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sábado, 17 de mayo de 2025

4 de junio en Santander


El cuatro de junio en el Ateneo de Santander presentaré mis libros Presencia vasca en la Armada española, Trafalgar y Churruca.

Ya saben que Presencia vasca en la Armada española lo pueden adquirir en librerías, indicando que lo distribuye Elkar. Y también lo pueden encontrar en Amazon.

Mi edición crítica de Trafalgar  la pueden adquirir en librerías, indicando que la distribuye Elkar.

Churruca, elogio histórico   lo pueden adquirir en librerías, indicando que lo distribuye Elkar. Y también lo pueden encontrar en Amazon.  

sábado, 22 de marzo de 2025

Doña Yolanda Arencibia


 Hoy ha fallecido doña Yolanda Arencibia. Tuve el placer de conocerla cuando escribí mi edición crítica de Trafalgar y tuvo la delicadeza de invitarme  a presentarla en ese templo de la literatura que es la Casa Museo de Galdós, en Las Palmas.





Vaya desde estas líneas mi recuerdo y mi agradecimiento.

Este es un artículo que ha aparecido hoy en Canarias 7:


Adiós a Yolanda Arencibia, baluarte de las letras, la enseñanza y de Benito Pérez Galdós

La catedrática, escritora, investigadora y galdosiana de referencia ha fallecido a los 85 años, tras una larga enfermedad

 

La literatura es grande por quien la escribe, explica, difunde y defiende. Carmen Yolanda Arencibia Santana (Las Palmas de Gran Canaria, 1939) hizo grande la literatura porque aunaba estas cuatro actividades y a su vez se hizo grande por su magisterio y por ser una de las voces más autorizadas en torno a uno de los emblemas literarios de todos los tiempos en castellano, el grancanario Benito Pérez Galdós. De ahí que su fallecimiento, este sábado, a los 85 años y tras una larga enfermedad, sea un mazazo difícil de digerir para las letras y la cultura canaria y nacional, que tiene como consuelo su recuerdo y su enorme legado.

 

La pasión que movía a Yolanda Arencibia por la literatura y por hacer llegar todo lo bueno que esconde este arte a la población marcó su camino hasta que las fuerzas la acompañaron. De ahí que el próximo 23 de abril, Día del Libro, en la Sala Josefina de la Torre del Teatro Cuyás se presente uno de los últimos frutos de su ingente labor. Se dará a conocer el volumen, editado dentro de la Colección Dramaturgias Insulares del Cabildo de Gran Canaria, en el que se recoge la pieza inédita 'Doña Luisa y sus hijos', de Alonso Quesada, otro de los autores que Arencibia siempre reivindicó, que incluye un prólogo suyo junto a un epílogo del dramaturgo y director lanzaroteño Quino Falero.

 

Yolanda Arencibia era catedrática de Literatura Española de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y ocupó el cargo de decana de la Facultad de Filología de la ULPGC desde 1989 hasta 1999. Previamente, se había licenciado en 1961 en Filología y Letras, en la sección de Filología Románica, en la Universidad de La Laguna. Al año siguiente alcanzó el doctorado, con la calificación Apto cum laude, en la misma universidad. Entre 1962 y 1985 fue profesora de Bachillerato, hasta su salto a la ULPGC, donde se jubiló en 2010.

A su labor como docente hay que sumar su pasión por la investigación, focalizada en gran medida en el autor de los 'Episodios Nacionales' y 'Fortunata y Jacinta', entre otros clásicos universales.

Además de asumir la dirección de la Cátedra Pérez Galdós en 1995, Yolanda Arencibia llevó las riendas de la 5ª, 6ª y 7ª edición de los Congresos Internacionales Galdosianos. Tras abandonar este cargo siguió participando en los mismos como gran referente mundial sobre la vida y obra del escritor grancanario.

 

También fue miembro del consejo de dirección de los Anales Galdosianos, que tiene su sede en la Universidad canadiense de Ontario, cargo al que hay que sumar la vicepresidencia de la Asociación Internacional de Galdosistas.

 

Tres hitos galdosianos

 

Son múltiples las conferencias y cursos que impartió sobre Galdós, pero su amplia andadura en este terreno puede resumirse en tres momentos clave. Por un lado, fue la creadora de la colección 'Arte Naturaleza y Verdad' del Cabildo de Gran Canaria, dedicada a la edición de las Obras Completas de Galdós que se logró en veintinueve volúmenes, entre los años 2005 y 2013.

 Su pasión por el autor de 'Misericordia' tuvo otro momento especialmente relevante con la publicación de una extensa biografía sobre este escritor, que fue editada por Tusquets tras lograr el 32º premio Comillas de Historia, Biografía y Memorias. En las páginas de este extenso volumen acabó muchos aspectos de la vida de Galdós que durante años han sido objeto de bulos e interpretaciones malintencionadas o erróneas.

También colaboró como curadora para la exposición 'Galdós, la verdad humana', que se exhibió en la Sala Recoletos de la Biblioteca Nacional, en Madrid, entre el 1 de noviembre de 2019 y el 16 de febrero de 2020, bajo el comisariado de Germán Gullón Palacio y Marta Sanz Pastor.

 Su trabajo como investigadora se extendió más allá del universo de Pérez Galdós, lo que dio lugar a un amplísimo y poliédrico número de publicaciones, libros y conferencias sobre literatura, lengua y hasta sobre la prensa en el siglo XIX, entre otros proyectos.

Entre 1999 y 2002, fue consejera de Educación del Cabildo de Gran Canaria.

Múltiples reconocimientos

 Quien fue designada como Galdosiana de Honor en 2017 por el Comité Científico de los Congresos Internacionales sobre este escritor fue reconocida también con otros galardones durante su vida.

En 2018, esta integrante de la Academia Canaria de la Lengua fue nombrada miembro del Jurado del Premio nacional de las Letras Españolas, por la Conferencia de Rectores de las Universidades españolas (CRUE). También era hija predilecta de Gran Canaria y de Las Palmas de Gran Canaria, e hija adoptiva de la villa de Firgas.

El 14 de enero de 1999, CANARIAS7 le entregó su premio en la modalidad de Educación e Investigación, en el acto desarrollado en la Sala Sinfónica del Auditorio Alfredo Kraus.



viernes, 8 de noviembre de 2024

miércoles, 31 de mayo de 2023

Churruca; reseña en la Revista General de Marina

 


Revista General de Marina, marzo de 2023

ALVARO OCARIZ, José Andrés: Churruca, Elogio histórico (ISBN: 978-16-596-3973-5) Desiréediciones, 2020. 87 páginas. Ilustraciones en blanco y negro. Precio: 20 euros.

Ha llegado a nuestras manos un pequeño gran libro, se trata de la puesta al día tras un laborioso carenado del casco hace tiempo varado del Elogio histórico del brigadier de la Real Armada Cosme Damián Churruca y Elorza, que murió en el combate de Trafalgar el 21 de octubre de 1805, escrito por el amigo más confidente que tuvo. Madrid, imprenta de Ripollés, 1806, botado por su hermano Julián, erudito poeta en lengua vascuence y héroe de la Guerra de la Independencia, el año de la gloriosa muerte de Cosme Damián sobre la cubierta del buque de su mando, el San Juan Nepomuceno, libro al que hoy podemos calificar de "raro". El primoroso carenado llevado a cabo por Álvaro Ocáriz ha consistido en modernizar el vocabulario de la primera publicación, simplificar la sintaxis para que sean más comprensibles algunas frases, añadir 50 notas al pie para explicar el contexto histórico en el que se desenvolvió la científica y guerrera vida de Cosme Damián Churruca, insertar ilustraciones con las cartas náuticas levantadas por él mismo, tanto en las campañas del estrecho de Magallanes como en las del Caribe, singularmente en Puerto Rico, y fotografías de los escenarios donde lució el protagonista del elogio.

