Este es el enlace para poder ver en YouTube el video sobre el libro.
viernes, 1 de noviembre de 2024
domingo, 22 de mayo de 2022
jueves, 3 de marzo de 2022
miércoles, 15 de diciembre de 2021
Balance de un año
Durante este año, hemos desarrollado diversas actividades:
En enero, dimos una charla sobre Blas de Otero en Murchante y sobre García Lorca en Alsasua. En febrero hablamos acerca de García Lorca en los civivox de Iturrama, Mendillorri y San Jorge y sobre Lesya Ukrainka en Condestable. En marzo, los actos tuvieron lugar en Tudela. donde ofrecimos charlas sobre Ernestina de Champourcin y Miguel Hernández. Además, dimos un charla en Caparroso sobre Antonio Machado.
El 23 de abril la charla fue sobre García Lorca en Cintruénigo; al día siguiente, acerca de Miguel Hernández en Corella y el 30 en Olite sobre Miguel Hernández. En mayo hablamos en Tudela sobre Antonio Machado y en Iturrama, San Jorge y Mendillorri sobre Ernestina de Champourcin. En junio dimos cuatro charlas en Tudela, dos sobre Miguel Hernández y dos sobre Antonio Machado, y una en Artajona sobre Ernestina de Champourcin.
En agosto presentamos en Belascoain el libro Diego de León, conde de Belascoain, el último romántico.
En noviembre hablamos en Boadilla sobre Pardo Bazán; en el Hogar Navarro de Logroño presentamos los libros La cereza de Milagro en la gastronomía, Diego de León, conde de Belascoain, el último romántico y Carlos, príncipe de Viana; en Fontellas sobre Antonio Machado; en Castejón acerca de Ernestina de Champourcin y en el IES José del Campo, de Ampuero, hablé sobre Antonio Machado y Campos de Castilla a los alumnos de 2º de Bachillerato.
Organizamos tres exposiciones sobre el Holodomor: una en Tudela (febrero) y dos en Pamplona (junio y septiembre) y dimos dos conferencias sobre ese tema.
Las ventas de libros fueron así:
7 ejemplares de Los relatos navarros de Francisco Navarro Villoslada
6 de Sebastián Iradier
4 de Churruca
38 de Cuatro escritoras, cuatro miradas de mujer
4 de Luis Mariano
6 de Benito Pérez Galdós y el ferrocarril
3 de El Gran Capitán
12 de Pío Baroja, el hombre que vino del mar
6 de El Madrid de Blas de Otero
30 de La flecha que me asignó Cupido
15 de Trafalgar
5 de Tarás Shevchenko, la voz de la Ucrania libre
9 de La cereza de Milagro en la gastronomía
57 de Diego de León, conde de Belascoain, el último romántico
17 de Ramón de Campoamor, poeta y político
y 20 de Carlos, príncipe de Viana.
Que todos quienes me seguís paséis una feliz Navidad y que el nuevo año os venga pleno de prosperidad.
domingo, 7 de noviembre de 2021
18 de noviembre en el Hogar Navarro de Logroño
El jueves 18 de noviembre a las siete de la tarde, en el Hogar Navarro de Logroño, presentaré estos libros:
Para quienes no puedan asistir, ya saben que pueden adquirir el primero en su librería habitual indicando el título, nombre de autor y que lo distribuyen Elkar y Santos Ochoa.
martes, 24 de agosto de 2021
Acto de Belascoain
El 20 de agosto presentamos en Belascoain el libro sobre Diego de León, libro en el que se recoge la batalla que se produjo en torno al puente de la localidad.
El acto se desarrolló en la iglesia de la localidad. Acudió bastante público que siguió con gran atención las diversas disertaciones que se produjeron.
Cuando concluyó el acto, sacamos esta foto:
Es la que llaman en Belascoain "Casa del conde", ya que en ella residió Diego de León durante su estancia allí.
martes, 10 de agosto de 2021
20 de agosto, presentación en Belascoain
El 20 de agosto a las siete y media de la tarde presentaremos en Belascoain el libro que hemos escrito sobre Diego de León, conde de Belascoain.
