martes, 31 de diciembre de 2019

Feliz año galdosiano


Este año se conmemora el centenario del fallecimiento de uno de los más grandes autores de nuestra literatura: don Benito Pérez Galdós.

Hace años, cuando pensé crear un blog, le puse el nombre de EL BLOG DE DON BENITO, en homenaje a este insigne escritor.

Para mantener viva su memoria he escrito esta edición crítica que ha sido calificada como la mejor edición que se ha escrito de Trafalgar.

Trescientas notas a pie de página, unas 30  fotografías y el hallazgo de dos errores que se han ido repitiendo edición tras edición durante más de 150 años dan un valor especial a esta obra.

No puedo menos que añadir la reseña que apareció en la Revista de Historia Naval y algunas crónicas han ido apareciendo en la prensa.



Reseña del libro en la Revista de Historia Naval 141, pp.137-138


PÉREZ GALDÓS, Benito: Trafalgar (ed. de José Andrés ÁLVARO OCÁRIZ). Desiréediciones  (ISBN 9781973569749), 2018, 220 páginas.

Plausible aportación al acervo galdosiano es esta edición crítica de Trafalgar, el conocido «episodio nacional» de don Benito, cuyo editor, José Andrés Álvaro Ocáriz, enriquece notablemente la información histórica proporcionada por la novela.

El libro se divide en tres partes. En la primera, el editor nos presenta la obra y traza una semblanza de Benito Pérez Galdós, nacido el 10 de mayo de 1843 y fallecido el 4 de enero de 1920, analizando con especial énfasis las 46 novelas que se agrupan en los Episodios nacionales. Escrita entre 1873 y 1912, esta colección se compone de cinco series. El marco cronológico de la primera se extiende desde el reinado de Carlos IV hasta la Guerra de la Independencia; el de la segunda, desde el regreso de Fernando VII hasta la «década ominosa», y el de la tercera, desde la primera guerra carlista hasta la boda de Isabel II con Francisco de Asís de Borbón. El trasfondo histórico de la
cuarta es el reinado isabelino, y el de la quinta, en fin, el Sexenio, la Regencia
y los primeros años de la Restauración. Trafalgar, publicada en 1873, es
precisamente la obra que inaugura la colección.

La novela propiamente dicha ocupa íntegramente la segunda parte. En ella, Galdós narra la vida de Gabriel Araceli, protagonista de la serie, criatura de pura ficción que, siguiendo el esquema de la novela de madurez, desde su infancia de pícaro seguirá una peripecia vital que le llevará a convertirse en un honorable ciudadano. La novela nos describe el entorno de Araceli y los personajes que en él se movían: don Alonso, Marcial, doña Francisca, Malespina, doña Flora, doña Rosita...

Pero el nudo de la narración es el desastroso combate del 21 de octubre de 1805 en Trafalgar, que es relatado detalladamente, con una amenidad que no excluye el rigor, desde la perspectiva de Gabriel, quien participa en la legendaria batalla a bordo del enorme navío de línea Santísima Trinidad. Como no podía ser de otro modo tratándose de una edición crítica, este apartado viene acompañado de un aparato de notas que
enriquecen el texto galdosiano mostrando sus concordancias con obras literarias
como el Quijote, el Lazarillo de Tormes, El sí de las niñas o el Buscón, y aportando aclaraciones históricas o geográficas y explicaciones sobre términos náuticos o caídos en desuso, cuya comprensión puede resultar difícil para el lector.

La tercera parte la componen una serie de apéndices en los que se insertan documentos de tanto interés como el discurso de ingreso de Galdós en la Real Academia Española, pronunciado el 7 de febrero de 1897; el prólogo que el propio autor redactó para una de las ediciones de Trafalgar, donde desgrana interesantes comentarios e indica las fuentes documentales que utilizó; una detallada relación de los documentos que sobre Trafalgar se conservan en el Museo Naval; y, por último, un archivo fotográfico de placas votivas conservadas en el Panteón de Marinos Ilustres, y de los retratos y objetos que se
conservan en el Museo Naval de Madrid relacionados con personajes que tomaron parte en el combate y son citados a lo largo de la novela: Churruca, Cisneros, Alcedo y Bustamante, Escaño o Cayetano Valdés.

Interesante obra, que enriquece la de por sí estimable novela de Galdós y que con sus acotaciones históricas, técnicas, literarias y lingüísticas ayuda a mejor comprender la narración del ilustre escritor canario.




Una edición crítica de 'Trafalgar' recupera un personaje nacido en Tudela

La obra del escritor navarro José Andrés Álvaro Ocáriz hace referencia al marino José de Ezquerra y Guirior

El escritor navarro José Andrés Álvaro Ocáriz ha publicado una edición crítica de la obra Trafalgar de Benito Pérez Galdós. Autor de libros como Celaya esencial (2011), Antonio Tovar, el filólogo que encontró el idioma de la paz (2012), Luis Mariano, cien años, cent ans (2014), El Gran Capitán (2015), Sebastián Iradier. Si a tu ventana llega una paloma (2016), El Madrid de Blas de Otero (2016), La flecha que me asignó Cupido (2017), en la biografía de Galdós realizada por Álvaro Ocáriz se añaden detalles de los que hasta ahora no se había hablado y se acompaña el texto con las fotografías, tomadas por el editor, de los lugares en los que vivió el autor. Además, ha recuperado a un marino que en todas las ediciones de Galdós aparece como Ezguerra y “que se trata realmente del tudelano José de Ezquerra y Guirior”, nacido el 25 de enero de 1756 y fallecido el 13 de julio de 1801 en la voladura del barco Real San Carlos, en el marco de la llamada batalla de Algeciras, en palabras del autor. 
 