El libro está prologado por José Ignacio de Churruca y Egoscozábal, descendiente directo del comandante del San Juan Nepomuceno, que destaca la famosa frase: "Si oís decir que mi navío ha sido apresado, decid que he muerto", como así fue y que, como dice el prologuista, "son palabras que sólo puede pronunciarlas un héroe".

Finalmente decir que el autor de este trabajo ha realizado este esfuerzo para "(...) recordar a Cosme Damián Churruca y aportar datos que pueden ser desconocidos (...)" de la vida del inmortal brigadier de la Real Armada.

José María Blanco Núñez, capitán de navío (retirado).


El libro puede adquirirse en Amazon. También se puede comprar en librerías. Basta indicar el título, el nombre del autor y que lo distribuye Elkar.

viernes, 13 de enero de 2023

150 aniversario de Trafalgar, de Benito Pérez Galdós

Hace 150 años que Benito Pérez Galdós publicó lo que fue la primera edición de Trafalgar y que dio inicio a la serie de los Episodios nacionales, una creación que une literatura con historia y que supone un recorrido ameno e interesante por la España del siglo XIX.




En la edición crítica que publiqué con motivo del centenario de Galdós, he descubierto algunos errores que cometió Galdós al escribirla. Los hallazgos que realicé despertaron el interés en el mundo galdosiano y me llevaron  presentar la obra, entre otros lugares, en Las Palmas, en la Casa Museo de don Benito.

Esta edición se puede encontrar en librerías. Digan el título, mi nombre y que la distribuyen tanto Elkar como Santos Ochoa.

Con motivo de este 150 aniversario quiero hacerles un oferta especial.

Por 20 euros se llevan dos libros: la edición crítica de Trafalgar y el libro que escribí sobre Churruca.




Si desean ambos, déjenme, por favor, un mensaje y me pondré en comunicación con  ustedes.

Muchas gracias y que disfruten con la lectura.



domingo, 23 de octubre de 2022

Trafalgar y Churruca en Itsasamezten (Getxo)

 

CHARLA “TRAFALGAR Y CHURRUCA” – MIERCOLES 26 DE OCTUBRE A LAS 19:00H






Finalizada la época estival, reanudaremos el próximo miércoles las actividades en nuestra querida sede.

Te invitamos a la charla titulada “Trafalgar y Churruca” por Jose Andrés Álvaro Ocáriz el próximo miércoles día 26 a las 19:00h

La batalla de Trafalgar tuvo lugar frente  a las costas gaditanas, el 21 de octubre de 1805,  y  enfrentó a las flotas inglesa  y  franco-española. en el marco de la Guerra de Independencia. El vasco de Motrico, Cosme Damián de Churruca y Elorza pasó a la historia como el héroe de la batalla de Trafalgar  (1805), después de morir por el impacto de una bala de cañón mientras el barco que capitaneaba hacía frente a seis naves enemigas. 

Su sacrificio, que luego fue inmortalizado por Benito Pérez Galdós en las páginas de ‘Trafalgar’, le convirtió en paradigma del héroe romántico y en una de las figuras de referencia de su tiempo. Pero Churruca fue bastante más que un nombre a pie de página en los libros de historia. Arquetipo del marino ilustrado, levantó mapas de remotas costas sin cartografiar, ideó soluciones de ingeniería naval gracias a sus conocimientos matemáticos y fue reconocido por el mismísimo Napoleón, entonces aliado de los españoles en su lucha contra los británicos, que le obsequió un sable y unas pistolas. 

El escritor donostiarra José Andrés Álvaro Ocáriz ha recuperado la biografía sobre el marino que publicó en 1806 su hermano Julián y ha adaptado su lenguaje a los tiempos actuales. «Se sabe mucho sobre la muerte de Churruca, pero muy poco sobre su vida»,

José Ándrés Álvaro Ocáriz, Licenciado en Filología Hispánica y con estudios de Magisterio en la especialidad de Filología Francesa, ha dedicado su vida profesional a la enseñanza,  ocupando también  puestos de responsabilidad en el Departamento de Educación y Cultura del Gobierno de Navarra, y en el Consejo Navarro del Euskera. Cuenta en su haber con 40 publicaciones: Los Relatos Navarros de Francisco de Navarro Villoslada; Celaya esencial; Vasco Núñez de Balboa, el español que descubrió un Océano; El Gran Capitán,…siendo también el creador del sello editorial Desiréediciones y director de la Asociación Cultural Literaria y Sociedad

¡Te esperamos!




lunes, 23 de mayo de 2022

En El Diario Vasco, 230522

 


Cosme Churruca, el marino ilustrado que pasó a la historia como un héroe

El escritor José Andrés Alvaro Ocáriz recupera y actualiza la biografía del capitán de navío guipuzcoano que escribió en 1806 su hermano Julián

 

BORJA OLAIZOLA Lunes, 23 mayo 2022, 07:40

Cosme Damián de Churruca (Mutriku, 1761-Cabo de Trafalgar, 1805) es conocido sobre todo por su muerte tras recibir una bala de cañón que le arrancó una pierna cuando comandaba un navío en la batalla de Trafalgar. Benito Pérez Galdós recuperó su figura en las páginas de 'Trafalgar' y le hizo pasar a la historia como el arquetipo de héroe romántico que es capaz de sacrificar su vida por su nación. Pero Churruca fue en realidad algo más que un símbolo. «Se sabe mucho sobre su muerte, pero muy poco sobre su vida», resume el escritor donostiarra José Andrés Alvaro Ocáriz, que ha recuperado la biografía sobre el marino que en 1806 publicó su hermano Julián después de adaptar su lenguaje a los tiempos actuales.

Churruca vivió en una época movida. «Su vida fue apasionante, casi como una película de aventuras», se entusiasma el escritor. Participó en exploraciones científicas al otro lado del Atlántico, levantó mapas de remotas costas sin cartografiar, ideó soluciones de ingeniería naval gracias a sus conocimientos matemáticos y hasta fue reconocido por el mismísimo Napoleón, que le obsequió con un sable y unas pistolas. Fue el arquetipo del marino de la Ilustración, con una curiosidad sin límites y una confianza ciega en las posibilidades de avanzar que brinda el conocimiento científico. A su erudición en materias relacionadas con el mundo marítimo cabe añadir un gran interés por el mundo de las letras: frecuentaba los clásicos latinos y dominaba tanto el italiano como el inglés y el francés.

Participó en expediciones científicas, ideó soluciones de ingeniería naval y se reveló como un gran cartógrafo

Nació en Mutriku en el seno de una familia acomodada –su padre fue el primer alcalde de la localidad– y desde pequeño se sintió atraído por el mar. Séptimo de diez hermanos, inició primero en Bergara y luego en Burgos una carrera destinada a llevarle al sacerdocio. La atracción de la vida marina, sin embargo, terminó imponiéndose a su vocación eclesiástica y a los 15 años se enroló en la Compañía de Guardiamarinas de El Ferrol.

Con apenas 20 años participó en su primera acción militar: un asedio para intentar recuperar Gibraltar de manos de los británicos que se saldó con un fracaso. En 1781 participó en una expedición científica en el Estrecho de Magallanes y se reveló como un extraordinario cartógrafo. Cuatro años más tarde volvió a embarcarse al frente de otra misión que realizó estudios hidrográficos para la reforma de un atlas marino de la América septentrional. A su regreso recibió el título de capitán de navío. Su inquietud por introducir mejoras en los barcos y su formación enciclopédica hicieron de él una de las figuras de mayor prestigio de la Armada.