El acto tendrá lugar en la iglesia parroquial.
Si alguien no puede asistir, puede adquirir el libro en su librería habitual indicando el título, el nombre del autor y que lo distribuye Elkar. También se puede adquirir en Amazon, tanto en formato e-book como en formato libro de toda la vida.
domingo, 11 de abril de 2021
martes, 6 de abril de 2021
Diego de León, en EL DIARIO VASCO, 5 de abril de 2021
ELDIARIO
VASCO 05.04.21
Diego de León, el
Zumalacárregui de las tropas isabelinas
Héroe
romántico. El escritor donostiarra José Andrés Álvaro Ocáriz recupera en su
último libro la figura del general liberal que acosó a los carlistas y murió
fusilado a los 34 años.
BORJA
OLAIZOLA
No tembléis, disparad al corazón»,
ordenó el general Diego de León a los soldados que estaban a punto de
fusilarle. Corría el otoño de 1841 y el militar acababa de participar en el
fracasado asalto al Palacio Real que formaba parte del plan de O’Donnell para
desalojar del poder a Espartero. A diferencia de otros compañeros de la fallida
asonada, había renunciado a un cómodo exilio en el extranjero y había asumido
su destino con todas las consecuencias. «Es esa impronta de héroe romántico, de
figura que es capaz de dar la vida por la defensa de sus ideas, lo que me
atrajo de él», explica el donostiarra José Andrés Álvaro Ocáriz, que ha
dedicado su último libro al general fusilado hace ahora 180 años.
Diego de León solo tenía 34 años cuando
se plantó ante el pelotón de fusilamiento, pero lucía una hoja de servicios que
hubiese envidiado el más curtido veterano. «Tuvo un papel destacado en las guerras
carlistas y gracias a su arrojo muchas batallas se inclinaron a favor de los
liberales. Así como Tomás de Zumalacárregui fue el héroe de las filas
carlistas, Diego de León lo fue de las tropas isabelinas. La diferencia
–continúa el escritor donostiarra– es que sobre Zumalacárregui se ha escrito y
hablado hasta la saciedad mientras que de Diego de León apenas han llegado
noticias hasta nuestros días».
Descendiente de una familia noble
cordobesa, ingresó muy joven en la caballería, donde ascendió en el escalafón
de forma fulgurante gracias a la influencia de su padre, un hombre próximo a la
Corte, y a su indudable talento con las armas. El estallido de la Primera
Guerra Carlista le sorprendió como comandante de escuadrón del Regimiento de
Lanceros de la Guardia Real. Movilizado al frente del norte, no tardó en
destacar en las escaramuzas con las tropas de los seguidores de Carlos María
Isidro de Borbón en diferentes puntos de Navarra. Para la efeméride militar
quedó su actuación en Los Arcos, donde al mando de un escuadrón de 72 jinetes
se enfrentó a una columna carlista de 14 batallones y 500 caballos.
Sus intervenciones, mezcla de intuición
táctica, temeridad y fortuna, le valieron pronto el apodo de ‘primera lanza del
reino’ y su nombre empezó ser pronunciado con respeto y temor entre sus
enemigos. Su prestigio creció aún más tras las batallas de Mendigorria y
Arlaban y no tardó en recibir el mando del Regimiento de Húsares de la
Princesa. La unidad se convirtió en la pesadilla de las columnas carlistas que,
comandadas por el general Gómez, recorrieron buena parte de la península desde
junio de 1836.
Acceso a Pamplona
Recompensado por su arrojo con las
condecoraciones de mayor rango, la acción de guerra que le consagró de forma
definitiva fue la toma por dos veces del puente de Belascoain, un punto estratégico
en la ruta de acceso a Pamplona. Convertido ya en conde de Belascoain y en
virrey de Navarra, la llegada de Espartero a la regencia como consecuencia de
la revolución de septiembre de 1840, que obligó a María Cristina a partir al
exilio para evitar otra guerra civil, le situó en una difícil posición. Su
lealtad a la reina regente le llevó a sumarse al plan urdido por Narváez y
O’Donnell para desalojar a Espartero. A De León le correspondió una difícil
papeleta: tomar el Palacio Real. La tentativa resultó un fracaso y el general
fue apresado por un escuadrón de húsares. Uno de ellos, que había sido su
ayudante en el campo de batalla, le ofreció huir a Portugal, posibilidad que
rechazó a sabiendas de lo que le esperaba.