En el texto aparecen más de trescientas notas a pie de página en las que se explican los términos de difícil comprensión y se habla sobre el contexto histórico en que se desenvuelve el combate de Trafalgar, “corrigiendo los fallos que aparecen en las anteriores ediciones de esta obra de Galdós, como los nombres auténticos de marinos que participaron en Trafalgar”. “Hasta ahora en ninguna edición se había reparado en este tema que creemos fundamental ya que puede propiciar estudios posteriores sobre esos marinos cuya identidad se recupera después de casi 150 años”.

“No sabemos si Galdós, cuando escribió su obra, puso con g o con q el nombre de este navarro. El caso es que desde la primera edición de su obra el nombre que aparece es Ezguerra y ahora se recupera el verdadero nombre”.

El libro, además, incluye dos apéndices. Uno documental en el que aparecen, por primera vez en una edición de la obra de Galdós, los documentos que sobre Trafalgar se encuentran en el Archivo del Museo Naval. Es la forma de intentar unir la ficción narrada por Galdós con los elementos históricos del hecho que se narra, uniendo, de este modo, la Historia con la Literatura.

Además, incluye un apéndice fotográfico sobre los marinos que tomaron parte en Trafalgar, con imágenes del editor en el Museo Naval de Madrid. Y se incluyen fotografías de las lápidas que los recuerdan en el Panteón de Marinos Ilustres de la localidad gaditana de San Fernando.



La Provincia/diario de Las Palmas, 23 de mayo de 2019

Siempre desde el respeto a Galdós, un filólogo debe cuestionar cada palabra. 

El profesor donostiarra José Andrés Alvaro Ocáriz ofrece hoy una conferencia en la Casa Museo Pérez Galdós con motivo de un minucioso estudio sobre el primero de los Episodios nacionales del célebre autor grancanario, Trafalgar. Ocáriz ha realizado una edición crítica donde se repara especialmente en dos marinos, el segundo de Churruca en la escala del mando, Francisco de Moyúa, y en José de Ezquerra. La iniciativa se incluye en la programación del Bienio Galdosiano.  

¿Qué le ha movido para elegir Trafalgar en el gran catálogo de Galdós para la edición crítica que ahora presenta?

Tal vez Trafalgar fuera una idea que tenía Galdós en mente desde siempre. Cuando estaba pensando qué nombre poner a toda la serie de novelas históricas que querían reflejar la España del siglo XIX, un amigo suyo le dijo que las llamara Episodios nacionales y a Galdós le pareció que el primero tenía que ser Trafalgar y empezar desde ahí a hablar de la Historia de España. Es el punto de partida de la vasta obra que son los Episodios nacionales.

En este trabajo aporta datos importantes, hasta ahora ignorados, de algunos combatientes en esa batalla. ¿Quiénes son?

Hay que tener en cuenta que Galdós escribió esta obra hace 150 años. Ha habido miles de ediciones de Trafalgar y nadie se ha fijado en que estaban mal escritos los nombres de dos marinos. Uno de ellos, José de Ezquerra y Guirior, participó en la batalla de Algeciras, cuando dos barcos españoles se bombardearon entre sí y murieron dos mil personas. El otro marino, Francisco de Moyúa y Mazarredo, era el segundo de Churruca en la escala del mando; es decir, que no estamos hablando de un grumete. Además, era sobrino de José de Mazarredo, calificado como el mejor marino de España.

¿Qué considera más valioso en esta obra galdosiana, la exactitud histórica o el genio narrativo del autor?

Las dos cosas. Galdós hacía literatura con la historia, no historia de la literatura como se nos ha enseñado muchas veces cuando se nos decía, por ejemplo, que Calderón de la barca nació en 1600, murió en 1681 y escribió tal y tal obra. Galdós juega con los personajes, se basa en las fuentes, investiga y no aporta datos al tun tun, como a veces hacía Baroja. Galdós tiene un rigor histórico muy profundo, aunque con lo que disfruta es escribiendo. Para él, la Historia no son las grandes bodas de príncipes y reyes sino la historia concreta de la gente del pueblo. En esta novela coral que son los Episodios nacionales va a retratar al pueblo español, algo muy importante para este autor.

¿Encuentra en el relato diferencias sensibles entre lo acaecido y lo novelado?

No, no se puede decir que exista un Trafalgar de la Historia y otro de la literatura. Galdós es como un reportero que hace entrevistas. Una persona le cuenta la muerte de Churruca y otra le cuenta otro relato. Es decir, que es como un periodista de hoy en día que acude a los sitios con su micrófono y grabadora captando la realidad, los hechos. Él se basa en unas fuentes históricas muy cercanas y va a tener un conocimiento muy directo de lo que pasó en Trafalgar. No se produce esa dicotomía entre literatura e Historia, que se da a veces, porque ambas están unidas. Galdós cuenta lo que ocurrió en Trafalgar, pero de un modo ameno. La amenidad es fundamental en este escritor. Se decía que, si se perdían todos los libros de Historia del siglo XIX, no se habría perdido nada, porque Galdós ha hecho más que muchos historiadores para dar a conocer la historia de nuestro país.

¿Cuáles considera que han sido las fuentes más valiosas de su investigación?

He cotejado unas diez ediciones críticas y he accedido a los textos originales. La labor de un filólogo es poner en cuestión cada palabra, pero siempre con total respeto al autor al que se le hace la crítica, y más a Galdós, el mejor literato español de todos los tiempos. 

Los filólogos somos investigadores. Para mí también es importante la intuición personal y ver qué haría Galdós para que la gente lo entendiera mejor. La portada del libro es la misma que el autor eligió para su edición ilustrada. Creo que esto es muy importante, teniendo en cuenta que estamos en el bienio galdosiano. Mi edición ha sido calificada como la del centenario de Galdós. Pienso que está muy bien redactada, con 300 notas a pie de página, fotografías tomadas por mí en el Museo naval de Madrid en las que aparecen los personajes que tomaron parte en Trafalgar, como Churruca y otros. Creo que es bastante completa.