El obsequio de Napoleón

En 1799 fue llamado a Brest por el propio Napoleón, que había sellado una alianza con los españoles para combatir a Inglaterra. El general francés preparaba una operación militar para aislar por mar a los británicos con la ayuda de la flota española. Napoleón reconoció su valía obsequiándole con un sable y unas pistolas. De regreso a España, Churruca escribió un tratado para perfeccionar las técnicas de artillería de la Marina mientras solicitaba el mando del buque 'San Juan de Nepomuceno'. Fue en la cubierta de ese navío donde vivió sus últimas horas cuando una flota británica cercó a una treintena de barcos hispano-franceses cerca del cabo gaditano de Trafalgar. Los británicos, que querían hacerse con el control del Estrecho, derrotaron a sus contrincantes guiados por la mano de Nelson, que también falleció en la batalla.

  • Lugar. Hoy en el Aquarium (auditorium) a las. 19 00 horas. Entrada libre.
  • Participantes José Andrés Alvaro Ocáriz (autor), Javier Mateos Guerra (comandante naval de San Sebastián), Ángel García Ronda (presidente del Ateneo Guipuzcoano) y José Ignacio Espel (presidente del Aquarium).

La biografía, que se presenta esta tarde en el Aquarium de San Sebastián, fue escrita por Julián, uno de los hermanos de Churruca. «Era un sacerdote, un hombre culto que tuvo una relación muy estrecha con el marino», explica Ocáriz. Tan estrecho fue ese vínculo, añade el escritor donostiarra, que el autor se define en el título original de la obra como «el amigo más confidente que tuvo» Churruca. Un título algo profuso y que reza así: 'Elogio histórico del brigadier de la Real Armada Don Cosme Damián de Churruca y Elorza, que murió en el combate de Trafalgar en 21 de octubre de 1805, escrito por el amigo más confidente que tuvo'.

El escritor donostiarra ha simplificado el lenguaje de la biografía para hacerla asequible a los lectores de ahora

La recuperación de la biografía de Churruca no solo tiene que ver con la voluntad de poner a los lectores del siglo XXI en contacto con una realidad histórica a menudo desconocida. También es una forma de reivindicar una figura que no tiene demasiado reconocimiento en nuestros días. «Mi intención es recordar a Churruca, que aunque forma parte de ese grupo de personajes históricos que no necesitan ser presentados, siempre viene bien recordarlos y aportar datos que pueden ser desconocidos».

Mapas y contexto

Ocáriz no se ha limitado a actualizar el texto de la biografía sobre Churruca de su hermano Julián. También ha introducido en sus 85 páginas fotografías y algunos de los mapas que el marino trazó a lo largo de sus expediciones científicas. «Además, he añadido unas cincuenta notas a pie de página con el objeto de explicar el contexto histórico en el que se desarrolla su vida», puntualiza el escritor donostiarra, que ya estaba familiarizado con la figura de Churruca después de haber publicado hace unos años una edición actualizada del 'Trafalgar' de Benito Pérez Galdós que corregía los nombres de algunos de los personajes de la novela del escritor.





 

Quien no pueda acudir al acto y desee adquirirlo, ya sabe que puede acudir a una librería e indicar que lo distribuye Elkar.

También se puede comprar en Amazon, tanto en formato e-book como en formato libro.


viernes, 6 de mayo de 2022

El 23 de mayo, presentación en San Sebastián




Quienes no puedan asistir ya saben que lo pueden adquirir tanto en librerías como en Amazon.

Para comprarlo en librerías, indiquen el título, el autor y que lo distribuye Elkar.

En Amazon lo tienen tanto en formato e-book como en formato libro.

 

jueves, 10 de febrero de 2022

17 de febrero, Galdós vuelve a Castejón

 


El tren en las novelas de Pérez Galdós.

José Andrés Álvaro continuamente tiene en mente un nuevo libro, una conferencia o la organización de algún acto cultural con la Asociación Literatura y Sociedad. Así, el jueves 17 de febrero a las 19 horas presentará en el Museo de Castejón el libro Benito Pérez Galdós y el ferrocarril (Desiréediciones), que en un principio debía haber estado listo para el centenario del escritor pero que la pandemia ha retrasado. Castejón fue uno de los lugares por los que pasó Galdós en tren. “El libro hace un recorrido por todas las citas que hace Galdós en sus Episodios nacionales y en sus novelas sobre el ferrocarril”, explica Álvaro. Fueron más de doscientas veces. “Como fiel notario de la realidad, va a situar a muchos de sus personajes en el tren”, explica el autor. “En él van a vivir un sinfín de peripecias, que no son otras que las de la sociedad que le tocó vivir”. 

(Diario de Navarra, 100222)



El jueves 17 de febrero  las siete de la tarde en el Museo de Castejón, presentaré mi libro BENITO PÉREZ GALDÓS Y EL FERROCARRIL.

Quienes no puedan asistir y estén interesados en adquirir un ejemplar de la obra, ya saben que pueden hacerlo en Amazon, tanto en formato e-book como en formato libro.


domingo, 30 de mayo de 2021

Benito Pérez Galdós y el ferrocarril

 


Galdós comenzó su discurso de ingreso en la Real Academia, con estas palabras:


“Imagen de la vida es la Novela, y el arte de componerla estriba en reproducir los caracteres humanos, las pasiones, las debilidades, lo grande y lo pequeño, las almas y las fisonomías, todo lo espiritual y lo físico que nos constituye y nos rodea; y el lenguaje, que es la marca de raza; y las viviendas, que son el signo de familia; y la vestidura, que diseña los últimos trazos externos de la personalidad: todo esto sin olvidar que debe existir perfecto fiel de balanza entre la exactitud y la belleza de la reproducción.”


Para reproducir del modo más fiel posible la realidad que le rodeaba, nuestro gran escritor se valió del conocimiento de la realidad que adquiría en sus múltiples viajes. Y para dichos viajes se valió, sobre todo, dl ferrocarril.


En esta obra van a encontrar muchas de las citas en las que Galdós emplea el mundo del ferrocarril. Comenzaremos con una breve biografía de Galdós para, a continuación, ver cómo consideraban los escritores de su tiempo ese nuevo invento, y pasaremos a ver cómo aparece en la obra de Galdós.


El lector encontrará un cuento que se desarrolla en el tren. Posteriormente, hemos recogido las más de doscientas veces que cita ese medio de locomoción tanto en los Episodios nacionales como en varias de sus novelas. Y concluiremos con un cuento que se desarrolla en ese tren urbano llamado tranvía.


Sus personajes, como el propio escritor, van a emplear el tren; el ferrocarril va a formar parte de sus vidas ya que se va a convertir en un indispensable medio de comunicación.


Galdós, como fiel notario de la realidad, va a situar a muchos de sus personajes en el tren. En él van a vivir un sinfín de peripecias, que no son otras que las de la sociedad que le tocó vivir.


Espero que les guste este viaje al que les invito desde estas líneas.


¿Cómo adquirirlo?

 

De momento sólo en Amazon:

-          Formato e-book: https://www.amazon.es/dp/B09644Z7H3

-          Formato libro: https://www.amazon.es/Benito-Gald%C3%B3s-ferrocarril-Andr%C3%A9s-Alvaro/dp/B095NGZP9L/ref=tmm_pap_swatch_0?_encoding=UTF8&qid=&sr=

En unas semanas estará también en las librerías.

martes, 27 de octubre de 2020

Jornadas Madrileñas de Novela Histórica ; entrevista

 

Trafalgar. Entrevista a José Andrés Álvaro Ocáriz



Para el escritor navarro José Andrés Álvaro Ocáriz, si se perdieran todos los libros de Historia de España del siglo XIX y se conservaran los Episodios de Galdós, no perderíamos nada, porque Galdós ha hecho por la Historia de España y por los españoles más que todos los historiadores.


