sábado, 7 de julio de 2012

propuestas para 2013


2013
I centenario del nacimiento de Joanot Martorell

V centenario del nacimiento de Francisco Salinas. Recital de poesía renacentista (Garcilaso, San Juan de la Cruz, Fray Luis de León,…) ambientado con música de la época

450 aniversario del fallecimiento del escultor Diego de Siloé

IV centenario del fallecimiento de Argensola

III centenario del nacimiento de Diderot

Bicentenario del nacimiento de Aguirre Miramón

Bicentenario de la destrucción de San Sebastián

Bicentenario del nacimiento de Juan Pablo Duarte

Bicentenario del nacimiento de Verdi

Bicentenario del nacimiento de Wagner

150 aniversario del nacimiento del Barón de Coubertin

150 aniversario del nacimiento de Joaquín Sorolla

150 aniversario del fallecimiento de Delacroix

150 aniversario del fallecimiento de Jacop Grimm

150 aniversario del fallecimiento de Yanguas  y Miranda

Centenario del nacimiento de:

Ataulfo Argenta
Ramón Sijé
Albert Camus
Salvador Espriú
Gaya Nuño
José Mallorquí
Vela Zanetti

50 años del fallecimiento de :

Luis Cernuda

Ramón Gómez de la Serna

Aldous Huxley
Edith Piaf







sábado, 9 de junio de 2012

en madrid

El miércoles día seis de junio di una conferencia sobre Antonio Tovar en la Euskal Etxea de Madrid. El día siete hablé sobre San Pedro de Arlanza en la Casa de Burgos y presenté mi libro sobre Tovar en el Ateneo.

martes, 5 de junio de 2012

En Valladolid hablando sobre Celaya

en la radio

Programa radiofónico: "Antonio Tovar, el filólogo que encontró el idioma de la paz" liburuari buruz 25 mayo 201217:00 h EUSKALERRIA IRRATIA. Participante: José Andrés ALVARO OCARIZ Moderador: Mikel BUJANDA

jueves, 31 de mayo de 2012

DOBLETE EN VALLADOLID

Ayer me desplacé a Valladolid para dar una conferencia sobre Celaya y presentar hoy el libro de Tovar

hoy en EL NORTE DE CASTILLA

LIBROS Álvaro Ocariz presenta su libro sobre Antonio Tovar en la Casa Colón El Ateneo de Valladolid retoma su actividad cultural 30.05.12 - 18:44 - EL NORTE | VALLADOLID El Ateneo de Valladolid retoma su actividad cultural con la presentación oficial del libro 'Antonio Tovar, el filólogo que encontró el idioma de la paz', escrito por José Andrés Álvaro Ocáriz, que ya visitó el Ateneo el 17 de marzo del pasado año, fecha en la que el ilustre intelectual vallisoletano hubiese cumplido su cien años de vida. Álvaro Ocáriz es un prestigioso filólogo y conferenciante guipuzcoano que hizo entonces diversas gestiones, sin éxito, para tratar que la biografía del vallisoletano fuese publicada por instituciones de Valladolid. Ahora, ya con el libro en la calle, pretende que los vallisoletanos lleguen a conocer la figura de Antonio Tovar, que entre otras actividades, ocupó la rectoría de la Universidad de Salamanca. «¿Dónde hacer la presentación de un libro sobre un vallisoletano de tanto prestigio? Pues dónde mejor que en la biblioteca que lleva su nombre y que recientemente se inauguró en la Casa de Colón», asegura el escritor. Allí será la presentación hoy, a partir de las 19:00 horas. 800 documentos Álvaro Ocáriz ha escrito sobre Antonio Tovar fundamentándose en cerca de 800 documentos, citas y artículos de un personaje que, a pesar de su mportancia histórica, ha pasado casi desapercibido para el gran público. «Esta ardua aventura arrancó –según explica el propio Álvaro Ocáriz–, cuando el el Ateneo me encargó una conferencia sobre Tovar. Mis conocimientos sobre él se reducían a mis tiempos de estudiante de filología, de los que recordaba que había escrito tres libros sobre el euskera y que prácticamente sacó de la cárcel a Koldo Michelena para darle un trabajo (la cátedra Manuel de Larramendi). Me di cuenta de que había que escribir algo sobre Tovar, ya que el trabajo que había realizado era muy importante».

viernes, 25 de mayo de 2012

25 de mayo, en el diario de noticias

800 documentos, citas y artículos Álvaro Ocáriz glosa la vida de Antonio Tovar, "el filólogo que encontró el idioma de la paz" el libro se fundamenta y completa con cerca de 800 documentos, citas y artículos El intelectual vallisoletano escribió 400 libros, tres de ellos sobre el euskera, e impulsó la cátedra Manuel de Larramendi fernando f. garayoa- Viernes, 25 de Mayo de 2012 - Actualizado a las 05:15h Antonio Tovar es uno de esos personajes que, a pesar de los hitos y logros que atesora, ha pasado casi desapercibido para el gran público. Para solventar esta deuda, José Andrés Álvaro Ocáriz ha escrito el libro Antonio Tovar. El filólogo que encontró el idioma de la paz, una obra en la que además de glosar su vida presenta una serie de documentos, citas e, incluso, entrevistas que dan buena cuenta de la importancia que en muchos ámbitos de la cultura, y la vida, tuvo este intelectual vallisoletano. Esta ardua aventura arrancó, según explica el propio Álvaro Ocáriz, cuando el año pasado el Ateneo guipuzcoano le encargó preparar una conferencia sobre Tovar. "Mis conocimientos sobre él se reducían, entonces, a mis tiempos de estudiante de filología, de los que recordaba que había escrito tres libros sobre el euskera y que prácticamente sacó de la cárcel a Koldo Michelena para darle un trabajo (la cátedra Manuel de Larramendi). Ese era el conocimiento que yo tenía sobre Antonio Tovar. Pero una vez que fui recopilando material, buscando en Internet y hablando con sus hijos, me di cuenta de que había que escribir algo sobre Tovar, ya que el trabajo que había realizado era muy importante". Una labor que, en lo que al euskera se refiere, consistió en "sacarlo del mito para llevarlo a la ciencia. Pasando por encima de las leyendas, Tovar fue el primer lingüista que puso un planteamiento científico para estudiar esa lengua prerromana. En este sentido, y también por el trabajo que realizó en pro de la cultura vasca, he querido que este libro sea también un homenaje hacia su persona". Más de 800 artículos Aunque según apunta Álvaro Ocáriz, "no he querido escribir una biografía", el libro hace un concienzudo recorrido por la vida de Antonio Tovar. Una vida prolífica, cultural y literariamente hablando, en la que alumbró más de 400 libros, ejerció como rector de la Universidad de Salamanca, fue traductor para Franco, conoció a Lorca, fue miembro de la Real Academia de la Lengua (defendiendo con pasión la entrada en la misma de Miguel Delibes y Rosa Chacel) y acabó emigrando a América. Para dar buena cuenta de todos estos hitos, además de la documentación habitual en estos casos, el autor ha leído más de 800 artículos sobre su figura, "y los he transcrito enteros. Algunos me han dicho que no he hecho una lectura crítica. Claro que no. Es que esa no era mi intención y, además, yo no soy quién para juzgar a Tovar. Mi única voluntad era plasmar los documentos y sus discursos tal y como son, ya que no estaban recopilados. Lo que sucede es que, de alguna forma, presentar solo esto quedaba incompleto si no atendíamos al Tovar persona, para lo que hablé con hijos y familiares, que aportaron más y nuevos datos, haciendo de este libro casi una obra coral". Respecto al título, El filólogo que encontró el idioma de la paz, Ocáriz apuntó que lo rescató de una entrevista que hizo para El Mundo. "Creo que era un título perfecto porque Tovar apostó por no tener una España dividida, por buscar la paz, el diálogo y el entendimiento, por evitar la confrontación y porque los idiomas nos unieran en lugar de separarnos, que sirvieran para tender puentes".