La trama protagonizada por un personaje de ficción, Gabriel Araceli, ¿radiografía fielmente la textura social y política contemporáneas de aquella batalla desastrosa?    

Sí. Gabriel Araceli es el elemento del que se sirve Galdós para hilvanar Trafalgar y el resto de la primera serie de los Episodios nacionales. Trafalgar se puede calificar de una novela de aprendizaje. Gabriel Araceli es un pícaro que evoluciona hacia un hombre de bien. Galdós elige los nombres con un claro simbolismo. Gabriel es el nombre del ángel que Dios envía para anunciar a María el nacimiento de Jesús. De este modo, Gabriel anunciará un nuevo tiempo. Trafalgar comienza con un desastre, pero deriva hacia unan nueva España. Acaba lo antiguo y empieza lo nuevo.

¿Cómo valora su edición la personalidad de Churruca?

El ayuntamiento de Mutriku colaboró en la edición de este libro porque tienen claro que han entrado en la literatura universal gracias a Galdós y a Churruca. En muchos ayuntamientos no hay conciencia para valorar la Historia en su justa medida. Churruca fue el personaje más importante de Mutriku. Fue un cartógrafo, un ingeniero, un científico. Su familia construyó la iglesia de la localidad. Además, ahora se puede visitar el palacio en el que nació. 

¿Y la de su segundo en el mando, el capitán de fragata Francisco de Moyúa y Mazarredo, una de las novedades de su edición?

Es un personaje que entra en la Armada de la mano de tío José de Mazarredo, pero no es un niño de papá. Es un señor que realizará expediciones importantes y va a inventar un mecanismo para poner cañones en las lanchas de los navíos, lo que multiplica sustancialmente el poder artillero de la Armada. Estamos hablando de las lanchas cañoneras. Es un personaje olvidado que merece la pena descubrir. 

Presentación: Trafalgar. Edición centenario.
Autor: José Andrés Alvaro Ocáriz.
Lugar: Casa Museo Pérez Galdós.
Fecha y hora: Hoy, 23 de mayo a las 19,00 horas.



Qué, (Las Palmas) 25 de mayo 2019

Álvaro Ocáriz: “Galdós ha hecho más por nuestra memoria con sus ‘Episodios Nacionales’ que muchos historiadores”
Pepe Rodríguez   25 mayo, 2019

El investigador donostiarra desvela en su edición crítica de ‘Trafalgar’ la verdadera identidad de dos marinos vascos que fallecieron en la batalla naval.

 “He intentado relacionar el Trafalgar de la historia con el de la literatura”, apunta el autor, que defiende que “la labor del crítico es cuestionar cada palabra e investigar”

El escritor e investigador vasco José Andrés Álvaro Ocáriz aseguró en la Casa-Museo Pérez Galdós y en el marco del ciclo denominado ‘Hablando de Galdós’, que el autor canario con sus novelas “ha hecho más por nuestra memoria que muchos historiadores”.

Ocáriz presentó el jueves, día 23 de mayo, su nuevo libro en el que realiza un minucioso análisis de ‘Trafalgar’ que, publicada en 1873, fue la primera de las novelas que conforman los ‘Episodios Nacionales’ de Galdós. Álvaro Ocáriz ha completado “una  auténtica edición crítica” de la mencionada novela, desvelando en ella el nombre correcto de dos marinos, erróneamente escritos en la obra original: el guipuzcoano Francisco de Moyúa y Mazarredo (el segundo de Churruca), y el navarro José de Ezquerra y Guirior.

La directora de la Casa-Museo, María Victoria Galván, recordó que la conferencia de Ocáriz se incluye en el marco de las actividades del Bienio Galdosiano (desde 2018 a 2020, para conmemorar el 175 aniversario del nacimiento de Galdós y el centenario de su muerte), si bien avanzó que este ciclo de charlas o encuentros con investigadores que trabajan en distintos ámbitos en torno a la obra de Galdós continuará también después de 2020.

“Algo indescriptible”

José Andrés Álvaro Ocáriz confesó su emoción “por el hecho de poder hablar de Galdós en la misma casa que conoció los primeros años de su vida, y hablamos del mejor escritor español”. “Es”, apuntó, “algo indescriptible para mí”.

El autor señaló que en su libro también se recoge un amplio resumen de su biografía de Don Benito, y subrayó que “en este Bienio Galdosiano encontramos una excusa perfecta para redescubrir su obra y su vida”. También elogió el trabajo de Don Benito en sus Episodios Nacionales, “al recoger la historia de nuestro país durante cien años: ha hecho más por nuestra memoria que muchos historiadores”.

Álvaro Ocáriz recordó que Galdós, por ejemplo, descubrió en Santander al último superviviente de la batalla de Trafalgar. “Para escribir su ‘Trafalgar”, comentó, “se basó en varias fuentes históricas y literarias. Entre ellas podemos encontrar algunas influencias de Cervantes”. El investigador también identifica en la novela de Galdós similitudes con ‘El buscón’ de Quevedo.

También quiso remarcar que “este libro que presento aquí es mi pequeña aportación a las celebraciones del centenario de la muerte de Galdós, que será en 2020”. Sobre su edición crítica resaltó su esfuerzo para tratar de conseguir “un trabajo minucioso, con más de 300 notas a pie de página”. “He intentado”, comentó, “relacionar el Trafalgar de la historia con el de la literatura”. Eso sí, manifestó que “la labor del crítico es abrir la posibilidad de nuevas lineas de investigación sobre una obra, siempre desde la humildad, porque no se trata de enmendar la plana al escritor, ¡y menos a Galdós!”.