“En Galdós está todo lo que lo que un amante de la Historia puede encontrar”

El escritor navarro José Andrés Álvaro Ocáriz ha publicado una edición crítica de la obra Trafalgar de Benito Pérez Galdós. Ocáriz, autor de libros como Celaya esencial (2011), Antonio Tovar, el filólogo que encontró el idioma de la paz (2012), Luis Mariano, cien años, cent ans (2014), El Gran Capitán (2015), Sebastián Iradier. Si a tu ventana llega una paloma (2016), El Madrid de Blas de Otero (2016), La flecha que me asignó Cupido (2017), nos habla en esta entrevista de la biografía de Galdós que ha realizado, en la que se añaden detalles de los que hasta ahora no se había hablado. Además, ha recuperado a un marino que en todas las ediciones de Galdós aparece como Ezguerra y “que se trata realmente del tudelano José de Ezquerra y Guirior”, nacido el 25 de enero de 1756 y fallecido el 13 de julio de 1801 en la voladura del barco Real San Carlos, en el marco de la llamada batalla de Algeciras.




   La batalla de Trafalgar no ha sido demasiado tratada en la literatura si exceptuamos las obras de Pérez Galdós o Pérez-Reverte. ¿A cree que obedece este "olvido"? ¿Falta de ganas, o más bien que es difícil, por no decir imposible, superar alguna de aquellas?

   Por una parte, creo sinceramente que, después de la obra de Galdós, poco más se puede decir. En Galdós está todo lo que lo que un amante de la Historia puede encontrar. Ya decía Max Aub aquello de que, si se perdieran todos los libros de Historia de España del siglo XIX y se conservaran los Episodios de Galdós, no perderíamos nada, porque Galdós ha hecho por la Historia de España y por los españoles más que todos los historiadores.

   Por otra parte, para el lector que se acerca a Trafalgar por el mero hecho de disfrutar con la lectura, se va a encontrar con una novela muy bien escrita. Estaría dentro de lo que se llama novela histórica, pero no al estilo de las que se escriben ahora, que no pasan de ser simples novelas de aventuras. Las de Galdós están muy bien documentadas, de ahí que se produzca esa fusión perfecta entre el hecho histórico y el hecho novelado.

   Pero olvidado…

   Hay un olvido secular de nuestra Historia. Suelo decir que, si en los claustros de nuestros colegios e institutos no hubiera tanto profesor acomplejado, los alumnos que acaban su vida escolar no saldrían analfabetos de la historia y literatura de su país. En consecuencia, Es una peculiaridad muy española la de despreciar lo propio y abrazar lo ajeno.

   ¿Cree, asimismo, que Galdós tiene el lugar que se merece en las letras españolas, o que sólo nos acordamos de él en momentos puntuales, que suelen coincidir con celebraciones y fechas de su biografía?

   En las letras españolas tiene un papel fundamental. Es el mejor escritor español de todos los tiempos. No me vale decir que es el mejor novelista después de Cervantes. A Cervantes, seamos sinceros, no lo lee nadie. Lo que sucede es que está como glorificado porque, no él, sino uno de sus personajes ha pasado a ser un símbolo. Lo que sí te diría es que Galdós no tiene el lugar que debe en la educación. He trabajado varios años Trafalgar con alumnos de 4º de la ESO. Les encanta, porque es una novela ideal para esa edad de la adolescencia. En Trafalgar se habla de valores como el esfuerzo, el trabajo en equipo, la entrega hasta el final… valores que ilustran el alma de un adolescente normal. Pero, como te decía antes, el acomplejamiento de quienes deberían programarlo es tal que prefieren acudir a otro tipo de lecturas.

   ¿Y en cuanto a la referencia a su centenario que he hecho en la pregunta?

   El tema de los centenarios que comentas es cierto. Todos los que han aparecido como setas hablando de Galdós, el año que viene irán corriendo a hablar de doña Emilia. Eso ha traído consigo un aluvión de buenos y de malos libros y de buenos y malos artículos de prensa.

   Tiene su aspecto positivo, porque se habla de Galdós. Lo malo es que, igual hasta dentro de cien años no se vuelve a hablar de él. Esperemos que no. Intentaremos que no suceda.

   En lo que respecta a su obra, destaca por muchos aspectos, pero hay uno que llama la atención, y es devolver la verdadera identidad a dos marinos, José de Ezquerra y Francisco de Moyúa, este último uno de los que tomó parte en la batalla. ¿Qué satisfacción produce aportar un detalle que enriquece aún más esta obra dedicada a la de Galdós?

   Es una obra bastante completa. La portada es la misma que escogió Galdós para su edición ilustrada. Hay trescientas notas a pie de página y está ese hallazgo de dos marinos en los que nadie había reparado desde hace 150 años que se publicó la obra, lo cual dice bastante poco en favor de lo que se denominan “ediciones críticas”.

   Cuando una editorial publica una de esas ediciones críticas, echa mano de un escritor más o menos vendible para que escriba el prólogo y luego, en el interior, se van repitiendo los mismos errores. El poner el verdadero nombre a estos dos personajes es algo importante, por lo que decía de ser el primero, desde hace 150 años, que se ha percatado de ese error. Y también porque supone devolverlos a las páginas de la Historia. En el caso de José de Ezquerra, era un marino de Tudela, capitán del Real Carlos. Por esas casualidades de la vida, bombardeó a otro navío español, el San Hermenegildo. El fuego entre ambos produjo la destrucción de los dos navíos y la pérdida de unos dos mil hombres.

   ¿Y en cuanto a Francisco de Moyúa?

   Lo primero que he de decir es que aparece en la obra de Galdós como Moyna, y esto no ha parecido importarle a nadie), y no era un mero grumete, sino el segundo de Churruca en la escala del mando. En un artículo que he publicado sobre él en la Revista de Historia Naval (y que invito a que lean) hablo de su interesante vida. Su formación fue muy parecida a la de Churruca. Realizó una serie de inventos, como poner un cañón a las lanchas de los navíos, con lo que multiplicaba el poder del ataque.

   ¿Cree que la batalla de Trafalgar seguirá arrojando nuevos detalles aún desconocidos o que todavía no están del todo claros?

   Creo que, en lo esencial, el hecho está bastante claro, pero siempre aparecerán esos detalles que, creo, que pueden ser interesantes, y que pueden volver a la actualidad este hecho histórico y esta novela.

   De su obra Churruca, relacionada con el episodio de Trafalgar, ¿cree que se ha tratado a esta figura como corresponde y el papel que tiene en la historia de este país?

   En absoluto. Sabemos que murió en Trafalgar, y poco más. Mi libro, que ha sido patrocinado por el Grupo Vinícola Marqués de Vargas y distribuyen Elkar y Santos Ochoa, y que se puede encontrar también en Amazon, viene a subsanar ese desconocimiento sobre la vida y obra de tan insigne marino. He realizado una edición crítica de un texto escrito en 1806 por un hermano del propio Churruca, y hay detalles importantes, porque está escrito por una persona que conocía personal e íntimamente a este ilustre marino guipuzcoano.


Una entrevista de:
Víctor Fernández Correas

domingo, 7 de junio de 2020

Trafalgar y Churruca



Teniendo en cuenta que estamos en el centenario de Galdós y que, lamentablemente, han sido pocos los actos que se han podido llevar a cabo, quiero realizar una oferta.

Si alguien desea ambos ejemplares, se los puedo enviar por 25 euros (gastos de envío incluidos) Es una oferta que durará sólo hasta septiembre o hasta el fin de existencias.

Las personas que estén interesadas, pueden escribirme al correo desireediciones@yahoo.es.





Reseña del libro en la Revista de Historia Naval 141, pp.137-138


PÉREZ GALDÓS, Benito: Trafalgar (ed. de José Andrés ÁLVARO OCÁRIZ). Desiréediciones  (ISBN 9781973569749), 2018, 220 páginas.