martes, 22 de mayo de 2012

celaya en barañain

La poesía de Gabriel Celaya centra una charla mañana en Barañáin Homenaje a Gabriel Celaya. Cien años de poesía... cargada de futuro es el título de la charla-coloquio que tendrá lugar mañana por la tarde en la Casa de Cultura de Barañáin. La sesión, que correrá a cargo del escritor donostiarra José Andrés Álvaro Ocáriz, está organizada por la Asociación Cultural Poeta Miguel Hernández en colaboración con el Ayuntamiento de Barañáin. La charla-coloquio se celebra para conmemorar el centenario del genial poeta vasco, del que el ponente José Andrés Álvaro Ocáriz es profundo conocedor. Además, se proyectará un documental biográfico y se recitará una antología poética del homenajeado.

miércoles, 16 de mayo de 2012

15 de mayo, en euskaltzaindia

"Antonio Tovar. El filólogo que encontró el idioma de la paz" liburua aurkeztu da Euskaltzaindian Gaur, maiatzaren 15ean, Antonio Tovar. El filólogo que encontró el idioma de la paz liburua aurkeztu du Jose Andres Alvaro Ocariz egileak, Euskaltzaindiaren egoitzan. Siníndice argitaletxeak publikatu du. Antonio Tovar espainiar hizkuntzalari, euskalari eta euskaltzain ohorezkoa izan zen. 1911n jaio zen, Valladoliden. Zuzenbidea, Historia eta Filologia Klasikoa ikasi zituen. Latin Katedra lortu zuen Salamancako Unibertsitatean. Unibertsitate horretako errektore izan zen, 1951tik 1956ra bitartean, eta Larramendi Katedra sortu zuen, euskal ikaskuntzei eskainia. Latinaren aurreko hizkuntzak aztertu zituen, bereziki euskara. Euskarari buruz hainbat lan idatzi zituen, besteak beste: Estado actual de los estudios de filologia euskerica. La lengua vasca; El euskera y sus parientes; Mitología e ideología sobre la lengua vasca. Espainiako Akademiako kide izan zen. 1985eko abenduaren 14an hil zen. Koldo Mitxelenak "Antonio Tovar oroitzapenetan" nekrologikoa idatzi zuen. Bestalde, 1993an, Consuelo Larruzea Antonio Tovar zenaren alargunak Euskaltzaindiari eman zion senarraren euskal liburutegia. Se ha presentado en Euskaltzaindia "Antonio Tovar, el filólogo que encontró el idioma de la paz Hoy , 15 de mayo, Jose Andres Alvaro Ocariz ha presentado en la sede de Euskaltzaindia el libro "Antonio Tovar, el filólogo que encontró el idioma de la paz". Antonio Tovar fue un lingüista español, euskaltzain (miembro de Euskaltzaindia) de honor e investigador sobre el euskera, Nació en 1911 en valladolid. Estudió Derecho, Historia y Filología Clásica. Consiguió la cátedra de latín en la Universidad de Salamanca. Fue rector de dicha universidad entre 1951 y 1956 y creó la cátedra Manuel de Larramendi, dedicada a los estudios vascos. estudió las lenguas prerromanas, especialmente el euskera, sobre el que escribió varios trabajos, entre los que podemos citar: Estado actual de los estudios de filología euskérica; La lengua vasca; El euskera y sus parientes; Mitología e idología de la lengua vasca . Fue miembro de la Real Academia española. Falleció el 14 de diciembre de 1985. Koldo Mitxelena escribió su necrología. En 1993, Consuelo Larrucea, viuda de Tovar, entregó a Euskaltzaindia la bilioteca de su marido sobre el euskera.

que por mayo era, por mayo,...

comienzan los actos del mes de mayo: el día 15,presentación del libro en la sede bilbaína de euskaltzaindia y el 17 en la pamplonesa plaza del castillo, en la sede de eusko ikaskuntza

jueves, 3 de mayo de 2012

Libro Microcantar de Mío Cid 2012

Libro Microcantar de Mío Cid 2012 Relación de escritores ordenados alfabéticamente por apellido, recogidos en el libro que se puede adquirir a través de asociacion@egoruderico.es al precio de 5 Euros (+ gastos de envío). En el listado aparecen los premiados, menciones, colaboradores y miembros de la asociación Ego Ruderico. 1.Abad Izquierdo, Abilio Colaborador 2.Abad, Humberto Colaborador 3.Aguilar Martínez, Alberto Secundaria: Accésit 4.Alonso Bustillo, Alfonso Secundaria: Accésit 5.Alonso, Esther Colaborador 6.Alonso, Javier Colaborador 7.Alvaro Ocariz, José Andrés Colaborador 8.Arasti Abaunza, Carmen Mención


El texto que publiqué:

 
Cuando Mío Cid, camino del destierro, llamó a su puerta, a ella le hubiera gustado acompañarle, galopar y combatir al lado de aquel que en buena hora ciñó espada, participar en las algaras y reconquistar las tierras ocupadas por los enemigos. Cuando  oyó hablar del Campeador, ella se veía en sueños sobre un caballo negro que echaba fuego por los ojos, más rápido que el viento e imposible de alcanzar por las flechas que los moros lanzaban desde sus atalayas. Pero, ya entonces, su condición de mujer se lo impedía: debía cuidar de sus hermanos más pequeños y, cuando se casara, la única lucha que le estaba permitida era velar por el hogar y los hijos. Era aún una niña, pronto se convertiría en mujer y, para ella, los sueños estaban vedados

jueves, 26 de abril de 2012

hoy en tafalla

Antonio Tovar: el filólogo que encontró el idioma de la paz El próximo jueves 26 de abril a las 20 h. tendrá lugar en la Biblioteca la presentación del libro "Antonio Tovar: el filólogo que encontró el idioma de la paz", escrito por el educador y filólogo José Andrés Álvaro Ocáriz. El libro muestra la trayectoria vital de Antonio Tovar, intelectual vallisoletano, que fue Presidente de un sindicato republicano de estudiantes, ocupó cargos durante el régimen franquista, fue Rector de la Universidad de Salamanca , donde creó una Cátedra de lengua Vasca al frente de la cual puso a Koldo Mitxelena, y se exilió a Tucumán (Argentina) y Tubinga (Alemania). Escribió tres obras fundamentales sobre el euskera: "La lengua vasca", "El euskera y sus parientes" y "Mitología e ideología de la lengua vasca".

sábado, 21 de abril de 2012

Presentación en Tafalla del libro sobre Tovar

El jueves 26 de abril a las ocho de la tarde realizaré la primera presentación del libro. Tendrá lugar en la biblioteca de Tafalla

sábado, 14 de abril de 2012

Antonio Tovar

En este enlace aparece mi libro sobre Tovar como el mejor en La Rioja

http://lomejordelaedicionriojana.com/

domingo, 8 de abril de 2012




en internet se puede encontrar en:

http://www.santosochoa.es/detalleproducto/detalleproducto.asp?EAN=978849396088

y, además,

en pamplona, en el parnasillo
en san sebastián, en lagun y hontza
en logroño, en santos ochoa
en soria, en santos ochoa
en santoña, en meléndez

sábado, 17 de marzo de 2012

16 de marzo en Cascante



El 16 de marzo di una conferencia en Cascante sobre la Constitución de Cádiz. Fui invitado por la Asociación de mujeres "Candela", un ejemplo de trabajo y de dedicación. Sirvan estas líneas para agradecerles su acogida y la labor que llevan a cabo

sábado, 3 de marzo de 2012

libro sobre Tovar



Esta es la cubierta del libro sobre Tovar que saldrá de imprenta, si Dios quiere, hacia el 15 de marzo. Ya tengo comprometida una presentación en Valladolid y un par de ellas en Madrid. a ver qué tal sale la cosa

dos actos en madrid el mismo día

Cuando el uno de marzo me desplazaba a Madrid llamé a RNE y comenté, en directo, que iba a hacer algo que poca gente había hecho, y creo que poca gente hará: dar dos conferencias el mismo día en Madrid
Y así fue. A las siete de la tarde hablé sobre Campos de Castilla en la Casa de Burgos. Pese a que sólo hablé durante un par de minutos en la radio, había gente que me había escuchado. Me hubiera gustado quedarme después de la conferencia, pero tuve que ir a dar otra. En este caso sobre Gabriel Celaya en el Centro Social Casablanca.
En junio volveré a Madrid y ya veré cuántos días nos quedamos por allí.