La misión del crítico

En esta línea, comentó que “lo primero que tiene que hacer el crítico es cuestionar cada palabra, investigar, y luego explicar cada término que podría no conocer el lector”. De este modo pudo descubrir que los nombres de dos de los marinos estaban incorrectamente escritos en la obra original de Galdós: Francisco de Moyúa y Mazarredo (el segundo de Churruca), y José de Ezquerra y Guirior, citados erróneamente como Moyna y Ezguerra.
Así, Álvaro Ocáriz pudo descubrir la trayectoria real de estos dos marinos vascos, que perdieron la vida en Trafalgar, su carrera en la marina y algunos detalles llamativos sobre su vida. En el caso de Moyúa, que reclamó sin éxito su ascenso a capitán de navío antes de la batalla en la que falleció, algo que obtuvo a título póstumo.

El autor explicó en su conferencia el proyecto Libro Solidario, de la Asociación Cultural Literatura y Sociedad, en la que participa. Una parte de la recaudación de los libros que edita esta entidad está destinada a proyectos de desarrollo en la República Dominicana.
Como escritor, Álvaro Ocáriz ha firmado una decena de libros, entre ellos ‘Antonio Tovar. El filólogo que encontró el idioma de la paz’ (2012), ‘Celaya esencial’ (2013), ‘Luis Mariano. Cien años’ (2014), ‘El Gran Capitán’ (2015), ‘El Madrid de Blas Otero’ (2016), ‘Sebastián Iradier. Si tu ventana llega a una paloma’ (2016) o ‘La flecha que me asignó Cupido’ (2017).
 


 Si deseáis que este libro os acompañe, por lo menos, a lo largo de este año galdosiano ya sabéis cómo podéis adquirirlo:

En vuestra librería habitual, indicando el título de la obra, el nombre del autor y que lo distribuyen Elkar y Santos Ochoa (el ISBN es 9781973569749)  

Además:

En Madrid, en la librería Pérez Galdós de la calle Hortaleza.

En el País Vasco y Navarra, en las librerías del grupo Elkar.

En Logroño y Soria, en Santos Ochoa.

En San Sebastián, en Lagun y Hontza.

En Pamplona, en Walden.

En Logroño, en Cerezo.

Y on line:

https://www.elkar.eus/es/liburu_fitxa/trafalgar-ed-centenario/perez-galdos-benito/alvaro-ocariz-jose-a-ed/9781973569749

https://www.santosochoa.es/a/9781973569749/TRAFALGAR___EDICION_CRITICA    


 Y si me leéis desde alguna asociación, sabed que he preparado un par de actividades sobre Galdós y que me tenéis a vuestra entera disposición si deseáis programar alguna de ellas.  




Que este nuevo año os sea propicio.


FELIZ AÑO GALDOSIANO

jueves, 19 de diciembre de 2019

Patxi Andion, in memoriam

 

Se apaga la voz rota de un cantautor comprometido durante medio siglo

Patxi Andión se subió a un escenario por última vez el pasado 25 de noviembre. Ayer falleció en un accidente de tráfico.


Patxi Andión se subió a un escenario por última vez el pasado 25 de noviembre. Ayer falleció en un accidente de tráfico.

Lleno de ilusiones, como si volviera a empezar (lo que hizo a finales de los años 60) Patxi Andión se subió a un escenario por última vez el pasado 25 de noviembre. En este amargo trance de su muerte, para cuantos lo conocimos, resulta absurdo repetir la cantinela de que estaba esa noche lleno de vida. Más gordo, sí; más calvo, también. Pero con su voz rota, rasgada de siempre, con la que nos presentó sus últimas composiciones, recogidas en un álbum de enigmático y rato título, La hora lobicán. Los que esa noche tuvieron el placer de escucharlo en la mítica sala chamberilera Galileo, después de mucho tiempo ausente, sin discos en el mercado salvo los de otras épocas, le reclamaron llegado el momento de los bises y las nostalgias, aquellos temas que marcan la memoria de una generación antifranquista, o al menos entonces con apetencias musicales nuevas, que expresaran la realidad sociopolítica del país. Y de aquel lejano clima resurgieron esa velada de hace sólo veinticinco días, Rogelio, Esteban, La Jacinta (que era una prostituta), Samaritana, El maestro…

Retratos, daguerrotipos de un tiempo políticamente incierto y creemos superado, en el que Patxi Andión expresaba pinceladas poéticas y críticas de gentes de la calle, marginados, olvidados, desdeñados… A ellos les dedicaba sus canciones, ajeno a su comercialidad. Curiosamente, cuando le quedaban, ya digo, sólo veinticinco días de vida, nadie le pidió que interpretara su canción más popular, puede que la única que le deparara fuertes dividendos como autor y que alcanzó las listas de éxitos: Una, dos, y tres..., ambientada en el Rastro madrileño, donde él mismo vivió unas temporadas. Que no fue, desde luego, la que simbolizó todo su repertorio, más cercano a la problemática social, o incluso al romanticismo, entendiendo el amor en sus canciones de una manera nada vulgar ni tópica. Patxi leía a los poetas clásicos y de ellos extraía buena parte de su inspiración cuando compuso letras líricas. En cualquiera de sus estilos, en él siempre brilló un gusto especial por la literatura, por contar historias humanas llenas de hondura, o por sobrevolar con sus canciones un relato poético y sentimental aprendido de sus maestros, Jacques Brel, Leo Ferré, Georges Brassens… Se sabía al dedillo las mejores de todos ellos.

Francisco José (Patxi) Andión González contaba haber nacido el 6 de octubre de 1947 en Azpeitia (Guipúzcoa) y que a los diecisiete días viajó con sus padres a Madrid, donde lo inscribieron; de ahí que en sus biografías figure como natural de la capital de España. Mas siempre se consideró vasco. Le gustaba cantar y con cinco años hizo su primera actuación pública. A los doce formó su primer grupo musical, cantaba "Popotitos" y otros rock and rolls con Los Camperos. Pero no convencido aún de su vocación y atendiendo a sus sueños marineros se enroló en un barco bacaladero, con el que llegó hasta las aguas de Terranova.