Plausible aportación al acervo galdosiano es esta edición crítica de Trafalgar, el conocido «episodio nacional» de don Benito, cuyo editor, José Andrés Álvaro Ocáriz, enriquece notablemente la información histórica proporcionada por la novela.

El libro se divide en tres partes. En la primera, el editor nos presenta la obra y traza una semblanza de Benito Pérez Galdós, nacido el 10 de mayo de 1843 y fallecido el 4 de enero de 1920, analizando con especial énfasis las 46 novelas que se agrupan en los Episodios nacionales. Escrita entre 1873 y 1912, esta colección se compone de cinco series. El marco cronológico de la primera se extiende desde el reinado de Carlos IV hasta la Guerra de la Independencia; el de la segunda, desde el regreso de Fernando VII hasta la «década ominosa», y el de la tercera, desde la primera guerra carlista hasta la boda de Isabel II con Francisco de Asís de Borbón. El trasfondo histórico de la
cuarta es el reinado isabelino, y el de la quinta, en fin, el Sexenio, la Regencia
y los primeros años de la Restauración. Trafalgar, publicada en 1873, es
precisamente la obra que inaugura la colección.

La novela propiamente dicha ocupa íntegramente la segunda parte. En ella, Galdós narra la vida de Gabriel Araceli, protagonista de la serie, criatura de pura ficción que, siguiendo el esquema de la novela de madurez, desde su infancia de pícaro seguirá una peripecia vital que le llevará a convertirse en un honorable ciudadano. La novela nos describe el entorno de Araceli y los personajes que en él se movían: don Alonso, Marcial, doña Francisca, Malespina, doña Flora, doña Rosita...

Pero el nudo de la narración es el desastroso combate del 21 de octubre de 1805 en Trafalgar, que es relatado detalladamente, con una amenidad que no excluye el rigor, desde la perspectiva de Gabriel, quien participa en la legendaria batalla a bordo del enorme navío de línea Santísima Trinidad. Como no podía ser de otro modo tratándose de una edición crítica, este apartado viene acompañado de un aparato de notas que
enriquecen el texto galdosiano mostrando sus concordancias con obras literarias
como el Quijote, el Lazarillo de Tormes, El sí de las niñas o el Buscón, y aportando aclaraciones históricas o geográficas y explicaciones sobre términos náuticos o caídos en desuso, cuya comprensión puede resultar difícil para el lector.

La tercera parte la componen una serie de apéndices en los que se insertan documentos de tanto interés como el discurso de ingreso de Galdós en la Real Academia Española, pronunciado el 7 de febrero de 1897; el prólogo que el propio autor redactó para una de las ediciones de Trafalgar, donde desgrana interesantes comentarios e indica las fuentes documentales que utilizó; una detallada relación de los documentos que sobre Trafalgar se conservan en el Museo Naval; y, por último, un archivo fotográfico de placas votivas conservadas en el Panteón de Marinos Ilustres, y de los retratos y objetos que se
conservan en el Museo Naval de Madrid relacionados con personajes que tomaron parte en el combate y son citados a lo largo de la novela: Churruca, Cisneros, Alcedo y Bustamante, Escaño o Cayetano Valdés.

Interesante obra, que enriquece la de por sí estimable novela de Galdós y que con sus acotaciones históricas, técnicas, literarias y lingüísticas ayuda a mejor comprender la narración del ilustre escritor canario.


 
Lo que nadie leyó: un escritor navarro lanza una edición con contenido inédito del Trafalgar de Galdós. 

Contiene más de trescientas notas a pie de página en las que se explican desde los términos de difícil comprensión hasta el contexto histórico en que se desenvuelve el combate de Trafalgar.

José Andrés Alvaro Ocáriz, autor navarro de libros como 'Celaya esencial' (2011), 'Antonio Tovar, el filólogo que encontró el idioma de la paz' (2012), 'Luis Mariano, cien años, cent ans' (2014), 'El Gran Capitán' (2015), 'Sebastián Iradier. Si a tu ventana llega una paloma' (2016), 'El Madrid de Blas de Otero' (2016), 'La flecha que me asignó Cupido' (2017) ha publicado en Amazon una edición crítica de la obra 'Trafalgar' de Benito Pérez Galdós.

Mientras que en portada recoge la imagen que el mismo Galdós eligió para la edición ilustrada de su obra, en la biografía de Galdós se añaden detalles inéditos y se acompaña el texto con las fotografías, tomadas por el editor, de los lugares en los que vivió el autor.  

En el texto aparecen más de trescientas notas a pie de página en las que se explican desde los términos de difícil comprensión hasta el contexto histórico en que se desenvuelve el combate de Trafalgar. Por otro lado, también se corrigen los fallos que aparecen en las anteriores ediciones de esta obra, como los nombres auténticos de marinos que participaron en el enfrentamiento.

"Hasta ahora, en ninguna edición se había reparado en este tema que creemos fundamental ya que puede propiciar estudios posteriores sobre esos marinos cuya identidad se recupera después de casi 150 años", señala Ocáriz en una nota.

"Nos estamos refiriendo, en este caso, a un marino que en todas las ediciones de Galdós aparece como Ezguerra y que se trata, realmente, del tudelano José de Ezquerra y Guirior, nacido 25 de enero de 1756  y fallecido el 13 de julio de 1801 en la voladura del barco Real San Carlos, en el marco de la llamada batalla de Algeciras", continúa el escritor.

"No sabemos si Galdós, cuando escribió su obra, puso con g o con q el nombre de este navarro . El caso es que desde la primera edición de su obra el nombre que aparece es Ezguerra y ahora se recupera el verdadero nombre de este navarro", agrega Ocáriz.

Por otro lado, el libro incluye dos apéndices. Uno documental en el que aparecen, por primera vez en una edición de la obra de Galdós, los documentos que sobre Trafalgar se encuentran en el Archivo del Museo Naval.

Se han realizado así ya que Ocáriz señala que son "conscientes" de que es necesario acercarnos a esta obra con una perspectiva de interdisciplinariedad puesto que Galdós escribe sobre un suceso que ocurrió realmente.

"Intentamos unir a la ficción narrada por Galdós los elementos históricos del hecho que se narra, uniendo, de este modo, la Historia con la Literatura", apunta en este sentido.

Además, este libro incluye un apéndice fotográfico sobre los marinos que tomaron parte en Trafalgar, con imágenes tomadas por el editor en el Museo Naval de Madrid que pretender 'poner cara' a los personajes reales de los que se habla en el libro. También se incluyen fotografías de las lápidas que los recuerdan en el Panteón de Marinos Ilustres de la localidad gaditana de San Fernando.

Por otro lado, se añade una bibliografía actualizada por si se desea profundizar en la vida de Galdós, en los Episodios Nacionales y en Trafalgar, tanto desde un punto de vista literario como histórico.

Ocáriz concluye señalando que "nos encontramos ante una edición crítica concienzudamente elaborada  que aporta una serie de elementos nuevos que nunca habían aparecido en ediciones anteriores y que la convierten en un texto único y necesario tanto para quien se acerca a él como lector que quiere simplemente disfrutar con el texto de Galdós, como para el investigador que tiene en sus manos las claves para nuevos estudios".

Los beneficios de su venta  se destinan al proyecto Libro Solidario.



Diario de Navarra, 4 de febrero de 2018
La historia del tudelano José de Ezquerra y Guirior en el mar

Una edición crítica del libro Trafalgar de Benito Pérez Galdós recupera la figura del insigne marino José de Ezquerra y Guirior, nacido en Tudela y muerto en el 13 de julio de 1801 al estallar su navío de 112 cañones durante una batalla en el estrecho de Gibraltar.


