El artículo que he escrito para Euskonews, la revista de la Sociedad de Estudios Vascos/Eusko Ikaskuntza. Ya sabéis que el libro lo podéis encontra en vuestra librería habitual, indicando el nombre del autor, el título y que lo distribuyen Elkar, Santos Ochoa y El Argonauta
Sebastián Iradier, 150 años de un genial músico vasco
José Andrés ÁLVARO OCÁRIZ
En diciembre pasado se recordaban los 150 años
del fallecimiento de uno de los principales músicos vascos y del autor
de la canción más veces versionada en lengua española: La Paloma.
Sebastián Iradier, de José Andrés Álvaro Ocáriz.
Por ello, desde la Asociación que dirijo, puse en marcha este
proyecto para reivindicar la figura de uno nuestros músicos más
desconocidos. Para ello, hemos escrito un libro:
Sebastián Iradier. Si a tu ventana llega una paloma... a fin de dar a conocer datos reales sobre su vida.
Digo
reales porque ficticios tenemos demasiados. Pío Baroja escribió una pequeña obra,
La sonrisa de Iradier,
en la que noveló sobre el compositor alavés. El problema que ha habido
es que algunos presuntos historiadores se han basado en lo escrito por
Baroja para hacer pasar por verdadero lo que era producto de la ficción
novelesca. Porque Baroja era una novelista, un muy buen novelista, pero
no era un historiador. Al escribir sobre Iradier, se limitó, por lo que
parece, a ir a la Biblioteca Nacional, pedir lo que hubiese sobre
Iradier y, con esos datos, compuso su obra.
En el libro que hemos publicado, hemos realizado una biografía
novelada del músico alavés. Son pocos los datos los datos ciertos que
conocemos de Iradier.
Les voy a resumir lo que aparece en la Wikipedia:
Sebastián de Iradier y Salaverri nació en Lanciego, el 20 de enero de 1809 - Falleció en Vitoria, el 6 de diciembre de 1865.
A los nueve años entró a formar parte del coro de la antigua
Colegiata de Santa María de Vitoria. Con dieciséis años, obtiene la
plaza de organista de la iglesia de San Miguel Arcángel de Vitoria. En
1827 oposita y gana la plaza de organista y sacristán mayor de la
parroquia de San Juan Bautista de Salvatierra. En 1829, contrae
matrimonio en esa ciudad con Brígida de Iturburu, Aparte de sus
obligaciones musicales religiosas, siente gran afición por las canciones
populares.
En 1833 se le concede permiso para perfeccionar en Madrid sus
estudios de composición durante cuatro meses, que se convertirían en
años, en los que faltaría a sus obligaciones de organista, puesto que
cubriría interinamente su amigo y discípulo Antonio Ruiz de Landazábal.
A partir de su llegada a Madrid desarrollará una actividad frenética y
una gran habilidad para introducirse en los círculos aristocráticos y
relacionarse con importantes figuras de las letras, de la música y de la
política, logrando gran prestigio y popularidad en la villa y corte.
Casa natal de Iradier en Lantziego, Alava.
Era socio de la sección de música del Liceo Artístico y Literario,
fue vicedirector de la Academia Filarmónica Matritense, era catedrático
de armonía y composición del Instituto Español, profesor del Colegio
Universal de Madrid y socio de honor de la Academia Filarmónica de
Bayona.
Entre 1839 y 1850 será primer maestro de solfeo para el canto en el Real Conservatorio de Música de Madrid.
En septiembre de 1840 vuelve a Salvatierra para cobrar los atrasos
que le debía el Cabildo, y forma parte del tribunal, que otorga la plaza
vacante dejada por él a Antonio Ruiz de Landazábal.
Su gran habilidad para las relaciones públicas le permite
introducirse en los salones de la más alta aristocracia de Madrid, entre
ellos el de la condesa de Montijo. Las hijas de la condesa, Francisca,
futura duquesa de Alba, y Eugenia, que será emperatriz de Francia,
fueron alumnas suyas.
Conocerá a políticos como Narváez y González Bravo, a escritores
extranjeros como Próspero Merimée, amigo y confidente de la condesa de
Montijo, a famosos literatos españoles como Espronceda y Zorrilla,
tendrá amistad con músicos, y relación con músicos extranjeros en su
paso por España, como Liszt y Glinka.
Durante su etapa madrileña inicia una actividad musical imparable.
Compone obras para bailes de máscaras, que le darán gran celebridad.
Realiza alguna incursión en la zarzuela, pero sobre todo comienza a
producir canciones, que marcarán definitivamente su trayectoria en el
mundo de la música y que le proporcionarán la fama.
En 1840 aparece publicada por el Álbum Filarmónico su primera
colección de canciones nuevas españolas con acompañamiento de
piano-forte, con textos de arios autores: Peral, Campoamor, Príncipe,
Satorres y García Gutiérrez.
