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viernes, 13 de diciembre de 2013

"La Navidad en el arte" en Vitoria y Zigoitia

El lunes 16, a las 17,00 en la Casa de Cultura Ignacio Aldecoa de Vitoria y el jueves 19 a las 18,00 en el Centro sociocultural de Zigoitia ofreceré mi recital "La Navidad en el arte".

Estos actos están organizados por la Aulas de la Tercera Edad  de la Diputación Foral de Alava



La Niña a quien dijo el Ángel
que estaba de gracia llena,
cuando de ser de Dios madre
le trujo tan altas nuevas,
ya le mira en un pesebre,
llorando lágrimas tiernas,
que obligándose a ser hombre,
también se obliga a sus penas.


¿Qué tenéis, dulce Jesús?,
le dice la Niña bella;
¿tan presto sentís mis ojos
el dolor de mi pobreza?


Yo no tengo otros palacios
en que recibiros pueda,
sino mis brazos y pechos,
que os regalan y sustentan.


No puedo más, amor mío,
porque si yo más pudiera,
vos sabéis que vuestros cielos
envidiaran mi riqueza.


El niño recién nacido
no mueve la pura lengua,
aunque es la sabiduría
de su eterno Padre inmensa.


Mas revelándole al alma
de la Virgen la respuesta,
cubrió de sueño en sus brazos
blandamente sus estrellas.


Ella entonces desatando
la voz regalada y tierna,
así tuvo a su armonía
la de los cielos suspensa.
(Lope de Vega)

lunes, 9 de diciembre de 2013

11 de diciembre en Zuazo de Kuartango (Alava)

El miércoles 11 de diciembre, a las 17,30, ofreceré, en el ayuntamiento de Kuartango,  la actividad "La Navidad en el Arte". Consiste en un recital de los principales poemas que , en la Literatura española, se han escrito sobre el tema de la Navidad. Todo ello va acompañado por un power point de ochenta dispositivas

 
 
Norabuena vengáis al mundo,
niño de perlas,
que sin vuestra vista
no hay hora buena.

Niño de jazmines,
rosas y azucenas,
niño de la niña
después del más bella,
que tan buenos años,
que tan buenas nuevas,
que tan buenos días
ha dado a la tierra;
parabién merece,
parabienes tenga,
aunque tantos bienes
como Dios posea.


Mientras os tardasteis,
dulce gloria nuestra,
estábamos todos
llenos de mil penas;
más, ya que vinisteis,
y a la tierra alegra
ver que su esperanza
cumplida en vos sea,
digan los pastores,
respondan las sierras,
pues hombre os adoran
y Dios os contemplan:

Norabuena vengáis al mundo,
niño de perlas,
que sin vuestra vista
no hay hora buena.
  (Lope de Vega)