En esas lides, la flota británica fondeada en Gibraltar sufrió en junio de 1801 un varapalo en la conocida batalla de Algeciras. La contienda enfrentó a “una escuadra de 3 navíos de línea y una fragata francesa apoyados eficazmente por las baterías de costa y cañoneras españolas contra la escuadra británica de Gibraltar del vicealmirante Saumarez compuesta por 6 navíos de línea y que se saldó con la derrota de los británicos, que perdieron uno de sus buques, el Hannibal de 74 cañones y otro quedó desmantelado, varado y a punto de perderse, el Pompee, también de 74 cañones. Los británicos se retiraron a la cercana Gibraltar a reparar daños y prepararse para un posible desquite” (www.todoababor.es).


Cuenta Eugenio de Ezquerra que ese primer ataque costó la vida a los oficiales del mando -salvo el segundo, Francisco Vizcarrondo- que se encontraban en la cámara de popa, entre ellos su ascendiente. Del modo en que se efectuó, pero sobre todo del tipo de proyectil utilizado no tiene dudas del empleo de bala roja. “En el libro “Informe dado por el brigadier de la Real Armada D. Francisco de Hoyos ...” (-...) hay unas notas realizadas por el nieto de Juan Joaquín Moreno, que como familiar del mismo tenía información privilegiada sobre las acciones en las que se vio envuelto éste. En el episodio que nos ocupa este artículo afirma que su abuelo siempre sostuvo que los ingleses fueron los verdaderos causantes del incendio de los navíos. Para ello se basaba en el aviso que recibió, antes de su salida de Cádiz en busca de la escuadra francesa en Algeciras, del comandante general del Campo de Gibraltar, Adrián Jacome y Ricardos, que sabía por confidentes que tenía en la plaza británica, que la escuadra inglesa, muy dolida por su derrota en Algeciras, se preparaba para incendiar a la escuadra combinada por todos los medios posibles con mixtos y bala roja”. (www.todoababor.es). La bala roja “usada en alta mar era considerada como una práctica inhumana”. Consistía en un proyectil puesto al rojo vivo con efectos incendiarios en su objetivo.

Eugenio de Ezquerra concede credibilidad a esta hipótesis con un documento que alude al “testimonio de un marinero inglés desertor de Gibraltar: los ingleses quemaron nuestros barcos con bala roja”. “Informó -añade- de los hornillos utilizados para calentar las bolas de cañón así como de la situación de los mismos en el navío Superb, en el que estaba embarcado”. El fragmento que ampara su opinión aparece “en un documento del 2 de octubre de 1801, firmado por el general de la Plaza del Campo de Gibraltar Marqués de Arellano, dirigido al Secretario (Ministro) de Marina, Caballero, para que se lo comunicase al Rey”.
Un segundo fragmento de un testamento de la madre de Ezquerra, Paula de Guirior y Otazu, refuerza la misma versión. En ninguno de los 13 documentos con su última voluntad varió su contenido. Antes de morir siguió creyendo que los ingleses quemaron a los buques españoles con bala roja.
“Fue ésta la verdadera causa del desastre, ocultada por españoles, ingleses y franceses, cuando todos lo sabían. Pero callaron por razones políticas y de alianzas cambiantes entre las tres naciones”, señala. Godoy participó del silencio y de una versión oficial que apuntaba al fuego amigo del San Hermenegildo que, aunque se produjo, no fue la causa de destrucción de los buques, incendiados desde el primer momento.
Del por qué ambos acabaron abordados, en orden a una instrucción recibida, los barcos de retaguardia tenían la orden de “virar 90 grados” al recibir un ataque. “El Real Carlos viró a babor pero el barco francés que iba con ellos no lo hizo. El Real Carlos volvió al rumbo para no abordarlo”, apunta. En medio de la confusión, el San Hermenegildo ya había completado su maniobra y llegó a situarse a la par de su gemelo de 112 cañones.
El capitán de fragata Francisco Vizcarrondo, el segundo de a bordo, de origen también navarro, contó después de naufragar que en la cubierta llegó a escucharse una voz de alerta: “¡Fuego, fuego!”. Según su testimonio, el Real Carlos no llegó a disparar. Quedó entre dos fuegos, el enemigo y el amigo del San Hermenegildo, que no distinguió su pabellón y lo confundió con un inglés. Pasada la medianoche, ya el 13 de julio, se oyó la explosión del buque de José de Ezquerra. Quince minutos después sucedió una segunda deflagración. El San Hermenegildo siguió su destino y se fue también a pique. El desastre, señalado como tal en los anales de la Armada, truncó una brillante carrera militar del insigne marino de Tudela.
“Con 19 años de edad -expone su descendiente- certificó con su firma la toma de posesión de Guinea Ecuatorial". El traspaso de Portugal a España de Fernando Poo llevó impresa su rúbrica como uno de los mandos militares que sobrevivieron a un ataque de paludismo que menguó las fuerzas del contingente español. En 1793, declarada la Revolución francesa, le fue concedido el mando del navío San Fermín. Participó en la toma de Tolón desde donde ayudó a repatriar a familias monárquicas de ese país. Del por qué unió su vida a la Armada hay una explicación en la atracción que despertó el mar en Navarra. “En el siglo XVIII había mucho marino navarro”, sostiene Eugenio de Ezquerra Cobertera. No en vano Pedro González Castejón y Salazar (Tudela, 1719 - Madrid, 1783), fue marino y militar español que alcanzó el grado de Teniente general de la Real Armada Española.
Tuvo ejemplos José de Ezquerra en su familia para seguir la estela del mar. Un tío suyo, José Manuel de Guirior Portal de Huarte Herdozain y González de Sepúlveda (Aoiz, 1708 - Madrid, 25 de noviembre de 1788), primer Marqués de Guirior, fue militar y administrador de la Corona en América. Tuvo el grado de teniente general y fue virrey de Nueva Granada y Perú. Del pasado del capitán de navío muerto en 1801 hay una huella en la plaza de los Fueros, de Tudela. De los 60 escudos esculpidos a su alrededor, uno de ellos exhibe dos anclas. Por José de Ezquerra y Guirior.



La Provincia/diario de Las Palmas, 23 de mayo de 2019

Siempre desde el respeto a Galdós, un filólogo debe cuestionar cada palabra. 

El profesor donostiarra José Andrés Alvaro Ocáriz ofrece hoy una conferencia en la Casa Museo Pérez Galdós con motivo de un minucioso estudio sobre el primero de los Episodios nacionales del célebre autor grancanario, Trafalgar. Ocáriz ha realizado una edición crítica donde se repara especialmente en dos marinos, el segundo de Churruca en la escala del mando, Francisco de Moyúa, y en José de Ezquerra. La iniciativa se incluye en la programación del Bienio Galdosiano.  

¿Qué le ha movido para elegir Trafalgar en el gran catálogo de Galdós para la edición crítica que ahora presenta?

Tal vez Trafalgar fuera una idea que tenía Galdós en mente desde siempre. Cuando estaba pensando qué nombre poner a toda la serie de novelas históricas que querían reflejar la España del siglo XIX, un amigo suyo le dijo que las llamara Episodios nacionales y a Galdós le pareció que el primero tenía que ser Trafalgar y empezar desde ahí a hablar de la Historia de España. Es el punto de partida de la vasta obra que son los Episodios nacionales.

En este trabajo aporta datos importantes, hasta ahora ignorados, de algunos combatientes en esa batalla. ¿Quiénes son?

Hay que tener en cuenta que Galdós escribió esta obra hace 150 años. Ha habido miles de ediciones de Trafalgar y nadie se ha fijado en que estaban mal escritos los nombres de dos marinos. Uno de ellos, José de Ezquerra y Guirior, participó en la batalla de Algeciras, cuando dos barcos españoles se bombardearon entre sí y murieron dos mil personas. El otro marino, Francisco de Moyúa y Mazarredo, era el segundo de Churruca en la escala del mando; es decir, que no estamos hablando de un grumete. Además, era sobrino de José de Mazarredo, calificado como el mejor marino de España.