sábado, 25 de febrero de 2012

Machado en Madrid


Este año se recuerdan dos hechos relacionados con la vida de Antonio Machado: el centenario de la publicación de "Campos de Castilla" y también el centenario del fallecimiento de Leonor.
Con este doble motivo , el uno de marzo, a las siete de la tarde, ofreceré un recital de poemas de Machado en la Casa regional de Burgos en Madrid (calle Augusto Figueroa 3,3º)

domingo, 19 de febrero de 2012

Menéndez Pelayo en la Casa de Cantabria de Pamplona

El miércoles 15 de febrero volví a hablar sobre Menéndez Pelayo. En esta ocasión, fue en la Casa de Cantabria en Pamplona. Unas cincuenta personas disfrutaron con la disertación. Esta es de las pocas casas regionales que se preocupan por la cultura de su Comunidad. Muchas de las otras son sólo una excusa para captar subvenciones

lunes, 6 de febrero de 2012

Conferencia sobre Dickens en la biblioteca de Tafalla

En el Diario de Noticias:

Conferencia sobre Dickens en la biblioteca
c.a. - Sábado, 4 de Febrero de 2012 - Actualizado a las 05:12h

Con motivo del bicentenario del nacimiento del novelista inglés Charles Dickens, la Biblioteca Pública de Tafalla ha organizado para el lunes día 6, a las 19.30 horas, una conferencia sobre su vida y obra a cargo del educador y filólogo José Andrés Álvaro Ocáriz. Además, en la sección Descubrir… se expone estos días una selección de las obras del autor, de sus contemporáneos, y de la historia del siglo XIX, mientras los participantes del Club de lectura están leyendo este mes la obra Oliver Twist, sobre la que después intercambiarán comentarios y valoraciones

miércoles, 1 de febrero de 2012

Diario Vasco de 1 de febrero

CULTURA

«Gabriel Celaya es tan complejo que no lo quiere nadie para sí»
El donostiarra J. Andrés Álvaro Ocáriz publica 'Celaya esencial', en el que «selecciona» lo fundamental del poeta

Le propusieron desde Kutxa dar un par de conferencias con motivo del centenario del poeta Gabriel Celaya (Hernani, 1911, Madrid, 1991) y el profesor y escritor donostiarra José Andrés Álvaro Ocáriz pensó que la mejor manera de llegar «a lo esencial» de Celaya era escribir un libro remitiéndose a sus versos y a su prosa, «ordenando y seleccionando» sus poemas fundamentales, «esos en los que puede entenderse su obra en este siglo XXI». Así nació 'Celaya esencial', cuyos beneficios irán a un proyecto educativo en Santo Domingo.
El libro recorre una trayectoria biográfica y literaria en paralelo. «Hay fragmentos en prosa en los que él cuenta su vida y, paralelamente, hay poemas que se circunscriben a esa etapa», cuenta Álvaro Ocáriz. «Quien no conozca a Celaya, con este libro podrá entenderlo muy bien, porque es él quien te lo va a contar».
El propio Álvaro Ocáriz, que se ha autoeditado este 'Celaya esencia' -que está en las librerías-, opina que su empeño en seleccionar lo fundamental de Celaya es importante porque el de Hernani «escribió mucho y su trayectoria poética tiene altibajos», por lo tanto, si alguien va a descubrir su obra es mejor que comience con los poemas importantes en cada una de sus etapas.
Para el donostiarra, lo esencial de Celaya fue «el ser testigo» de la sociedad que le tocó vivir. «En el libro juego con el doble sentido de esencial para mostrar que Celaya fue esencial para poder entender la sociedad del siglo XX ya que su trayectoria poética es la trayectoria de esa sociedad, empieza con el intimismo, luego trata la poesía social y, uno a uno, todos los temas candentes. Fue testigo y por eso escribió, para contar lo que veía», subraya el donostiarra que cree que hoy «sería el poeta del 15 M».
Alvaro Ocáriz denuncia que «las instituciones no han hecho nada» para conmemorar su centenario y da las claves: «los nacionalistas, porque no escribía en euskera; los de derechas, porque le consideran de izquierdas y encima dejó a su mujer; y los de izquierdas no llegaban a entenderlo porque era empresario. Celaya es tan complejo - argumenta- que no lo quiere nadie para sí. Es tan complejo como su poesía».

domingo, 29 de enero de 2012

Menéndez Pelayo en San Sebastián


El martes 24 de enero hablé sobre Marcelino Menéndez Pelayo en el Ateneo Guipuzcoano. Este año se conmemora el centenario del fallecimiento de este ilustre cántabro que historió nuestra cultura

sábado, 21 de enero de 2012

ateneo de madrid

El día 19 estuve en Madrid. Presenté la obra "Celaya esencial" en el Ateneo de Madrid y aproveché para dar una vuelta por el Barrio de las Letras y visitar la Casa Museo de Lope

sábado, 31 de diciembre de 2011

19 de enero en madrid

El 19 de enero a las ocho de la tarde presentaré mi libro "Celaya esencial" en el Ateneo de Madrid

19/01/2012 20:00 h. Agrupación Especial «Justicia y Cultura»
Charla-coloquio “Recordando a Gabriel Celaya en el Centenario de su nacimiento”

Charla-coloquio “Recordando a Gabriel Celaya en el Centenario de su nacimiento”
19 ene 20:00 h. Mesa redonda organizada/o por Agrupación Especial «Justicia y Cultura» en: Salón Ciudad de Úbeda

Charla-coloquio “Recordando a Gabriel Celaya en el Centenario de su nacimiento”. Intervendrá el especialista en la obra del gran escritor español, José Andrés Álvaro Ocariz, y el también especialista en el autor y Fiscal del Tribunal Supremo Manuel Jesús Dolz Lago. Salón Ciudad de Úbeda. 20.00 horas

miércoles, 14 de diciembre de 2011

resumen del año

estas han sido las conferencias que he dado durante este año 2011

mes tema lugar
febrero Miguel Servet Pamplona
febrero Antonio Tovar Ateneo Guipuzcoano
marzo Gabriel Celaya Hernani
marzo Gabriel Celaya San Sebastián
marzo Gabriel Celaya Rentería
marzo El Cid Madrid
abril Joaquín Costa Ateneo Guipuzcoano
abril Joaquín Costa Zaragoza
abril Gabriel Celaya Torrejón de Ardoz
abril Gabriel Celaya Soria
mayo Corín Tellado Bilbao
mayo Gabriel Celaya Barcelona
mayo Antonio Tovar Valladolid
junio Valpuesta Madrid
julio Joaquín Costa Biescas
septiembre Carolina Coronado Ermua
septiembre Carolina Coronado Alsasua
septiembre Emilio Salgari Ateneo Guipuzcoano
octubre Gabriel Celaya Logroño
noviembre Poema de Mio Cid Madrid
noviembre Menéndez Pelayo Lleida
diciembre Cervantes CP El Dueso (Santoña)
diciembre Gabriel Celaya Vitoria