Recluido en un cuartel, la ‘primera
lanza del reino’ fue juzgado por un consejo de guerra y condenado a muerte sin
que las súplicas dirigidas a Espartero para que conmutase la pena surtiesen
efecto. El fusilamiento se consumó en la Puerta de Toledo apenas ocho días
después del asalto al Palacio Real. El propio general, que compareció vestido
con uniforme de gala, dio la orden de disparar al pelotón en una escena que
tuvo un amplio eco en los periódicos de la época y que contribuyó a revestir su
figura de una aureola épica.
Sintaxis enrevesada
«El siglo XIX es apasionante y hay una
serie de personajes realmente interesantes de los que hoy en día no se sabe
demasiado», reflexiona el escritor donostiarra, que ha dedicado muchas de sus
anteriores obras a figuras históricas. «Todos conocemos, por ejemplo, al
general Tomás de Zumalacárregui, pero de su hermano mayor, Miguel, que tuvo un
destacado papel histórico como político y diputado liberal en las Cortes de
Cádiz, se ignora casi todo».
El autor se ha basado en un texto
anónimo del XIX que recogía la biografía del general isabelino y lo ha adaptado
al lenguaje actual. «Los prosistas de ese siglo tenían una sintaxis muy enmarañada
que hoy en día se hace difícil de leer. El relato más popular sobre Diego de
León lo escribió Nicomedes Pérez García, pero yo me he inclinado por un escrito
que tiene una prosa menos enrevesada y la he adaptado al lenguaje de ahora para
que se pueda leer con fluidez».
El autor donostiarra también ha incluido
en la obra dos piezas de escritores que se hicieron eco de la epopeya del
general. La primera, firmada por Pío Baroja, recoge las peripecias de la columna
del general Gómez y el acoso que sufre por parte de los húsares encabezados por
De León. «Se diría que Baroja se adelanta en ese relato al que haría décadas
más tarde Camilo José Cela en ‘Viaje a la Alcarria’». apunta Álvaro. El segundo
texto es obra de Benito Pérez Galdós y se detiene en la batalla de Villarrobledo,
localidad albaceteña que fue testigo de un enfrentamiento entre los dos bandos
que se saldó con un triunfo isabelino en el que el papel de De León fue determinante.
Un retrato del general Diego de León
realizado por el pintor Augusto Ferrer-Dalmau ilustra la portada del libro. La
obra de este especialista en batallas históricas muestra al militar a lomos de
su caballo en plena carga y con el sable desplegado. Se trata de una pintura
realizada para la colección de arte de la Real Gran Peña, una sociedad
madrileña, que el artista ha cedido de forma desinteresada al escritor donostiarra.
Los beneficios de la publicación irán a parar al proyecto Libro Solidario, que
facilita libros para centros de estudios de países latinoamericanos.
Prólogo a cargo de un descendiente del
general
El prólogo del libro sobre Diego de León
es obra de un descendiente del general, Hipólito Sanchiz Álvarez de Toledo, V
Conde de Belascoain, que es doctor en Historia Antigua. Nieto del tataranieto
del primer conde, Sanchiz admite que la sombra de su antepasado ha perseguido a
su familia acompañada siempre de dos convicciones: que «tuvo una muerte injusta
y que se enfrentó a ella de una manera heroica». «Este sentimiento de
injusticia –continúa– ha quedado muy marcado en nosotros; injusticia, pero ya
sin odio hacia los que le fusilaron, porque no hay nada más patético que sacar
del armario, desempolvar y reciclar viejas rencillas para arrojárselas al
vecino como arma». El libro incluye también un artículo sobre el proceso que se
llevó a cabo contra Diego de León, además de medio centenar de notas a pie de
página y una veintena de fotografías, grabados y dibujos que ayudan a
contextualizar y comprender lo sucedido.