¿Qué considera más valioso en esta obra galdosiana, la exactitud histórica o el genio narrativo del autor?

Las dos cosas. Galdós hacía literatura con la historia, no historia de la literatura como se nos ha enseñado muchas veces cuando se nos decía, por ejemplo, que Calderón de la barca nació en 1600, murió en 1681 y escribió tal y tal obra. Galdós juega con los personajes, se basa en las fuentes, investiga y no aporta datos al tun tun, como a veces hacía Baroja. Galdós tiene un rigor histórico muy profundo, aunque con lo que disfruta es escribiendo. Para él, la Historia no son las grandes bodas de príncipes y reyes sino la historia concreta de la gente del pueblo. En esta novela coral que son los Episodios nacionales va a retratar al pueblo español, algo muy importante para este autor.

¿Encuentra en el relato diferencias sensibles entre lo acaecido y lo novelado?

No, no se puede decir que exista un Trafalgar de la Historia y otro de la literatura. Galdós es como un reportero que hace entrevistas. Una persona le cuenta la muerte de Churruca y otra le cuenta otro relato. Es decir, que es como un periodista de hoy en día que acude a los sitios con su micrófono y grabadora captando la realidad, los hechos. Él se basa en unas fuentes históricas muy cercanas y va a tener un conocimiento muy directo de lo que pasó en Trafalgar. No se produce esa dicotomía entre literatura e Historia, que se da a veces, porque ambas están unidas. Galdós cuenta lo que ocurrió en Trafalgar, pero de un modo ameno. La amenidad es fundamental en este escritor. Se decía que, si se perdían todos los libros de Historia del siglo XIX, no se habría perdido nada, porque Galdós ha hecho más que muchos historiadores para dar a conocer la historia de nuestro país.

¿Cuáles considera que han sido las fuentes más valiosas de su investigación?

He cotejado unas diez ediciones críticas y he accedido a los textos originales. La labor de un filólogo es poner en cuestión cada palabra, pero siempre con total respeto al autor al que se le hace la crítica, y más a Galdós, el mejor literato español de todos los tiempos. 

Los filólogos somos investigadores. Para mí también es importante la intuición personal y ver qué haría Galdós para que la gente lo entendiera mejor. La portada del libro es la misma que el autor eligió para su edición ilustrada. Creo que esto es muy importante, teniendo en cuenta que estamos en el bienio galdosiano. Mi edición ha sido calificada como la del centenario de Galdós. Pienso que está muy bien redactada, con 300 notas a pie de página, fotografías tomadas por mí en el Museo naval de Madrid en las que aparecen los personajes que tomaron parte en Trafalgar, como Churruca y otros. Creo que es bastante completa.

La trama protagonizada por un personaje de ficción, Gabriel Araceli, ¿radiografía fielmente la textura social y política contemporáneas de aquella batalla desastrosa?    

Sí. Gabriel Araceli es el elemento del que se sirve Galdós para hilvanar Trafalgar y el resto de la primera serie de los Episodios nacionales. Trafalgar se puede calificar de una novela de aprendizaje. Gabriel Araceli es un pícaro que evoluciona hacia un hombre de bien. Galdós elige los nombres con un claro simbolismo. Gabriel es el nombre del ángel que Dios envía para anunciar a María el nacimiento de Jesús. De este modo, Gabriel anunciará un nuevo tiempo. Trafalgar comienza con un desastre, pero deriva hacia unan nueva España. Acaba lo antiguo y empieza lo nuevo.

¿Cómo valora su edición la personalidad de Churruca?

El ayuntamiento de Mutriku colaboró en la edición de este libro porque tienen claro que han entrado en la literatura universal gracias a Galdós y a Churruca. En muchos ayuntamientos no hay conciencia para valorar la Historia en su justa medida. Churruca fue el personaje más importante de Mutriku. Fue un cartógrafo, un ingeniero, un científico. Su familia construyó la iglesia de la localidad. Además, ahora se puede visitar el palacio en el que nació. 

¿Y la de su segundo en el mando, el capitán de fragata Francisco de Moyúa y Mazarredo, una de las novedades de su edición?

Es un personaje que entra en la Armada de la mano de tío José de Mazarredo, pero no es un niño de papá. Es un señor que realizará expediciones importantes y va a inventar un mecanismo para poner cañones en las lanchas de los navíos, lo que multiplica sustancialmente el poder artillero de la Armada. Estamos hablando de las lanchas cañoneras. Es un personaje olvidado que merece la pena descubrir. 

 
Qué, (Las Palmas) 25 de mayo 2019


Álvaro Ocáriz: “Galdós ha hecho más por nuestra memoria con sus ‘Episodios Nacionales’ que muchos historiadores”
Pepe Rodríguez   25 mayo, 2019

El investigador donostiarra desvela en su edición crítica de ‘Trafalgar’ la verdadera identidad de dos marinos vascos que fallecieron en la batalla naval.
 “He intentado relacionar el Trafalgar de la historia con el de la literatura”, apunta el autor, que defiende que “la labor del crítico es cuestionar cada palabra e investigar”

El escritor e investigador vasco José Andrés Álvaro Ocáriz aseguró en la Casa-Museo Pérez Galdós y en el marco del ciclo denominado ‘Hablando de Galdós’, que el autor canario con sus novelas “ha hecho más por nuestra memoria que muchos historiadores”.

Ocáriz presentó el jueves, día 23 de mayo, su nuevo libro en el que realiza un minucioso análisis de ‘Trafalgar’ que, publicada en 1873, fue la primera de las novelas que conforman los ‘Episodios Nacionales’ de Galdós. Álvaro Ocáriz ha completado “una  auténtica edición crítica” de la mencionada novela, desvelando en ella el nombre correcto de dos marinos, erróneamente escritos en la obra original: el guipuzcoano Francisco de Moyúa y Mazarredo (el segundo de Churruca), y el navarro José de Ezquerra y Guirior.

La directora de la Casa-Museo, María Victoria Galván, recordó que la conferencia de Ocáriz se incluye en el marco de las actividades del Bienio Galdosiano (desde 2018 a 2020, para conmemorar el 175 aniversario del nacimiento de Galdós y el centenario de su muerte), si bien avanzó que este ciclo de charlas o encuentros con investigadores que trabajan en distintos ámbitos en torno a la obra de Galdós continuará también después de 2020.

“Algo indescriptible”

José Andrés Álvaro Ocáriz confesó su emoción “por el hecho de poder hablar de Galdós en la misma casa que conoció los primeros años de su vida, y hablamos del mejor escritor español”. “Es”, apuntó, “algo indescriptible para mí”.

El autor señaló que en su libro también se recoge un amplio resumen de su biografía de Don Benito, y subrayó que “en este Bienio Galdosiano encontramos una excusa perfecta para redescubrir su obra y su vida”. También elogió el trabajo de Don Benito en sus Episodios Nacionales, “al recoger la historia de nuestro país durante cien años: ha hecho más por nuestra memoria que muchos historiadores”.

Álvaro Ocáriz recordó que Galdós, por ejemplo, descubrió en Santander al último superviviente de la batalla de Trafalgar. “Para escribir su ‘Trafalgar”, comentó, “se basó en varias fuentes históricas y literarias. Entre ellas podemos encontrar algunas influencias de Cervantes”. El investigador también identifica en la novela de Galdós similitudes con ‘El buscón’ de Quevedo.