En total, 23 conferencias; de ellas

8 sobre Gabriel Celaya
3 sobre Joaquín Costa
2 sobre Carolina Coronado, Antonio Tovar
1 sobre Emilio Salgari, Cervantes,Menéndez Pelayo, Valpuesta, Poema de Mio Cid, El Cid,Miguel Servet , Corín Tellado

lunes, 5 de diciembre de 2011

el 15 de diciembre en vitoria



el 15 de diciembre a las siete y media de la tarde ofreceré un recital sobre gabriel celaya en el centro cívico aldabe de vitoria

el uno de diciembre en el c.p. el dueso (santoña)



El uno de diciembre di una charla sobre Cervantes a los internos del Centro Penitenciario de El Dueso(Santoña)

jueves, 24 de noviembre de 2011

el sábado 19 de noviembre en lleida



En 2012 se conmemora el centenario del fallecimiento de Marcelino Menéndez Pelayo. Con motivo de este acontecimiento viajé a Lleida, invitado por la Casa de Cantabria en Lleida para dar una conferencia titulada "Menéndez Pelayo y su relación con Cataluña"

Estuvo muy bien organizada.Cuando llama la Casa de Cantabria en Lleida da gusto acudir porque no dejan ningún detalle al azar , sino que todo lo hacen con mil amores y a las mil maravillas.

domingo, 6 de noviembre de 2011

hacia madrid




http://www.caminodelcid.org/Camino_LaCasaRegionaldeBurgosenMadridacogelacharlaElPoemademioCidenimagenes.aspx

La Casa Regional de Burgos en Madrid acoge la charla El Poema de mío Cid en imágenes
InicioEl Consorcio INFORMANoticias
01/11/2011

La Casa Regional de Burgos ubicada en la capital madrileña acogerá el jueves 17 de noviembre la charla “El Poema de mío Cid en imágenes” del profesor y escritor donostiarra José Andrés Álvaro Ocariz. Se trata de una diaporama de más de un centenar de diapositivas a través del cual Álvaro Ocariz repasará los lugares en los que se gestó la epopeya cidiana.

El profesor José Andrés Alvaro Ocáriz nació en San Sebastián. Realizó los estudios de Magisterio con la especialidad de Filología Francesa y posee la Licenciatura en Filología Hispánica. Ha impartido la docencia durante veinticinco años en diversos colegios e institutos de Aragón, Barcelona, Navarra y País Vasco. Ha desarrollado su actividad en el Servicio de Programación, Investigación y Desarrollo lingüístico de la Dirección General de Política Lingüística y Universidades del Departamento de Educación y Cultura del Gobierno de Navarra y ha sido el responsable de la Biblioteca del Centro de Apoyo al Profesorado que el Gobierno de Navarra tiene en Pamplona. A su labor docente se suma su trabajo como divulgador de literatura española.

El acto – que dará comienzo a las 19.00 horas - se desarrollará en la Casa Regional de Burgos ubicada en la calle Augusto Figueroa 3, 3º de la capital madrileña.

lunes, 17 de octubre de 2011

en euskonews nº 596

Celaya, esencial
José Andrés ÁLVARO OCARIZ

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Decía otro de nuestros grandes escritores, Pío Baroja, cuando el 15 de abril de 1935 acudió al Museo Municipal de San Sebastián a inaugurar el busto que había realizado el escultor Victorio Macho:


Rafael Múgica Celaya.
“Si se borra mi recuerdo y el busto persiste en su sitio, me contentaría, si esto fuera posible, con que la gente que lo contemplara en el porvenir supiera que el que sirvió de modelo a esta estatua era un hombre que tenía el entusiasmo por la verdad, el odio a la hipocresía y a la mentira y que, aunque dijeran lo contrario en su tiempo, era un vasco que amaba entrañablemente a su país”.

Lo mismo podríamos decir de Celaya, pese a que “los hunos y los hotros” (en expresión unamuniana) le hayan negado el pan y la sal en este año en el que se recuerda el centenario de su nacimiento. Ni el Gobierno de la nación ni el Gobierno vasco han realizado ningún homenaje al más internacional de nuestros poetas; el Ayuntamiento de Hernani se ha limitado a adquirir dos libros (buena manera de borrar la lluvia de huevos que se produjo cuando se puso su nombre a un colegio) y el Ayuntamiento donostiarra ha perdido la oportunidad para hacer una ruta celayiana por la ciudad poniendo sus poemas en los lugares más emblemáticos al estilo de Florencia con Dante o de Soria con Machado.

El problema es que Celaya es incómodo. Amó su tierra pero no escribió en euskera, lo que es imperdonable para unos. Fue empresario y a la vez se afilió al Partido Comunista, por lo que ni unos ni los otros acaban por aceptarlo.

Fue complejo, como compleja fue su poesía, pero ese no es motivo para que haya que celebrar su centenario casi en la clandestinidad.

Para recordar a nuestro poeta he escrito un libro que he titulado “Celaya, esencial” que se puede encontrar en las principales librerías del País Vasco y en www.elkar.com. Le he puesto este título porque, por una parte, aparecen los poemas esenciales para entender a Celaya y, por otra, quiero intentar demostrar que Celaya fue esencial para entender la sociedad en la que vivimos.

Celaya fue, junto con Blas de Otero, el abanderado de la “poesía social”; es decir, de la poesía comprometida con los problemas del hombre de la calle. He procurado, tanto a través del libro que he editado como mediante este artículo, revivir la memoria de esta persona que definía su ser de poeta como “encontrar en otros la propia vida”, que quería pedir “pan, justicia, libertad, esperanza” y que declaraba que “mientras haya en la tierra un solo hombre que cante,/quedará una esperanza para todos nosotros”.

El 18 de marzo de 1911 nació en Hernani (Gipuzkoa) un niño al que bautizaron como Rafael Gabriel Juan Múgica Celaya Leceta Cendoya y que posteriormente será conocido como Gabriel Celaya.

Estudió en el colegio que los Marianistas tienen en San Sebastián. Sus tiempos de estudiante vienen reflejados en el poema:

Biografía
No cojas la cuchara con la mano izquierda./No pongas los codos en la mesa. Dobla bien la servilleta./Eso, para empezar.

Extraiga la raíz cuadrada de tres mil trescientos trece./Dónde está Tanganika? ¿Qué año nació Cervantes?/Le pondré un cero en conducta si habla con su compañero./Eso, para seguir.

¿Le parece a usted correcto que un ingeniero haga versos?/La cultura es un adorno y el negocio es el negocio./Si sigues con esa chica, te cerraremos las puertas./Eso, para vivir.

No seas tan loco. Sé educado. Sé correcto./No bebas. No fumes. No tosas. No respires. ¡Ay sí, no respirar! Dar el no a todos los nos./Y descansar: Morir.

En 1922 reside temporalmente en Pau (Francia) y en El Escorial, debido a problemas de salud. En 1927 termina el bachillerato en San Sebastián. Al año siguiente, se traslada a Madrid, para estudiar Ingeniería Industrial en la Universidad. Vive en la Residencia de Estudiantes. Ocupa la habitación n.º 6 del tercer pabellón que había sido ocupada previamente por Salvador Dalí y Federico García Lorca.

Entre 1927 y 1935 cursó la carrera de ingeniero industrial. En 1932 empieza a escribir los poemas de “Marea del silencio” y lo publica en 1935, con el nombre de Rafael Múgica.

Este es el poema que abre el libro:


Foto: CC BY - Agent 1994.
Pasarán gaviotas veloces, altas gaviotas,/sobre casas de cristal, terrazas de cristal, donde muchachas blancas/tocan los pianos de cristal.

Pasará una brisa de algas y mar/por el pinar de cristal,/por las grandes avenidas,/por las calles,/por las plazas/de la ciudad de cristal.