"Yo he sido un lobo solitario toda la vida —me contaba Patxi— , un lobo estepario, lo que supuso que viviera mal, pasando mucha hambre". Eran los años del tan sobadísimo mayo francés de 1968, que Patxi vivió en París, y no como tantos otros que se jactaban de haber estado allí en primera línea. Guitarra en mano cantaba en un rincón de la estación del "Metro" Odeón. Luego, en un cabaré llamado La Candelaria, en La Contrascarpe, L´Escale… Se había aprendido canciones de sus antes mentados ídolos, también de la imprescindible Edith Piaf o de aquella intérprete que siempre vestía de negro, Juliette Greco, tan admirada por Sartre y Simone de Beauvoir, cual musa del existencialismo. En ese clima entre revolucionario, poético y filosófico transitaba nuestro compatriota cierta noche, cuando tomando la penúltima copa en aquel infame cabaré ya citado con el nombre de La Candelaria coincidió con un tipo algo extraño: compartieron confidencias entre vasos de licor y la invitación que el desconocido individuo le hizo a Patxi para tomarse la penúltima copa en su casa. Tomó sus precauciones el vasco ante la posibilidad de que lo hubiera tomado por marica. En la vivienda de su misterioso anfitrión acertó a contemplar un montón de carpetas de discos. "A mí también me gusta mucho Brel", le dijo Patxi, preguntándole: "¿Y a tí?". Y la respuesta: "Yo soy Jacques Brel".

Patxi regresó a España hacia 1968. Mendigó a las casas de discos una oportunidad. Una de ellas, la multinacional RCA, le brindó un trabajo, no muy digno: el de "negro". Ya saben: vender unas canciones, letra y música o sólo parte de ellas, aceptando a cambio que fueran firmadas por otros. Corrió el rumor de que algunas de las primeras canciones de Mari Trini tenían el sello creador de Patxi Andión.

Finalizando 1970 Patxi tuvo por fín en otra casa discográfica la ocasión que tanto buscaba: el álbum Retratos. Allí reunía esos temas que al principio recordábamos, Rogelio y los restantes temas mencionados. Y Canto, donde incluyó una frase que, correspondiendo al habla coloquial, no era del gusto de la censura: "Canto a la madre que me parió". Un latigazo que estremeció en no pocos ambientes españoles. Canciones entre paréntesis, de 1971, disco clave para la música de una generación diferente, incluyó 20 aniversario y Samaritana: "En Madrid y agonizando el presente mes, me senté, al fín, enfrente de un papel, para escribirte junto hasta la piel, aunque no entiendas lo que te diré, Probablemente no te acordarás ni de mi nombre ni de aquel café donde borracho con mi soledad, casi en la puerta te paré y te hablé… Porque yo te amé aquel anochecer, que fuiste el cuenco donde yo dejé mi soledad de atrás, de antes de ayer, mis viejas penas y el primer deber...".
Patxi siempre se consideró más escritor que cantante: "Me siento incómodo si me llaman esto último, o algo que no sea Patxi". Sus discos, de contenido bien diferente a lo que el mercado español mantenía, tuvieron en general una buena aceptación, no siendo, recalcamos, en principio comerciales, sin música pegadiza, sin textos superficiales. Y eso era el mayor mérito de este cantautor, cuyas letras eran las de mayor calidad entonces, rivalizando con las de Aute, más abstracto, de un ya veterano Serrat, un Raimon menos popular o el Víctor Manuel costumbrista todavía y algo panfletario, sin llegar a la altura que tuvo posteriormente.

De ideología izquierdista, Patxi Andión sería criticado en algunos sectores por su boda con la oficialmente mujer más guapa, Amparo Muñoz, malagueña que se ciñó la corona de Miss Universo (para luego abandonarla, refugiándose en los brazos de su entonces novio Máximo Valverde). Ya olvidada aquella odisea de su bello reinado, ella se había incorporado al cine español y en 1975 se conocieron en la película de Eloy de la Iglesia La otra alcoba: trasladaron el argumento sentimental a su vida privada. Muy enamorados, rodaron al año siguiente Acto de posesión. El matrimonio de esta apasionada pareja duró poco menos que un suspiro: sólo dos años, separándose en 1978. La diferencia cultural entre ambos era evidente y el fuerte carácter de ambos, también. El cantautor me confiaba en la casa que entonces había sido el nido compartido con Amparo, en la madrileña colonia de la Fuente del Berro, que Amparo le había partido la vida, volviéndolo medio loco. Un cuadro valioso que Patxi tenía en alta consideración lo medio destrozó Amparo, en un ataque de furia, en la taza del wáter. Ése y otros episodios parecidos acabaron con la paciencia del vasco que, tuviera o no toda la razón en su relación conyugal, echó de casa a su mujer, puesto que la vivienda le pertenecía a él.

El fracaso amoroso lo superó ese 1978 con su nuevo álbum Cancionero prohibido, adjetivo que le cuadraba pues varias de sus cancioines, como la que abría la grabación, Mi niñez, fue censurada por un montón de emisoras de radio, dado que abusaba de una profusión de tacos y frases malsonantes. Al disco escandaloso le siguió Arquitectura. Fichado por una multinacional, aquellos reveses de las prohibiciones los pagó caro: estuvo un largo tiempo sin grabar. Lo que aprovechó para aceptar en 1980 su participación en el musical Evita, junto a Paloma San Basilio, en el papel del Ché Guevara, personaje anacrónico en la historia, que libremente incluyeron los autores de la función. Caracterizado con la barba conocida del legendario argentino castrista, Patxi Andión interpretó adecuadamente su papel.