También quiso remarcar que “este libro que presento aquí es mi pequeña aportación a las celebraciones del centenario de la muerte de Galdós, que será en 2020”. Sobre su edición crítica resaltó su esfuerzo para tratar de conseguir “un trabajo minucioso, con más de 300 notas a pie de página”. “He intentado”, comentó, “relacionar el Trafalgar de la historia con el de la literatura”. Eso sí, manifestó que “la labor del crítico es abrir la posibilidad de nuevas lineas de investigación sobre una obra, siempre desde la humildad, porque no se trata de enmendar la plana al escritor, ¡y menos a Galdós!”.

La misión del crítico

En esta línea, comentó que “lo primero que tiene que hacer el crítico es cuestionar cada palabra, investigar, y luego explicar cada término que podría no conocer el lector”. De este modo pudo descubrir que los nombres de dos de los marinos estaban incorrectamente escritos en la obra original de Galdós: Francisco de Moyúa y Mazarredo (el segundo de Churruca), y José de Ezquerra y Guirior, citados erróneamente como Moyna y Ezguerra.
Así, Álvaro Ocáriz pudo descubrir la trayectoria real de estos dos marinos vascos, que perdieron la vida en Trafalgar, su carrera en la marina y algunos detalles llamativos sobre su vida. En el caso de Moyúa, que reclamó sin éxito su ascenso a capitán de navío antes de la batalla en la que falleció, algo que obtuvo a título póstumo.

El autor explicó en su conferencia el proyecto Libro Solidario, de la Asociación Cultural Literatura y Sociedad, en la que participa. Una parte de la recaudación de los libros que edita esta entidad está destinada a proyectos de desarrollo en la República Dominicana.

Como escritor, Álvaro Ocáriz ha firmado una decena de libros, entre ellos ‘Antonio Tovar. El filólogo que encontró el idioma de la paz’ (2012), ‘Celaya esencial’ (2013), ‘Luis Mariano. Cien años’ (2014), ‘El Gran Capitán’ (2015), ‘El Madrid de Blas Otero’ (2016), ‘Sebastián Iradier. Si tu ventana llega a una paloma’ (2016) o ‘La flecha que me asignó Cupido’ (2017).







Diario Vasco, 11 de marzo de 2020

«Se sabe mucho sobre la muerte de Churruca, pero muy poco sobre su vida»
El escritor donostiarra José Andrés Álvaro Ocáriz actualiza la biografía del marino y héroe de Trafalgar que publicó su hermano Julián en 1806

BORJA OLAIZOLA SAN SEBASTIÁN.  El mutrikuarra Cosme Damián de Churruca y Elorza pasó a la historia como el héroe de la batalla de Trafalgar  (1805) después de morir por el impacto de una bala de cañón mientras el barco que capitaneaba hacía frente a seis naves enemigas. Su sacrificio, que luego fue inmortalizado por Benito Pérez Galdós en las páginas de ‘Trafalgar’, le convirtió en paradigma del héroe romántico y en una de las figuras de referencia de su tiempo.  

Pero Churruca fue bastante más que un nombre a pie de página en los libros de historia. Arquetipo del marino ilustrado, levantó mapas de remotas costas sin cartografiar, ideó soluciones de ingeniería naval gracias a sus conocimientos matemáticos y fue reconocido por el mismísimo Napoleón, entonces aliado de los españoles en su lucha contra los británicos, que le obsequió un sable y unas pistolas. El escritor donostiarra José Andrés Álvaro Ocáriz ha recuperado ahora la biografía sobre el marino que publicó en 1806 su hermano Julián y ha adaptado su lenguaje a los tiempos actuales. «Se sabe mucho sobre la muerte de Churruca, pero muy poco sobre su vida», apunta Álvaro Ocáriz, que presentará su nueva obra el día 24 en el Aquarium de San Sebastián. 

La nueva publicación simplifica el título original de la biografía. Del profuso ‘Elogio histórico del brigadier de la Real Armada Don Cosme Damián de Churruca y Elorza, que murió en el combate de Trafalgar en 21 de octubre de 1805, escrito por el amigo más confidente que tuvo’ se ha pasado al más escueto ‘Churruca. Elogio histórico’. «Es un título que está más en consonancia con nuestros tiempos», comenta el escritor donostiarra, que ha aplicado a las páginas de la biografía un tratamiento similar. «He tratado sobre todo de hacer amena su lectura a una persona de nuestro siglo. La prosa del romanticismo es muy alambicada y se hace difícil de entender. Se han sustituido las palabras que ya no se emplean o que se utilizan con otro significado. Respecto a la sintaxis, he intentado simplificarla para que la construcción de las frases no sea un obstáculo a la hora de entender el texto. Simplificando la expresión es más fácil acceder al texto y hacer que la lectura sea amena». 

La vida del marino mutrikuarra  fue cualquier cosa menos aburrida. «A Churruca se le conoce sobre todo por su participación en la batalla de Trafalgar, pero en realidad su vida fue apasionante, casi como una película de aventuras», apunta Álvaro Ocáriz. La recuperación de la biografía que escribió el hermano del marino – «el amigo más confidente que tuvo», como reza su título original– tiene también mucho que ver con la voluntad de reivindicar una figura que no tiene demasiado reconocimiento en nuestros días. «Mi intención es recordar a Churruca, que aunque forma parte de ese grupo de personajes históricos que no necesitan ser presentados, siempre viene bien recordarlos y aportar datos que puedan ser desconocidos». 

Expediciones científicas 

 Nadie tan acreditado como Julián de Churruca para narrar la trayectoria vital de su hermano Cosme. Una vida que comenzó en Mutriku el 27 de septiembre de 1761 en el seno de una familia acomodada, ya que su padre Francisco fue el primer alcalde que tuvo la localidad. Séptimo de diez hermanos, inició primero en Bergara y luego en Burgos una carrera destinada a llevarle al sacerdocio que interrumpió cuando descubrió su vocación marinera. Con 15 años se enroló en la Compañía de Guardia Marinas de El Ferrol y no tardó en destacar por su talento y capacidad de trabajo. En 1781 participó en su primera acción de guerra: un asedio para intentar recuperar Gibraltar de manos de los británicos que se saldó con un fracaso. En 1788 participó en una expedición científica en el Estrecho de Magallanes y se reveló como un extraordinario cartógrafo. Cuatro años más tarde volvió a embarcarse al frente de otra misión que realizó estudios hidrográficos para la reforma de un atlas marino de la América septentrional. A su vuelta al cabo de dos años recibió el título de capitán de navío. Su inquietud por introducir mejoras en lo navíos y su formación enciclopédica hicieron de él una de las figuras de mayor prestigio de la Armada. En 1799 fue llamado a Brest por Napoleón, que preparaba una operación para aislar por mar a Inglaterra con ayuda de la flota española. De regreso a España, escribió un tratado para perfeccionar las técnicas de la artillería de la Marina y solicitó el mando del buque ‘San Juan de Nepomucemo’. Fue en ese navío donde vivió sus últimas horas cuando una flota británica cercó a una treintena de barcos hispano-franceses en octubre de 1805 cerca del cabo gaditano de Trafalgar. Los británicos, que querían hacerse con el control del Estrecho, derrotaron a sus contrincantes guiados por la batuta de Nelson, que también falleció en la batalla. 

Fotografías, mapas y notas a pie de página 

José Andrés Álvaro Ocáriz no se ha limitado a actualizar el texto de la biografía sobre Churruca que escribió su hermano Julián. También ha introducido en sus 85 páginas fotografías y algunos de los mapas que el marino trazó a lo largo de sus expediciones científicas. «Además, he añadido unas cincuenta notas a pie de página con el objeto de explicar el contexto histórico en el que se desarrolla su vida», puntualiza el escritor donostiarra, que ya estaba familiarizado con la figura de Churruca después de haber publicado hace un par de años una edición actualizada del ‘Trafalgar’ de Benito Pérez Galdós que corregía los nombres de algunos de los personajes de la novela del escritor canario.