Ya sabéis que si deseáis adquirir un ejemplar, podéis ir a vuestra librería habitual, indicar el título, el nombre del autor y que lo distribuye ELKAR. Se puede adquirir on line en la web de ELKAR.
También se puede adquirir en AMAZON, tanto en formato e-book como en formato libro de toda la vida.
miércoles, 17 de marzo de 2021
batalla de Mendigorria
En la plaza de los Fueros de Mendigorria a donde llevé de nuevo a Diego de León, esta vez en forma de libro, libro que podéis adquirir en Amazon y, si preferís hacerlo en las librerías, os basta ir a una, indicar el título, el nombre del autor y que lo distribuye Elkar.
martes, 9 de marzo de 2021
martes, 2 de marzo de 2021
Diego de León en ABC, 28/02/2021
ABC, 28/02/2021
Diego de León | «¡Apuntad al
corazón!», las últimas palabras de un héroe cordobés del siglo XIX
Este militar se sublevó contra el general Espartero y
por ello fue fusilado hace ahora 180 año tras haber obtenido la gloria militar;
un libro recupera su biografía
Félix
Ruiz Cardador CÓRDOBA Actualizado:28/02/2021 22:41hGUARDAR
Para ir
desde la plaza de las Tendillas hasta Alfonso XIII hay que caminar por
la calle Diego de León, un nombre que a muchos poco les dirá. Justo al
lado, persiste como viejo edificio lo que hoy se conoce como el Instituto Luis
de Góngora y que en su origen fue el Colegio de Nuestra Señora de la Asunción.
Y allí fue donde estudió este militar y héroe decimonónico de luengo
mostacho y arrojo sin par, que con poco más de 30 años, y hace ahora
180, murió fusilado en Madrid en tiempos del general Baldomero Espartero,
espadón emblemático de la época y contra el que se había sublevado. Cuenta la
leyenda que justo antes de morir, gallardo él, Diego de León se
fumó un habano y que fue él mismo quien dirigió a su pelotón de fusilamiento al
grito de «¡Que nos os tiemble el pulso, disparad al corazón!». La
mitología, forjada por algunos de los mejores escritores españoles, envuelve
así al personaje y bien merecería una película que retratase sus gestas por el
Norte de España, en las guerras carlistas, cuyo recuerdo persiste.
De
hecho, con el fin de conmemorar su fusilamiento, el escritor vasco José
Andrés Álvaro Ocáriz acaba de publicar el libro 'Diego de León, conde
de Belascoain. El último romántico'. Se trata de un tributo en
el que recopila y actualiza un texto biográfico anónimo de la época,
que se completa con los relatos que tanto Benito Pérez Galdós, en uno de sus
'Episodios Nacionales', como Pío Baroja le dedicaron al alzamiento de Diego de
León y a la lucha de los opositores de Espartero y defensores
de la regente María Cristina, conocidos como Los Ayacuchos. También un poema de
Ramón del Campoamor dedicado al personaje. Según explica Álvaro Ocáriz, de
Diego de León «se ha escrito mucho sobre su muerte, pero poco sobre su vida»,
por lo que este trabajo recupera una versión más amplia de su biografía. Añade
que es «un personaje muy curioso y quizá sirva para tomar conciencia de su
importancia». El libro cuenta en su portada con uno de los cuadros que el
pintor Augusto Ferrer-Dalmau le ha dedicado al militar.