Su instinto mercantil le impulsará a abrir más adelante un almacén de
venta de música y pianos, en la calle del Príncipe nº16, y una
litografía e imprenta en la calle de Peligros, que le permitirán
imprimir y vender sus propias obras. En Madrid contrae nuevo matrimonio,
del que nacerá una hija.
En 1850 viaja a París y consigue introducirse en los círculos
musicales parisinos. Conocerá a Rossini y se relacionará con cantantes y
bailarinas célebres, que interpretarán sus canciones y le
proporcionarán cierta fama. Aumentan las peticiones de nuevas obras para
canto y para danza, y su música, se pasea por los salones de la capital
francesa con gran éxito.
En 1857 inicia una gira con la célebre contralto Marieta Alboni por
Estados Unidos, México y Cuba, que comprendía Nueva York, Boston,
Filadelfia, Nueva Orleáns, México y La Habana, dando a conocer sus
canciones y encontrando la inspiración criolla para algunas nuevas. En
Nueva York participa en conciertos privados de la alta burguesía.
De regreso a Europa, permanece un tiempo en Londres, y vuelve a
París. Día a día aumenta su celebridad, hace valer el mérito de haber
sido maestro de canto de la emperatriz Eugenia, sus canciones se
interpretan por doquier y por los cantantes más renombrados,
La última etapa de su existencia es la más oscura, no sólo por la
falta de noticias sobre su vida, sino también por una enfermedad que al
parecer le afectó a la vista en París y que le hizo regresar a España.
Al final volverá a Vitoria. Desde allí se acercaría alguna vez a
Salvatierra, donde era muy recordado. Fallecerá aquí, en Vitoria, el 6
de diciembre de 1865.
Fue conocido principalmente por sus habaneras y especialmente por la titulada
La Paloma,
compuesta alrededor de 1860 tras una visita a Cuba. Ésta se hizo
extremamente popular en España y en América, y fue responsable de la
fuente de popularidad que alcanzó la habanera.
También es de Iradier la famosa habanera
El arreglito. Ésta, incluida por Georges Bizet en su ópera
Carmen, es conocida por su título
El amor es un pájaro rebelde. Bizet dijo haberla utilizado creyéndola de autor anónimo.
Mausoleo donde se encuentran los restos de Iradier en el cementerio de Vitoria.
Partiendo de los datos reales sobre Iradier le hemos colocado en el
mundo que le tocó vivir, en el mundo del Romanticismo. A su lado
encontrarán a José Zorrilla, el dramaturgo romántico, cuya colaboración
con Iradier fue bastante importante y bastante desconocida. Y también a
personajes como José María Iparraguirre,... Y hemos aportado los datos
reales sobre su vida que hemos encontrado en diversos archivos, datos
que no vamos a desvelar y que invitamos a que los descubran leyendo.
Después de la parte en la que hablamos de la persona de Iradier, lo
hacemos de su obra. Van a encontrar la relación de todas las obras que
se conservan de este gran músico alavés. Van a poder leer también el
listado de las versiones que se han realizado de la habanera
La Paloma. Incluimos también el listado de las versiones que ha tenido su obra
El arreglito.
Y me he permitido añadir dos manuscritos de Iradier, el de su
Himno a Navarra y una titulada
Canción del irudamacho, que no es otra que el
Donostiako hiru damatxo.
Hasta ahora se ha considerado que es una canción popular. ¿Podríamos
afirmar que es de Iradier? Lanzo esa pregunta. Lo que es claro es que,
por la fecha aproximada del manuscrito, que es la misma en la que los
entendidos en música datan la canción, no podemos decir que Iradier no
lo sea.
Después de hablar de la vida y obra de Iradier, he incluido un
apéndice fotográfico con fotos a todo color en el que podrán encontrar
no sólo las que la mayor parte de ustedes conocen. Las de aquí y las de
Lanciego, sino también las de Madrid, las de los lugares que frecuentó
Iradier, el lugar en el que se encontraba su tienda de pianos y de
instrumentos musicales, el lugar en el que estuvo su imprenta, los
palacios en los cuales su presencia era asidua.
Pueden aprovechar las fotos del libro para, si van a Madrid, recorrer
los lugares relacionados con nuestro compositor y realizar una especie
de ruta de Iradier en la villa y corte.
Después del apéndice fotográfico, incluyo un apéndice documental.
La genealogía de Iradier, de Sebastián Iradier. Y recalco lo de
Sebastián Iradier porque las dos que circulan por ahí se han hecho más
mirando a Manuel Iradier o a Eduardo Dato Iradier que al músico de
Lantziego.
Encontrarán el acta de provisión de plaza de organista de
Salvatierra-Agurain, la partida de nacimiento de su hijo mayor, una
denuncia que le interpusieron por, supuestamente, haber tenido un hijo
con la criada del cura y otros datos curiosos e interesantes.
No me queda nada más que recordar que, adquiriendo este libro, apoyan
la labor social de la Asociación Cultural Literatura y Sociedad y
animarles a que conozcan más a este gran compositor vasco que, como
decía Baroja, fue dejando por donde fue, una sonrisa y una canción.