Pasará una brisa leve/mientras las blancas muchachas/mueven sus brazos en alto y a compás.

Pasarán nubes lentas y blancas/por el cielo de cristal,/sobre mares de cristal,/cuando muchachas blancas entornando los ojos/hagan con su silencio la hora de cristal.

Por el aire transparente,/por mis ojos transparentes,/pasarán las lentas nubes del silencio,/las gaviotas del gozo,/la brisa,/lo eterno.

Y habrá blancas muchachas en el aire y en mis ojos,/y habrá un gozo sin sentido, y un olor de inmensidad,/y frente al mar infinito/habrá terrazas, pinares, una ciudad de cristal.

En 1936 obtiene el Premio del Centenario Bécquer, por su libro “La soledad cerrada”. En la guerra civil española: participa como voluntario en el ejército republicano, siendo capitán de gudaris (soldados nacionalistas) en Vizcaya. Al caer Bilbao en poder de las tropas es hecho prisionero.

Posteriormente, se casa con Julia Cañedo, con quién tendrá dos hijos: Pilar y Luis Gabriel. Trabaja como gerente en la empresa familiar de San Sebastián. En 1944 se produce una crisis matrimonial y, al año siguiente, una enfermedad anímica le obliga a guardar reposo.

En 1946 publica “Tentativas” y conoce a Amparo Gastón. “En octubre de 1946 (el 8 de octubre, fecha importante para mí) conocí a Amparitxu Gastón. Nos entendimos enseguida; nos quisimos muy pronto; y esto fue para mí la resurrección. Salía, con su ayuda y su apoyo, del mundo elucubrante de TENTATIVAS a la difícil y sabrosa realidad. Y así, sin pensarlo demasiado, decidimos fundar una colección de poesía: NORTE. Y montamos una pequeña oficina en un rincón de la Parte Vieja donostiarra: Juan de Bilbao, 4, 3º.

NORTE, según pensábamos en aquel momento, debía ser un puente tendido por encima de la “poesía oficial” hacia los entonces olvidados poetas del 27, hacia la España peregrina, y hacia la poesía europea de la que el autarquismo cultural, y la dificultad de hacerse con libros extranjeros, nos tenía separados desde el fin de nuestra guerra. Por eso publicamos, entre los extranjeros, a Rilke, Rimbaud, Blake,... Y entre los españoles, a Leopoldo de Luis, Labordeta, Cela, Cremer, Bleiberg, . Lo que nosotros queríamos era romper un cerco: El estúpido cerco de la “poesía oficial”. Y si después, con las visitas de Virgilio Garrote, Jorge Semprún, Eugenio de Nora y Blas de Otero, fuimos convirtiéndonos en uno de los primeros nidos de la “poesía social” fue porque el desarrollo de nuestra poesía así lo demandaba”.

El poeta nos habla de esa transición del tú al nosotros:

“Nada de lo que es humano debe quedar fuera de nuestra obra. En el poema debe haber barro, con perdón de los poetas poetísimos. Debe haber ideas, aunque otra cosa crean los poetas acéfalos. Debe haber calor animal. Y debe haber retórica, descripciones y argumentos, y hasta política. Un poema es una integración y no ese residuo que queda cuando en nombre de “lo puro”, “lo externo” o “lo bello”, se practica un sistema de exclusiones.

La Poesía no es neutral. Ningún hombre puede ser hoy neutral. Y un poeta es por de pronto un hombre.”

Es la poesía social, que tiene su máximo exponente en “Cantos íberos”, y en sus dos poemas emblemáticos: España en marcha y La poesía es un arma cargada de futuro.

En ellos pide salir “¡A la calle! que ya es hora/de pasearnos a cuerpo/y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo”. Y reivindica una “Poesía para el pobre, poesía necesaria/como el pan de cada día,/como el aire que exigimos trece veces por minuto,/ para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica. Rechaza “la poesía concebida como un lujo/cultural por los neutrales/que, lavándose las manos, se desentienden y evaden./ Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse”. Se siente “un ingeniero del verso y un obrero/que trabaja con otros a España en sus aceros”. E indica que la suya “no es una poesía gota a gota pensada./No es un bello producto. No es un fruto perfecto./Es algo como el aire que todos respiramos/y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

“En los primeros años del sesenta, dirá el poeta vasco, la llamada “poesía social” entró en crisis. Creo que esto se debía, más que al agotamiento de sus posibilidades, a la increíble difusión que logró pese a los malos auspicios con que había nacido. Al cansancio que produce cualquier corriente literaria dominante y a la proliferación de epígonos que, como ocurre siempre, acabaron por convertir en un cliché lo que había comenzado como un deslumbrante descubrimiento, debe añadirse que el clima de furor y esperanza en que había nacido la primera poesía social se había ido extinguiendo con el paso de unos años en los que no se produjo más cambio que el de una derivación de nuestro país hacia una incipiente sociedad de consumo. Una vez más pudo comprobarse cómo las superestructuras culturales dependen de la base socio-económica en que se producen. Así vimos cómo unos poetas que seguían creyéndose rebeldes al establishment fueron volviéndose acomodaticios”

“Intenté una nueva puesta a punto de la poesía social aplicando ésta a la problemática de mi Euskadi natal mediante una combinación de sus viejas leyendas con su actual efervescencia revolucionaria. Pero esto no podía tener un verdadero sentido mientras no me expresara en euskera, como lo hacía de niño, cuando aún no sabía el castellano. No obstante, tanto “Rapsodia euskara” como “Baladas y decires vascos” son dos libros nacidos de mi más profundo sentir”.

Estos son algunos poemas en los que, a lo largo de su obra, aparece el tema de su tierra:

Anochecer en Lecumberri

Primavera con lluvia:/Nuestros bosques.../(Y el corazón bajo tierra,/y mis pasos en la hierba)

La verdad de esos robles,/de esas montañas puras/(parecen increíbles/ de tan desnudas).

Un poniente que exalta/todas sus vagas mentiras/dichas a la deriva…/(Y el corazón se aísla).

Y, de pronto, las frías/estrellas (no son nuestras),/el silencio no nuestro,/la noche en que se escucha con sigilo/el paso de los dioses más antiguos .


Foto: CC BY - Freddy The Boy.
Ziripot

Comer cuando uno es vasco no es tan sólo comer./Saborear las lampernas; beber un chacolí;/celebrar en las brasas las sardinas de agosto;/reunirse y acechar/cómo van las cocochas en la cashuela hirviente,/es casi comulgar:/unirse en la sustancia y apurar lo sagrado,/sentir fraternalmente la vida material./Celebrar esa cena/en la que juntos sentimos lo jovial/de la vida pequeña, de la vida real,/que Ziripot preside:/Ziripot misterioso y a la vez terrenal,/Ziripot repartiendo lo que no es sólo pan.

Canto a Lizardi (fragmento)

Canto por ti. Canto en ti./Porque cantar es siempre luchar contra lo opaco,/levantar una espuma como el mar cuando besa/la roca en que tropieza cargado de inocencia./Cantar: ir por el mundo,/tranquilos, sonrientes, diciendo lo que pasa/pese a las bofetadas./Cantar: ir caminando porque la vida es ancha,/y volver luego en versos que acarician con pausa.

Quiero hablar a los vascos como tú les hablaste,/más allá de la muerte con la magia y el tacto de tus palabras justas:/Maite ditut galurrak argiak ez beste.../Ai, egaztia banintz/ Gañik-gain nenbilke/¡Ay, si también yo lo fuera como tú sí que lo fuiste!

