaíno”. Pues bien, encontré en una revista electrónica del País Vasco, y más tarde en la Revista de Historia y Cultura Naval, un excelente artículo biográfico sobre D. Francisco, lo que me hizo indagar más sobre el autor, al que conocía por su publicación del Elogio Histórico de Churruca, puesto en lenguaje de hoy en día y con multitud de notas explicativas, obra que necesitaban los ávidos de conocer la figura de un científico de primer orden, de un patriota sin fisuras y de un héroe inmortal.

Así que, puestos en contacto, como decía más arriba, recibí el manuscrito de esta obra en la que pude comprobar que su conocimiento profundo sobre los personajes que van citados, llega hasta las raíces medievales, tiempos de aquella Hermandad de las Marismas, donde los vascos brillaron con esplendor y siguieron brillando en las siguientes, en cada una de ellas con matices diferentes, pero en todas distinguidos; tan célebres los balleneros y los que fueron al Bacalao desde siempre, como los oficiales de la Marina de Guerra del XVIII, por poner un ejemplo.

En el libro, verán el desarrollo de verdaderas sagas marineras, v.g. los Oquendo de San Sebastián que cubren con su apellido las listas de las Armadas y luego la de la Real Armada, desde el XVI hasta finales del XVIII, a familias de pescadores y mercaderes, que proporcionaron marinos de la talla de J. S. Elcano, u otros que permitieron enlazar a Filipinas con la Metrópoli, vía la Nueva España, el principal fray Andrés de Urdaneta, al que Elcano llevó, desde su Ordizia natal a la expedición montada por Fernández de Loaysa, como simple grumete y que terminó encontrando el ansiado “tornaviaje”; en fin, no hace falta extenderse en ejemplos porque, en las páginas de este libro, van a ver la riqueza y la variedad de personajes que engrandecieron a España en la mar, que es la que “une a los pueblos, mientras que la tierra los separa” como aprendimos, en nuestros años mozos, en la Escuela Naval Militar de Marín.

Para mí ha sido muy alentador el comprobar que un investigador que podría ser, por su edad, hijo mío, haya buceado en el proceloso mar de la Historia para sacar a la luz las biografías de tantos marinos, muchos conocidos, e incluso conocidísimos, pero otros injustamente olvidados por la historiografía actual.

Cuando se adentren en su lectura, espero que me den toda la razón.

José María Blanco Núñez

Capitán de navío retirado de la Armada. Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia. Secretario General de la Real Academia de la Mar y numerario de la de las Ciencias y las Artes Militares, miembro asesor del Instituto de Historia y Cultura Naval.


Pronto estará en librerías. De momento se puede adquirir en Amazon, tanto en formato e-book como en formato libro.

Debo agradecer al Grupo Vinícola Marqués de Vargas por su colaboración para que haya visto la luz.







viernes, 5 de mayo de 2023

Bodega Guillermo

 Esta semana nos hemos sobresaltado por el asesinato del dueño de un restaurante de una localidad riojana.

Varias veces hemos ido a comer allí y , por ello, les dedico estas palabras tomadas de El Mundo:


El misterioso asesinato de Guillermo Castillo, el chef del pueblo

"Con lo que sirve aquí Guillermo, comen 10 días 15 japoneses", escribió Sánchez Dragó tras visitar su restaurante en Cuzcurrita de Río Tirón (La Rioja)

En agosto de 2011 Fernando Sánchez Dragó y Salvador Sostres se retaron a un mano a mano gastronómico que fue recogido en UVE, el suplemento de verano que EL MUNDO publicaba entonces.

Se trataba de un duelo entre la cocina de vanguardia y la tradicional. Sostres, quien defendía en el combate a la primera, eligió un estrellas Michelín, el sofisticado DiverXo. Sánchez Dragó arrastró a su rival hasta un pequeño restaurante llamado Bodega Guillermo, ubicado en Cuzcurrita de Río Tirón (La Rioja), localidad de 570 habitantes censados a 312 kilómetros de Madrid. "Con lo que te sirve aquí Guillermo comen 10 días 15 japoneses", decía frente a un plato de alubias el escritor y periodista recientemente fallecido .

El anfitrión era Guillermo Castillo, de 78 años, el hombre que puso a Cuzcurrita en las guías gastronómicas españolas y quien esta semana copa titulares en los medios de comunicación no por su sustancioso menú a base de platos riojanos, su café de puchero o las jotas que regalaba a sus comensales mientras daban cuenta de su licor casero de zarza o de huevo, sino por su muerte violenta. "Su comida es masiva y contundente, como una somanta de hostias", escribía Sostres sobre la experiencia.