De la
vida cordobesa de Diego de León se sabe poco. Lo fundamental, que
nació el 30 de marzo de 1807, hijo de Diego Antonio de León, militar y marqués
de las Atalayuelas, y de María Teresa Navarrete. Muy joven se matriculó en
el Colegio de Nuestra Señora de la Asunción y con apenas 18 años
ingresó en el Ejército como capitán. A partir de ahí su vida fue hasta su fin
puro vértigo, con continuos ascensos -comandante en la Guardia Real, coronel de
los Húsares de la Princesa, comandante general de Navarra...- y glorias
militares sucesivas en la primera guerra carlista. Durante la misma, fue
uno de los principales bastiones en la lucha contra Carlos María Isidro y sus
seguidores y dio muestras de arrojo en la batalla de Mendigorría, en la toma de
Estella y Montejurra, en la batalla de Villarobledo o en el puente de
Belascoáin, que tomó dos veces y le valió su título nobiliario. También anduvo
por Andalucía tras los carlistas y persiguió al pretendiente por Cataluña,
previa al Abrazo de Vergara que puso fin al conflicto civil. De la primera guerra
carlista salió Diego de León convertido en uno de los más célebres militares,
apodado como 'La Primera Lanza del Reino' y con distinciones como la Laureada
de San Fernando o la Cruz de Isabel la Católica.
Su
suerte, como se explica bien en el libro de Álvaro Ocáriz, cambió sin embargo a
partir de ahí. Y es que el sosiego político, como era previsible en el
inestable contexto del XIX español, no llegó. Bien al contrario, lo que se
abrió fue una nueva crisis entre Espartero y la regente María Cristina,
que se acabó marchando al exilio francés en 1840. La división frente a
Espartero fue finalmente la que provocó el alzamiento de Leopoldo
O’Donnell de 1841, al que se sumó Diego de León y cuyo principal objetivo
era raptar a la Reina Isabel, por entonces una niña, para llevarla con su
madre. La operación les salió mal al no recibir los apoyos esperados y el
militar cordobés, que logró huir de Madrid, fue localizado por los Húsares de
la Princesa, a los que tantas veces había dirigido en el pasado. Aunque le
ofrecieron vía libre para que pudiese escapar a Portugal, Diego de León
pidió que lo llevasen a Madrid.
Allí lo
condujeron a Santo Tomás, el cuartel de la Milicia Nacional, y en apenas una
semana el Tribunal Militar dictó para él sentencia de muerte. En el
presidio hizo testamento, en el que legaba todo a su mujer, Pilar Juez, y a sus
hijos, los niños José y Antonio, y escribió una amorosa carta a su esposa.
«Quisiera estar hablándote toda la noche, por ser la última que te dirijo la
palabra», le explicaba en una misiva que rubricaba con el lema «La muerte
menos temida da más vida». Aunque hubo muchas voces pidiendo su
indulto, el militar cordobés fue ajusticiado en la Puerta de Toledo,
lugar al que lo llevaron en carruaje, vestido con uniforme de gala y con la
banda de la Cruz de Isabel la Católica. «No muero como traidor», cuentan
que fueron las últimas palabras de este cordobés valiente que vivió deprisa,
deprisa, con el mismo vértigo alocado que se escribió la historia del XIX
español.
Ya sabéis que podéis adquirir el libro en Amazon y que si lo buscáis en un librería, debéis decir que lo distribuye ELKAR.
jueves, 25 de febrero de 2021
Diego de León en el Diario de Navarra 250221
Diego de
León, el militar que se hizo conde en el puente de Belascoáin
José
Andrés Álvaro Ocáriz publica un libro sobre el militar liberal que fue fusilado
por Espartero hace 180 años
ION
STEGMEIER Pamplona
Como hombre, Diego de León y Navarrete vino al mundo en Córdoba en 1807, pero como conde nació en la batalla de Belascoáin tres décadas después. Concretamente en el puente de Belascoáin, que liberó en dos ocasiones en la primera guerra carlista para el bando liberal. Después de Andalucía y Aragón, el Conde de Belascoáin luchó en Navarra, donde ya había estado destinado previamente, en Legarda, Uterga, Muruzabal, Obanos, Puente la Reina, el monte del Perdón y, por supuesto, Belascoáin, puente estratégico que permitía el libre acceso a Pamplona. Más tarde fue nombrado virrey de Navarra.