Gernikako Arbola (el Arbol de Guernica)

Era en la primavera del año treinta y siete/cuando llegué a Guernica./Allí se fabricaban boquillas de careta/antigás. Yo debía/-servicio de instrucción- enseñarles la humana/ protección que es posible cuando con gas atacan./Todo me parecía remoto. Aunque cumplía/ lo debido, imposible /era pensar que nadie lanzase tal ataque./ el frente estaba lejos. Brillaba el cielo indemne./Y todo hay que decirlo:/Hacía mucho tiempo que no comía cordero,/ni comía pan blanco, como allí, en retaguardia./¡Parecía tan fácil la paz! No se entendían/la ira la mentira./A veces visitaba nuestro árbol de Guernica, y miraba el azul,/un azul que duró todos aquellos días,/ un ancho azul tranquilo que nada parecía/podría perturbar, marzo querido./¡Ay, quién diría/que a poco de marcharme zumbaría en el cielo,/ en ese mismo cielo que parecía indemne,/limpio de mancha y leve,/el horror de una muerte mecánica y salvaje!/¡ Ay, quién diría! ¡ Ay, dilo tú si puedes, Gernikako Arbola,/ dilo con tu raíz, tus ramas y tus niños, dilo si eso es posible,/di con la libertad de los vascos antiguos,/con el temblor de fronda que cubre el país entero/y dice lo que somos, diciendo lo que fuimos!/¡Ay, si es posible, dilo!

En 1966 viaja a Cuba. Durante ese año, junto a Alfonso Sastre y el pintor Ricardo Zamorano, es condenado a pagar una multa de 50.000 pesetas por haber participado en una asamblea de estudiantes de la Facultad de Ciencias Políticas de Madrid. Acude a Baeza, para el homenaje tributado a Antonio Machado. Al año siguiente realiza su segundo viaje a Cuba invitado por Nicolás Guillén a asistir como jurado del concurso convocado por la Unión de Escritores y Artistas Cubanos.

En 1968 se le concede el Premio Internacional Etna Taormina por el conjunto de su obra poética. Viaja a Brasil para asistir a la inauguración de un monumento a Federico García Lorca. Participa en La Habana en el Congreso de la Cultura. Publica “Los espejos transparentes”, incursión que realiza en el realismo mágico, y “Canto en lo mío”.

En estos textos habla de su evolución poética:“Intenté el experimentalismo a ultranza y la poesía concreta con “Campos semánticos”, escrito un poco al margen de mi ensayo “Inquisición de la Poesía” (1972), que es algo así como un examen de conciencia y un estudio de las posibilidades de la poesía. Intenté entrar en el jazz, que me apasiona, con “Música de baile” (1967); y en una comprensión de la nueva juventud con “Operaciones poéticas” (1971). Pero nada de esto me satisfacía”

“La mejor expresión del problema que me preocupaba es “El Derecho y el Revés”. Si en “Lo demás es silencio” (1952) me planteaba un conflicto interior entre el existencialismo y el marxismo, ahora, dentro de mí, enfrentaba al ingeniero y al mono o, digamos, a Prometeo y Epimeteo, al extrovertido y al introvertido, al activista y al quietista. Y si la ruptura con el existencialismo fue para mí tan difícil y dolorosa, por no decir tan incompleta, como lo había sido antes mi ruptura con el surrealismo, entendido como una concepción del mundo y no como una bisutería literaria, la separación del marxismo ortodoxo y militante supuso en mi vida un trauma no menos grave.”

“En 1969 publiqué “Lírica de Cámara”; y en 1973, "Función de Uno, Equis, Ene.” ¿A qué apuntan estos libros? Al decepcionante reconocimiento de que el hombre no responde a los modelos humanistas que, desde el clásico hasta el prometeico-marxista, se nos han dado. Más allá de cualquier transfiguración, racionalización, revolución o transformación posible, “Lírica de Cámara” gira en torno a la constatación de que, como la Física Nuclear nos muestra, estamos sumidos en un mundo de estructuras que funcionan al margen de cuanto humanamente podemos comprender. Lo que llamamos “personalidad” (y no digamos individualidad o subjetividad) es una fantasmagoría sin sentido último”.

“Y esta es la cuestión a la que se aplican también los poemas de mi libro “Función de Uno, Equis, Ene”, en donde “Uno” es el yo aislado; “Ene”, los otros o el colectivo y “Equis”, un implacable e incomprensible orden que se rige según leyes o reglamentos no humanos: El del universo formado por unas micro y macro estructuras en las que nosotros desaparecemos, sin ser siquiera advertidos. Pues nuestras fabulaciones, personalidades, ideas o culturas históricas no responden a nada real. Quizá sólo el conflicto entre lo que llamamos mundo exterior y el Ello, entendido éste como un mundo de las pulsiones e instintos impersonales que nos identifican con la materia inorgánica, pueda explicar nuestras absurdas construcciones psíquico-ideológicas. Pero a fin de cuentas no tiene importancia. Siempre viviremos gobernados por algo que escapa a nuestra conciencia”.

“Todos nuestros heroicos combates y nuestros sabios debates parecen entonces una burla. “La corta tragedia (escribía Nietzsche en “La Gaya Ciencia”) ha acabado siempre por servir a la eterna comedia de la existencia y “la mar de sonrisa innumerable” (por decirlo con Esquilo) acabará por cubrir con sus olas la mayor parte de esas tragedias”.

En 1977 se presenta como candidato por el Partido Comunista de España en las primeras elecciones legislativas, en Guipúzcoa. Es la época de “El hilo rojo”, “Parte de guerra” y “Poesía”, “Iberia sumergida”,“Memorias inmemoriales”, una antología de sus versos “Poesía y verdad” y “Poemas órficos”, es el momento de esa poesía panteísta, en la que el autor se identifica con la naturaleza:

Esa vida que no es mía y me rodea,/el misterio de la muerte, lo que llamamos la muerte y el misterio de la vida siempre abierta,/lo que llamamos la vida/en el árbol, en las nubes y en el agua,/y en el viento y en el mundo que es quien es sin ser humano, y en la inmensa transparencia que no se dice, se muestra/en eso que busqué tanto y ahora encuentro regresando:/La infancia, quizá, la infancia, nuestro final seguro, nuestro cuento, nuestro canto, nuestra mágica conciencia:/El total de lo sin fin y de la vida abierta

Como indica Celaya, “Conciencia cósmica quiere decir conciencia abierta a todo lo que es sin más ni más, la comprensión de que el sí mismo no es el yo, sino un más allá de la conciencia individual”

En 1981 Publica “Poesía hoy” y “Poesías completas (1977-1980)”. El catorce de octubre del año siguiente contrae matrimonio en San Sebastián con Amparo Gastón. Publica “Penúltimos poemas” y en 1983 “Cantos y mitos”

En 1986 recibe el Premio Nacional de las Letras Españolas y publica “El mundo abierto”. En 1989 le espera otro galardón: el Ayuntamiento de San Sebastián le concede la mayor condecoración que puede recibir alguien que ha trabajado por la capital guipuzcoana: el “Tambor de Oro”.

Este es uno de tantos poemas que a lo largo de su vida dedica a San Sebastián:


Foto: CC BY - tribaldo.
La luz de la bahía

Un raudal de luz y de gaviotas./Es ahora mismo, el ahora, el siempre ahora

Sin ayer ni pasado, totalmente glorioso,/como quien se mira a sí mismo sin verse.

En esta claridad, los mínimos detalles/parecen joyas, parecen lo visto que no vimos,/y concretan el milagro diluido,/ y el poliedro se irisa y abre luces imprevistas.

De pronto todo es nuevo; de pronto es lo increíble./Se disparata el cielo girando a la redonda/y los números cantan sin saber lo que dicen, /felizmente irredentos, matemáticos a locas

Fallece en Madrid el 18 de abril de 1991. Sus cenizas fueron esparcidas en Hernani y San Sebastián.

Sirva como colofón, este poema que Celaya tituló “Despedida”.