La última comida la sirvió Guillermo el pasado lunes 1 de mayo, Día del Trabajo. Había sido un fin de semana de mucho trajín en su restaurante y en el pueblo, que acogía las fiestas del tren del Tirón. El concejal de Cultura y Turismo de Cuzcurrita, Fernando Castillo -su padre y Guillermo eran primos hermanos-, calcula que en la localidad podía haber 3.000 personas, seis veces lo habitual.

"Celebrábamos unas jornadas en torno al vino. Dos trenecitos salen de la Plaza Mayor y van recorriendo las bodegas del pueblo, donde hacen paradas y la gente degusta vino y pinchos. Participaban cinco de las ocho bodegas del pueblo", relata el concejal.

Guillermo Castillo poseía una pequeña bodega, pero con una producción más bien anecdótica, básicamente para cubrir las necesidades de su restaurante, por lo que su negocio no entró en el circuito del tren. No faltaron, como siempre, comensales en sus dos docenas de mesas.

La fiesta popular acabó el domingo 30 de abril con una verbena en la Plaza Mayor. Al día siguiente, lunes de mayo, era festivo también, de lo que en Cuzcurrita se concluye que Guillermo no pudo ingresar en el banco lo recaudado en un puente en el que debió de hacer buena caja.

Es la principal hipótesis a la que recurren sus vecinos cuando tratan de explicarse el porqué del incomprensible asesinato de un hombre al que no se le conocía enemigos y que caía a todo el mundo bien: robarle el efectivo de los pagos en el restaurante.

Su cadáver fue descubierto a primera hora del martes 2 de mayo. Diego, uno de los empleados que hacía las labores del campo a Guillermo, llamó a la hija del restaurador, Yolanda, sobre las ocho de la mañana. Necesitaba un vehículo para la faena del día y su padre no respondía al teléfono ni al timbre de la casa, una vivienda de tres plantas y fachada de piedra ubicada a escasos 100 metros del restaurante. La hija acudió con la llave, pensando que el padre se habría quedado dormido, vencido por el cansancio acumulado el fin de semana.

No hizo falta meter la llave en la cerradura porque la puerta estaba abierta. Tampoco tuvo que avanzar mucho para comprender que algo le había sucedido a su padre. Sus zapatillas de estar en casa estaban tiradas en el rellano junto a un charco de sangre ya seca. Los objetos que adornaban un arcón antiguo, tirados.

Al ver la escena, Yolanda, según ella misma ha relatado, no tuvo valor de entrar en la casa y le pidió al empleado que se dirigiera al salón, por si su padre estaba herido tras una mala caída. No había rastro allí de Guillermo, pero sí otro mal augurio: los cajones del mueble que presidía la estancia abiertos y revueltos.

Enseguida llegó la Guardia Civil, que no encontró al restaurador tras hacer un rastreo de toda la vivienda salvo la despensa, que siempre estaba abierta y pero aquella mañana tenía la llave echada. Derribaron la puerta. Desde fuera, la hija escuchó "está aquí, está aquí". Vio entrar a los sanitarios y que éstos no solicitaban el maletín de primeros auxilios ni ambulancia. No hizo falta decirle más.

La noche antes la hija lo había dejado en casa sobre las 22.00 horas. Le preparó las pastillas que tenía prescritas y las dejó en un vaso al lado de la tele para que cuando fuera a ver la serie turca que seguía, El Sultán, recordara tomarlas.

La Policía Judicial de la Guardia Civil en La Rioja se ha hecho cargo del caso y se ha decretado el secreto de las actuaciones, de modo que en el pueblo no saben más sobre la posible autoría del crimen que lo recogido aquí. Ningún vecino oyó nada extraño; no se vio a nadie sospechoso merodear la casa de Guillermo.

Nacido el 24 de febrero de 1945 en Cuzcurrita, hará 40 años que dejó la pescadería que regentaba para hacerse cargo de una pequeña bodega, en la que comenzó a dar comidas en petit comité hasta que el éxito le hizo abrir como restaurante. Su copioso menú -10-12 platos por unos 30 euros- no estaba en ningún sitio escrito, lo recitaba él: pimientos rellenos, sopa de ajo, patatas a la riojana, chuletillas al sarmiento, chorizo y morcilla asados, conejo... Su propuesta cuajó y a la localidad comenzaron a peregrinar amantes de la gastronomía de toda España, sobre todo los vecinos vascos. En el pueblo lo definen como el pionero que puso a Cuzcurrita en el mapa.