Una vez concluídas aquellas representaciones (a Patxi lo sustituyó Pablo Abraira), el cantautor vasco terminó su carrera de Ciencias Sociológicas, comenzando a impartir clases en la Universidad Complutense. Y en 1984 contrajo segundo matrimonio, esta vez sólo de carácter civil, con Gloria Monís, que antes había sido novieta del torero Palomo Linares. Encontró el equilibrio sentimental que necesitaba. La carrera artística posterior de Patxi Andión fue algo diferente: ya no fustigaba tanto a la sociedad que tiempo atrás había sido objeto de sus críticas. Parte de sus nuevas composiciones llevaban letras amorosas inspiradas o dedicadas, sin citarla, a su mujer. Lo hizo siempre, hasta su más reciente disco. De esa época fueron Amor primero, María, Canela pura… Llegó el día que se planteó retirarse, para dedicar más atención a sus compronisos lectivos universitarios. Escribió varios libros, como el de relatos Los morganautas. Y dado que buena parte de sus clases eran de temática audiovisual, se involucró en el rodaje de varias series televisivas en calidad de actor, compositor, guionista, coproductor a veces (Página de sucesos, Brigada Central, La virtud del asesino). Como actor, incluyendo una etapa en la que lo convirtieron en rudo galán, creemos que cumplió con nota sus trabajos. Más adelante volvió a los estudios de grabación, aunque con menor repercusión mediática, con los discos Nunca nadie y Cuatro días de mayo dedicado este último a Portugal, cuya revolución de los claveles cantó y donde ha tenido siempre un reconocimiento quizás mayor que en España en los úlltimos tiempos. Seguía dedicando muchas horas a su vocación profesoral, dando clases en la Universidad de Cuenca. En la soledad, continuaba componiendo canciones, escribiendo, leyendo como siempre hizo de chico, con auténtica voracidad.

Padre de tres hijos, el mayor ha publicado cuatro libros de poesía, lo que era gran motivo de orgullo para Patxi, en tanto el segundo seguía sus huellas de cantautor, había debutado con un disco y preparaba el siguiente.

A las ocho cincuenta y cinco minutos de la mañana de este miércoles 18 de diciembre, conduciendo su todoterreno de regreso a Madrid, su cuerpo quedaba tendido en un borde de la carretera Soria-Madrid, ya sin vida, muerto prácticamente en el acto. La voz rota apagada para siempre de quien era hace ya tiempo, aunque olvidado por las nuevas generaciones, parte de la gran historia del pop y la canción de autor en España. Era un hombre vitalista, lleno de sueños que procuraba ir cumpliendo, ajeno a modas y a toda invitación frívola que no correspondiera a su honradez intelectual, al compromiso del que siempre hizo bandera.
- Seguir leyendo: https://www.libertaddigital.com/cultura/musica/2019-12-19/se-apaga-la-voz-rota-de-patxi-andion-un-cantautor-comprometido-durante-medio-siglo-1276649691/

lunes, 16 de diciembre de 2019

En Noticias de Navarra

Álvaro Ocáriz publica un libro sobre Tarás Shevchenko

El escritor navarro ha querido divulgar en castellano la figura del pintor y poeta ucraniano

Pamplona- El escritor navarro José Andrés Álvaro Ocáriz acaba de publicar un libro sobre Tarás Shevchenko, “excelente pintor y magnífico poeta convertido en uno de los símbolos de Ucrania”.
Prologado por el embajador de Ucrania en España, el volumen surgió por el deseo de Álvaro Ocáriz de divulgar la vida y obra de este autor. “El libro está destinado a quienes aman la cultura en general y tal vez desconozcan la existencia de Shevchenko. También a quienes se acercan a la cultura ucraniana sin tener la suerte de conocer el idioma. Y a todas las personas que han nacido en Ucrania y que residen tanto en España como en países de lengua castellana”, indica el navarro. A lo largo del libro, se efectúa un recorrido por la vida de este artista ucraniano, realizando catas en su producción pictórica y poética, “sin afán de ser exhaustivo, pero intentando que quede claro cómo fue tanto su vida como la labor que llevó a cabo”. La publicación consta de 376 páginas, 25 fotos, 50 de sus poemas y 230 notas a pie de página en las que se explica el contexto histórico. - D.N.´


Quien desee adquirir un ejemplar, no tiene más que acercarse a su librería habitual e indicar que lo distribuyen Elkar y Santos Ochoa.


Además, en el País Vasco y Navarra, en las librerías del grupo Elkar.

En Logroño y Soria, en Santos Ochoa.

On line:

Amazon:    formato ebook: https://www.amazon.es/dp/B07RRBFT4P

                   formato libro: https://www.amazon.es/dp/1097756270

y en :




https://www.santosochoa.es/a/9781097756278/TARAS_SHEVCHENKO__LA_VOZ_DE_LA_UCRANIA_LIBRE


sábado, 30 de noviembre de 2019

Comer en Soria

Durante este invierno hemos ido en varias ocasiones a comer a Soria. La primera de ellas en febrero. Pensábamos que habían empezado las jornadas de la trufa pero no nos importó que no lo hubieran hecho.

Fuimos al Fogón El Salvador, en la Plaza del mismo nombre de la capital soriana. Me comí una paletilla de cordero riquísima. Es un retaurante totalmente recomendable.

Al cabo de unas semanas, cuando las jornadas de la trufa habían comenzado decidimos acercarnos a Agreda, preciosa ciudad a la falda del Moncayo, el calificado por Machado como "barbacana de Aragón en castellana tierra".

  Nos gustó el menú que ofertaban en el restaurante El Bosque. Durante toda la tarde del viernes intentamos ponernos en contacto con ellos pero no cogían el teléfono. Nos presentamos el sábado a las doce del mediodía y nos dijeron que no había ningún problema, que fuéramos a comer hacia las dos de la tarde.