Quizás, cuando me muera,/dirán: Era un poeta./Y el mundo, siempre bello, brillará sin conciencia.

Quizás tú no recuerdes/quién fui, mas en ti suenen/los anónimos versos que un día puse en ciernes.

Quizás no quede nada/de mí, ni una palabra,/ni una de estas palabras que hoy sueño en el mañana.

Pero visto o no visto,/pero dicho o no dicho,/yo estaré en vuestra sombra, ¡oh hermosamente vivos!

Yo seguiré siguiendo,/yo seguiré muriendo,/seré, no sé bien cómo, parte del gran concierto

jueves, 29 de septiembre de 2011

Emilio Salgari


El ventiocho de septiembre me desplacé a San Sebastián para dar una conferencia sobre Salgari en el Ateneo Guipuzcoano. Era la décima vez que hablaba en tan docta sede y, en esta ocasión, estaba, aunque dentro de mi mujer, nuestro hijo.

Así se va acostumbrando al mundo de la cultura

jueves, 22 de septiembre de 2011

centenario de carolina coronado




Este año 2011 se recuerda el centenario del fallecimiento de Carolina Coronado. Con este motivo , he preparado un audiovisual que ofrecí en el Centro Extremeño de Asturias, en Gijón, y , este mes de septiembre en los de Ermua y Alsasua.

Carolina Coronado fue una poetisa romántica parangonable a Rosalía de Castro por la hondura de su sentimiento y la calidad de sus versos.

Feminista "avant le mot" , fue presidenta de la Sociedad abolicionista, de la que era vicepresidenta Concepción Arenal.

Aunque sea por este año, conviene releer sus versos íntimos y profundos. Son una auténtica joya.

viernes, 9 de septiembre de 2011

tovar

Antonio Tovar, un euskaltzale de Valladolid
José Andrés ÁLVARO OCARIZ, Filólogo, investigador y lingüista

Se cumple este año el centenario del nacimiento de este vallisoletano universal que amó nuestra cultura y nuestra lengua.
Es difícil resumir la vida de alguien como don Antonio Tovar en unas breves líneas. Cuando yo era estudiante recuerdo que me hablaron de Tovar como quien le dio trabajo a un Luis Michelena que había sido condenado a muerte, que impulsó los estudios de vasco en Salamanca y que escribió varios libros, algunos de los cuales leí.
Han pasado bastantes años desde entonces, casi veinte, y al llegar al centenario de su nacimiento, una entidad cultural de Gipuzkoa con la que tengo el placer de colaborar, el Ateneo Guipuzcoano, me encargó que preparase una conferencia para conmemorar tal evento. Consulté hemerotecas. Hablé a través del correo electrónico con una sobrina y dos hijos suyos y he ido descubriendo a alguien que, como indicaba en el título de este artículo, era todo un maestro.

Antonio Tovar.
Fotografía: Cedida por la familia de Antonio Tovar
Un maestro es una persona que sabe más que sus alumnos y que quiere, o debería querer, que sus alumnos y discípulos llegaran a disfrutar de su conocimiento como disfruta un buen maestro cuando descubre nuevos aspectos de la realidad y no los guarda para sí mismo, sino que está deseando ponerlos en conocimiento de los demás, compartirlos.
Y así era Tovar. Y así lo recuerdan quienes estuvieron cerca de él en vida y siguen llevándolo cerca de sus corazones. Su sobrina, Paloma Arnáiz Tovar, me decía:
Lo que más le definía, para mí, es que era enormemente modesto (nunca alardeaba de lo que sabía) más bien escuchaba lo que le contabas tú. Recuerdo su despacho lleno de papeles en el que pasaba horas y horas. Sus méritos los conocíamos por lo que nos decía mi madre, nunca porque él aparentase nada. Lo cual, con los años, he visto que es enormemente meritorio y poco habitual.
Cuando falleció, fueron muchas las muestras de dolor y voy a seleccionar tres de ellas. Dos del mundo de la política y una perteneciente a un compañero de trabajo en la Real Academia. La primera es del entonces ministro de Cultura, Javier Solana, quien lo definía así:
Tovar era un intelectual de primera magnitud, un investigador espléndido de la filología, un gran maestro y, sobre todo, un hombre de bien.
Ramón Serrano Suñer, quien fue ministro de Interior, de Gobernación y de Asuntos Exteriores de los primeros gobiernos de Franco dijo:
Tovar era ante todo una gran persona, pero también un sabio en su especialidad, gramático y lingüista. Al igual que Dionisio Ridruejo fue colaborador mío y siempre les cito a los dos entre los más distinguidos y queridos de aquel grupo donde trabajábamos con ilusión, esperanza y desesperanza. Su pérdida es para mí un gran dolor. De él destacaría, además de su saber, su extraordinaria modestia, su sencillez, su bondad y su lealtad de amigo por encima de circunstancias y aventuras políticas.
Rafael Lapesa, compañero suyo en la Real Academia, expresó:
Antonio Tovar era uno de los lingüistas más sabedores que ha tenido España.
Su conocimiento de lenguas era extraordinario, dominaba las lenguas clásicas, conocía las lenguas indoeuropeas y el vasco y era uno de los pocos españoles que, después de nuestros misioneros, había trabajado directamente sobre lenguas indígenas americanas. Aparte de esto, era un humanista ejemplar que dejó una excelente Vida de Sócrates, entre otras obras. El impulso que dio a los estudios humanísticos, sobre todo de humanidades clásicas, en la Universidad de Salamanca y en los años 40 y 50, fue decisivo para la formación de una brillante escuela de latinistas y helenistas españoles. En la Real Academia será insustituible por la variedad y profundidad de su saber. Era, además, un nobilísimo ejemplar de humanidad, impulsivo, generoso e infatigable en el trabajo y amigo cordial.
Intelectual de primera magnitud, bueno, leal, modesto, sencillo, generoso, sabio, humanista, infatigable en el trabajo y todo un maestro. Así era el hombre que escribió más de 400 libros (algunos en colaboración con su mujer, Consuelo Larrucea, que no solo fue esposa y madre sino que, también, quedó pronto contagiada por el espíritu de trabajo de su marido y fue compañera de vida y de trabajo), que conocía más de cincuenta lenguas de las que dominaba unas doce, que fue nombrado doctor «honoris causa» por cuatro universidades (Munich, Buenos Aires, Sevilla y Dublín), que recibió diversas condecoraciones y premios en su vida; la Gran Cruz de la Orden de Cisneros, la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio, el Premio Goethe por “su labor de acercamiento entre los pueblos, su aproximación de la cultura de la Grecia clásica y sus investigaciones lingüísticas en una gama de lenguas célticas, sudamericanas, latín y griego, y por su defensa de la libertad de investigación y de cátedra en su país, prefiriendo el exilio a la adaptación”. Y el I Premio Castilla y León de Ciencias Sociales y Comunicación por su extraordinaria aportación, reconocida internacionalmente, a la lingüística, la historia de la lengua y a la historia de las ideas.
Así era don Antonio Tovar, un vallisoletano hijo de Antonio Tovar Núñez, y doña Anselma Llorente Llorente. Este matrimonio tuvo cuatro hijos: Antonio, José, María y Rosa. Su padre trabajaba como notario en diversos lugares del Estado, entre ellos en Elorrio, donde el joven Antonio se familiarizó con el euskera.