Ahora, en el 180 aniversario de su muerte, José Andrés Álvaro Ocáriz ha escrito el libro Diego de León, Conde de Belascoáin: El último romántico, una historia que no tiene final feliz. “Su fidelidad a la reina María Cristina, cuando es expulsada del trono por Espartero, le llevará a intentar una revuelta contra quien se había nombrado regente”, explica el autor. “La insurrección comienza en Pamplona, pero fracasan en su intento de tomar el Palacio Real de Madrid y Espartero no vacila en mandarlo fusilar”, añade.
José Andrés Álvaro se puso en contacto con el nieto del tataranieto del primer conde, Hipólito Sanchiz Álvarez de Toledo, V Conde de Belascoáin, doctor en Historia Antigua, y vieron la posibilidad de hacer un libro. “Normalmente la historia de la Primera Guerra Carlista se ha contado desde el punto de vista del Carlismo, pero no desde el punto de vista liberal, lo que hago es coger a este personaje histórico liberal y ver qué es lo que hizo”, señala el autor, que ya tiene otros trabajos sobre personajes como Celaya, esencial (2011), Antonio Tovar, el filólogo que encontró el idioma de la paz ( 2012), Luis Mariano, cien años, cent ans ( 2014), El Gran Capitán (2015), Sebastián Iradier. Si a tu ventana llega una paloma (2016) o Vasco Núñez de Balboa, el español que descubrió un océano (2019), entre otros diecisiete.
El actual conde destaca dos hechos de la biografía de su antepasado: que tuvo una muerte injusta y que se enfrentó a ella de manera heroica. El pintor especializado en batallas históricas Augusto Ferrer-Dalmau ha cedido un retrato de Diego de León para la portada del libro.
José Andrés Álvaro reconoce que siente debilidad por el siglo XIX.
“Hay que tener en cuenta cómo era el siglo XIX, de golpes de estado,
pronunciamientos militares.. es un siglo muy convulso”, explica. “El
pronunciamiento que le lleva a la muerte a Diego de León surge en Pamplona, es Pamplona
el lugar donde O’Donnell suelta la proclama, y también está ligada su muerte
con Navarra”, apunta.
El libro está escrito más desde un punto de vista más literario que
histórico. El autor encontró un texto de 1841 y lo actualizó al castellano
actual. “si nos fijamos
en autores románticos siempre salen poetas, Espronceda, Bécquer...
pero a nadie se le ocurre citar a los prosistas, están totalmente olvidados
porque la prosa del romanticismo es muy pesada para leer”, apunta. “Yo lo que
he hecho ha sido actualizar esos textos y hacerlos agradables para el lector
del siglo XXI, manteniendo el tono épico del Romanticismo, un tono épico que
había que mantenerlo porque estamos hablando de un héroe que es un soldado”, precisa.
Además ha añadido textos de Pío Baroja y de Benito Pérez Galdós, con
medio centenar de notas a pie de página y unas veinte fotografías, como el
grabado de la batalla de Mendigorría.
Diego de León, Conde de Belascoáin: El último romántico está editado en su propia editorial, Desiréediciones. “Muchas veces andas buscando editorial y te vuelves loco, entonces pensé en crear mi propia editorial y distribuir con ella los libros”, explica. El libro llegará la semana que viene a las librerías y también se podrá comprar por Amazon.
El libro ya se puede adquirir en Amazon, tanto en formato e-book como en formato libro.
A partir de la semana que viene, ya estará en las librerías. Podéis ir a vuestra librería habitual, indicar el título, el nombre del autor y que lo distribuye Elkar.
En el País Vasco y Navarra estará en las librerías del grupo Elkar,
Y en Pamplona, en Fnac de La Morea.
domingo, 7 de febrero de 2021
Diego de León, conde de Belascoain: el último romántico
Ya se puede adquirir mi nuevo libro en Amazon, tanto en formato e-book como en formato libro de toda la vida.
En unas semanas estará también en las librerías.
(portada e-book)
(portada libro)

