Y eso hicimos. dimos una vuelta por Agreda y nos presentamos a la hora indicada. Cual fue nuestra sorpresa cuando nos dijeron que el comedor estaba reservado para una confirmación y que no daban de comer a nadie ese día.

Fuimos al Hotel doña Juana y comimos fabulosamente. Cuando salimos, como teníamos el coche aparcado frente al otro restaurante, nos asomamos y vimos que no había ni confirmación ni nada opor el estilo.

Tanto nos gustó como comimos, que hemos vuelto recientemente a participar en las Jornadas del bacalao. este es el menú que nos presentaron

       De la porrusalda no sacamos fotos pero sí de los siguientes platos. Este es el volcán de exqueisada


El siguiente es el capuchino de bacalao club ranero


sábado, 23 de noviembre de 2019

Balance de un año

El viernes uno de febrero nos desplazamos a Siétamo para presentar el libro que escribimos sobre el conde de Aranda y que el gobierno de Aragón. El cinco de febrero, en el Hogar Navarro de Logroño presentamos el libro sobre Navarro Villoslada. El jueves catorce de febrero, en el marco incomparable del Aquarium de San Sebastián presentamos la edición crítica de Trafalgar. En el acto tuve el placer de que me acompañaran Angel García Ronda, presidente del Ateneo Guipuzcoano, el comandante naval de San Sebastián y el alcalde de Mutriku.



El nueve de marzo, en un acto organizado por la Casa de Aragón en Vitoria, di una charla sobre el Conde de Aranda. El catorce de marzo hablé sobre Trafalgar en Pamplona. El 20 también hablé sobre Trafalgar; en esta ocasión, en el Club Cantábrico de San Sebastián.

Para el veintiocho de marzo tenía programada una charla sobre el conde de Aranda en la Casa de Aragón de Madrid pero, como no quisieron pagar, tuve que suspender el acto.

A finales de marzo di dos charlas en la Universidad Taras Shevchenko de Kyiv. Una sobre Blas de Otero y la otra acerca de Antonio Machado. Fue una experiencia interesante porque me permitió conocer el modo de trabajar de nuestros colegas ucranianos.



El veinticinco de abril, con motivo del certamen De poesía por Getafe, di una charla sobre Antonio Machado.

El veintitrés de mayo acudí a Las Palmas de Gran Canaria para presentar mi edición de Trafalgar en la Casa Museo de Galdós, uno de esos templos de la literatura.



El tres de julio hablé sobre Vasco Núñez de Balboa en el Ateneo Guipuzcoano y el día ocho hice lo mismo en Palencia.

El veintitrés de agosto viajamos a Arcos de Jalón, donde hablé sobre Luis Mariano.

El tres de septiembre, en el marco de una nueva edición de Agosto Clandestino, presenté mi libro sobre Tarás Shevchenko, con la presencia del recién nombrado Consejero de educación y Cultura del Gobierno de La Rioja y de Viktor Kharaminskiy, agregado cultural de la Embajada de Ucrania. Al día siguiente, cuatro de septiembre, lo presenté en Arnedo, ciudad riojana que cuenta con mayor número de ucranianos. El veintiocho de septiembre nos trasladamos a Almonacid de la Sierra donde , tras comer el Mesón de los 20 platos, di una charla sobre el conde de Aranda y visitamos las bodegas que el conde tenía en dicha localidad.

El cinco de octubre hablé en Madrid sobre Tarás Shevchenko en una acto muy bien organizado por una asociación ucraniana de Madrid. El trece de octubre lo hice en Pamplona. El diecinueve nos trasladamos al Centro Extremeño de Fuenlabrada, donde ofrecía la charla titulada "Extremadura, geografía física y espiritual."

Y la última de las veinte charlas de este año fue el catorce de noviembre, cuando hablé en Pamplona sobre el Conde de Oliveto (el personaje histórico, no la calle de Pamplona)

Respecto a los libros, he publicado tres nuevos (el de Cuatro escritoras lo cuento como del año que viene) :

Yo, el conde de Aranda



Tarás Shevchenko, la voz de la Ucrania libre



Vasco Núñez de Balboa, el español que descubrió un océano.






Y respecto a las ventas, fueron así:

17 ejemplares de Luis Mariano, cien años, cent ans (He publicado en Amazon la segunda edición de la obra)

41 ejemplares de El Gran Capitán (la segunda edición está en Amazon)

29 de Los relatos navarros de Francisco Navarro Villoslada

23 de La flecha que me asignó Cupido (la segunda edición está en Amazon)

67 de Trafalgar

29 de Vasco Núñez de Balboa, el español que descubrió un océano.

177 de Yo, el conde de Aranda

81 de Tarás Shevchenko, la voz de la Ucrania libre

11 de Sebastián Iradier

En total: 475 ejemplares.  

 


                      

domingo, 17 de noviembre de 2019

Segunda edición, en Amazon / Seconde édition, sur Amazon

Después del éxito que hemos tenido con la primera edición de la que hemos vendido los 500 ejemplares que editamos, hemos realizado una segunda edición que se puede encontrar en Amazon, tanto en formato libro como en formato e-book.

Le hemos cambiado el título. Ahora es : LUIS MARIANO, UN CORAZÓN QUE CANTA; UN COEUR QUI CHANTE.


 Après le succès rencontré avec la première édition, à laquelle nous avons vendu les 500 exemplaires que nous avons publiés, nous en avons réalisé une seconde édition, disponible sur Amazon, à la fois sous forme de livre et sous forme de livre électronique.


Nous avons changé le titre. Maintenant c'est: LUIS MARIANO, UN CORAZÓN QUE CANTA; UN COEUR QUI CHANTE.




                                                              Portada formato libro

                                                          Portada formato e-book



En Amazon España, se puede encontrar:

- formato e-book:   https://www.amazon.es/dp/B081FF5P1V

- formato libro: https://www.amazon.es/dp/1708328548



Sur Amazon France:

- e-book:  https://www.amazon.fr/dp/B081FF5P1V

- livre: https://www.amazon.fr/dp/1708328548




  

viernes, 8 de noviembre de 2019

14 de noviembre en Pamplona





El 14 de noviembre a las siete de la tarde en la Sala del ascensor de Descalzos (c/ Descalzos 54, Pamplona) presentaré mi libro sobre El Gran Capitán y daré una charla acerca de Pedro Navarro, el conde de Oliveto, uno de los primeros navarros que pasaron a las páginas de la Historia y sobre quien no faltará  gente que piense que es sólo una calle de Pamplona.

La segunda edición del libro se puede adquirir en Amazon.

También, podéis acercaros a vuestra librería habitual e indicar que lo distribuyen Elkar y Santos Ochoa.    

(Para acudir al acto, por favor, cliquead en el enlace adjunto y apuntaos.)


https://www.eventbrite.com/e/registro-pedro-navarro-conde-de-oliveto-mercenario-corsario-artillero-78800046059

lunes, 4 de noviembre de 2019

Cuatro escritoras, cuatro miradas de mujer

Acabo de publicar en Amazon este nuevo libro: CUATRO ESCRITORAS, CUATRO MIRADAS DE MUJER.

En la Presentación indico lo siguiente:


He escrito este libro en el que van a poder encontrar la semblanza de cuatro mujeres que tuvieron problemas para realizar su vocación de escritoras y que, pese a todo, siguieron adelante con sus respectivos proyectos vitales.

Recojo la trayectoria vital de Rosalía de Castro, Carolina Coronado, Ernestina de Champourcin y Corín Tellado. Creo que son ejemplos que pueden estimular a muchas mujeres que sienten que su vocación se ve constreñida por factores varios y pueden, también, ser un acicate que anime a trabajar por dar visibilidad a la mujer en los diversos sectores en los que se desarrolla la actividad y en la lucha por un empoderamiento de la mujer en la sociedad.

Pese a las dificultades de todo tipo que tuvieron que arrostrar, estas cuatro mujeres pudieron realizar su vocación de escritoras y tienen un lugar destacado en nuestra literatura por lo que su ejemplo debe ser un acicate en la lucha diaria por el desarrollo de la personalidad.    

Estas cuatro escritoras, aun siendo sus estilos tan distintos tuvieron una nota en común: se rebelaron, de un modo u otro, contra el papel que la sociedad asignaba a la mujer en el tiempo en el que vivían y demostraron como la Sherezade de Las mil y una noches, que necesitaban escribir para sentirse vivas.

En el caso de Ernestina de Champourcin, las presiones que recibió Gerardo Diego para excluirla de la antología titulada Poesía española, son un buen ejemplo de la realidad por la que han tenido que pasar muchas mujeres. El escribir una poesía hondamente personal y alejada de lo defendido por la crítica del momento supuso una marginación de su obra y de su aportación creativa. La lejanía provocada por el exilio acarreó el silencio hacia su obra poética y la marginación de su aportación cultural. La revitalización del papel de la mujer en la sociedad nos permite acercarnos a autoras como Ernestina de Champourcin y redescubrir a una de las autoras más importantes de la Generación del 27; es decir, de la poesía española del siglo XX.

Desde sus primeras novelas, Corín Tellado se resiste a retratar heroínas sumisas sin más aliciente que el de enamorar a un hombre para un matrimonio de conveniencia. Ya desde sus primeras novelas, hay en la mujer un germen de rebeldía que raramente se encuentra en los personajes femeninos de la novela rosa de la época. A medida que se afianzaba en el género, Corín fue acentuando esa rebeldía esencial de sus protagonistas, hasta que a final las convirtió en seres independientes, capaces de buscarse la vida al margen del hombre, una mujer con todas sus virtudes y defectos, trabajadora y sensible, tierna o dura, viciosa o virtuosa.

En sus obras aparece una mujer libre, que expresa sus deseos de forma sincera, que se equipara al hombre y que aspira a romper las últimas trabas impuestas por la educación sexista, tanto en el trabajo como en la sexualidad. Y, respecto al desarrollo de su vocación, quiero subrayar estas palabras suyas: “Yo hubiera dejado a cualquier hombre antes que dejar de escribir. Mi amor más importante es el trabajo, mi mayor amor, mi amor verdadero.”

Rosalía de Castro sufrió también la marginación por “atreverse” a escribir siendo mujer. A ellos se le suma el haber escrito gran parte de su obra en gallego, una lengua que en su época estaba fuera de los ámbitos culturales y su constante enfermedad. Pese a todos estos problemas, se convirtió en una de las mejores poetisas de nuestra literatura.  

Carolina Coronado fue censurada en su época por su carácter progresista. Fue una de las cabezas visibles de las poetisas que formaron lo que se llamó la “Hermandad lírica”.  Estaba formada por un grupo de escritoras con unas características comunes: nacidas alrededor de 1820, pertenecientes a familias de la burguesía, autodidactas y que establecieron entre ellas unas redes de apoyo mutuo ya que eran conscientes de estar introduciéndose en un mundo eminentemente masculino.

Sirvan estos cuatro ejemplos para reivindicar el papel de la mujer en la labor creadora y animar a quienes se encuentran con un sinfín de dificultades para desarrollar su personalidad y sus más íntimos deseos.



¿Cómo adquirirlo?

De momento está sólo en Amazon



- en formato libro: https://www.amazon.es/dp/1704689597

Antes de Navidad estará en todas las librerías.


Espero que tenga la acogida que habéis dispensado a los anteriores.