De izquierda a derecha: Koldo Mitxelena, Pedro Saiz, Antonio Tovar Llorente, Luis Villasante, Marcelino Oreja. 4 de diciembre de 1981.
Fotografía: Cedida por la familia de Antonio Tovar
Licenciado en Derecho y en Historia y doctor en Filosofía y Letras, tras ser presidente de la Federación Universitaria Escolar, sindicato izquierdista de estudiantes, se afilió a Falange tal vez movido por la idea de la revolución y cambio social que propugnaba. Fue nombrado primer director de Radio Nacional, Director General de Enseñanza Técnica y Profesional y Subsecretario de Prensa y Propaganda. Acompañó a Serrano Suñer en sus viajes por Alemania e Italia y formó parte del séquito de Franco en su entrevista con Hitler en Hendaya.
En 1941 abandonó los cargos políticos, aprobó las oposiciones y obtuvo la cátedra de Lengua y Literatura latina de la Universidad de Salamanca, de la que fue rector durante cinco años.
Allí puso en marcha la Cátedra Manuel de Larramendi, dio trabajo a un joven Luis Michelena y escribió en 1950 su obra titulada “La lengua vasca”.
Tovar dijo en una ocasión:
Mi curiosidad por las lenguas ya me había inclinado hacia el vascuence, el gran misterio, pero fue por los tiempos en que, en plena guerra civil, trabajé en Burgos, cuando hube de comenzar a plantearme de veras una cuestión que como todas las importantes, tenía sus implicaciones políticas (...). En la revisión de nuestra historia reciente a que nos entregábamos algunos cuando la guerra civil iba tocando a su fin, el tema de la pluralidad de lenguas entraba también, y los que por educación no éramos centralistas, sentíamos la inquietud del destino de lenguas que representan una tradición y una cultura propias, como el catalán, o algo aborigen y no conquistado todavía por el latín de los romanos, como el vasco. Desde que comencé en 1938 en Burgos comprándome una gramática de Zamarripa y un diccionario de Azcue, he aprendido algo de vascuence, y he podido completar así el conocimiento de las lenguas peninsulares (...).
Nunca dueño de ningún resorte de mando en esta delicada cuestión, el problema para mí no ha salido de la esfera teórica, pero siempre con el afán de llevarlo a un terreno de pura verdad, ya que he creído que el estudio objetivo y sin partidismo puede hacer luz que suprima toda coacción en esfera social tan íntima como es la de la lengua. Había que quitar de un lado el “veneno” que falseaba la Historia, y de otro, había que reconocer la legitimidad, el arraigo y los derechos de la lengua allí donde está, en su casa; más en su casa que ninguna otra. El mejor trato de esa preocupación no son los artículos y libros que he podido dedicar a temas de la lengua vasca, sino el haber contribuido, yo creo, a colocar los estudios vascos en España en un terreno de normalidad (...).
Cuando por los días del fin de la guerra civil uno se acercaba a la lengua vasca, había que romper de un lado con el supuesto, confesado o no, del asimilismo centralista; por el otro, con esta desfiguración de la realidad. Los viejos maestros vieron en mi curiosidad de principiante la posibilidad de una esperanza, y don Julio de Urquijo, que consideraba imposible reanudar la publicación de su prestigiosa “Revista Internacional de Estudios Vascos”, apoyó los no fáciles comienzos del “Boletín de la Real Sociedad Vascongada de los Amigos del País”, y con su beneplácito se comenzó este periódico en los días inciertos de 1945.
También fui yo de los animadores a otro proyecto que sirvió para reanudar en España los estudios vascos: el homenaje a don Julio de Urquijo e Ybarra, iniciado en los últimos años de la vida de este patricio. También cuando tuve alguna influencia en la educación pública —de 1951 a 1956—, conseguí del entonces ministro la creación de una cátedra de vascuence en una Universidad. Con una modestísima dotación comenzó a funcionar en Salamanca una Cátedra Larramendi, en memoria del jesuita guipuzcoano que imprimiera en las prensas salmantinas su “Impossible vencido”, la primera gramática de la lengua vasca. Publicamos varios trabajos de especialistas españoles y extranjeros, se dieron conferencias, y durante meses yo tenía cada curso la satisfacción de atraer a las clases a estudiantes diversos, entre ellos vascos que hablaban su lengua, pero que desconocían la historia, literatura, dialectos, y los descubrían gozosos, mientras me ayudaban a leer textos. Aunque para mí el vascuence es un problema histórico, un enigma que da luz sobre la oscuridad de los orígenes de España y de todo el occidente de Europa, no dejo de ver que también es un problema de futuro. Pues la pervivencia de la lengua vasca es también la de un trozo de tradición, de mi tradición propia de español total. Tradición por este lado más profunda y misteriosa que la que tenemos en la lengua de Cervantes, que continúa en forma moderna la de la lengua de Virgilio, una lengua que hace dos mil años era aquí ajena.

Antonio Tovar junto a Caro Baroja.
Fotografía: Cedida por la familia de Antonio Tovar
En 1956 decidió dimitir de su cargo e ir a trabajar a la Universidad de Tucumán, en Argentina, donde investigó sobre las lenguas precolombinas editando el libro titulado «Catálogo de las lenguas de América del Sur», obra que él calificaba como la Guía telefónica de las lenguas americanas. De esta época es también “El euskera y sus parientes”.
De Argentina viaja a los Estados Unidos, donde trabaja en la Universidad de Illinois, ocupando la cátedra de lenguas clásicas entre 1963 y 1965. En este último año ganó la cátedra de latín en la Universidad de Madrid, lo que le permitió volver a España.
A poco de llegar se encontró con la revuelta estudiantil que culminó con la manifestación encabezada por Tierno Galván, Aranguren, García Calvo y Montero Díaz.
Cuando se produjo la expulsión de la Universidad de éstos (los tres primeros definitivamente y Montero Díaz temporalmente) dimitió en solidaridad y volvió a los Estados Unidos, hasta 1967, cuando fue llamado para ocupar la cátedra de Lingüística Comparada en la Universidad de Tubinga (Alemania Federal), en la que impartió clases hasta 1979.
Mientras se encuentra en Alemania es elegido miembro de la Real Academia. Su candidatura fue presentada por Laín Entralgo, Gómez Moreno y Sánchez Cantón. Ocuparía el sillón «J». El 31 de marzo de 1968 ingresó en dicha institución con un discurso sobre el tema «Latín de Hispania: aspectos léxicos de la romanización».
En diciembre de 1976, la Universidad Complutense solicita contratar a Tovar y ocupó la cátedra de Filología Clásica hasta su jubilación en 1981. Al año siguiente recibiría la Medalla de Oro de Filología de dicha Universidad.
Su compromiso con la paz y la libertad le hace firmar un escrito en diciembre del 70 para pedir la liberación del cónsul alemán en San Sebastián, que había sido secuestrado por ETA.
De la década de los 80 es su “Mitología e ideología de la lengua vasca”.
En mayo del 81, forma parte de una coordinadora que pone en marcha una campaña por la libertad, la democracia y la constitución, con debates sobre el proceso de los golpistas y el compromiso con la libertad. En noviembre de ese mismo año se convoca una manifestación en Madrid por la paz, el desarme y la libertad. El manifiesto de dicha manifestación está encabezado por Tovar. En octubre del 83 firma el manifiesto contra el asesinato del capitán Alberto Martín Barrios a manos de la organización terrorista ETA.
El 14 de diciembre de 1985 falleció en el Hospital Clínico de Madrid, donde había ingresado diez días antes para ser intervenido de un cáncer de próstata. El viernes 13 entró en coma y el sábado, a primeras horas de la madrugada, un derrame cerebral le produjo la muerte. Federico Sopeña, con quien compartió las sesiones del Consejo Nacional de la Música y, lo más importante, una amistad a lo largo de toda la vida, ofició el miércoles 18 de diciembre una misa de réquiem por su alma en el madrileño Monasterio de la Encarnación.
Fue una manera de decir adiós a un hombre que, sobre su labor docente, había dejado dicho:
Me divierto dando clase. Satisfago plenamente mi vocación.
La posibilidad de intervenir directamente en las vidas de otros hombres, dirigiéndolas y orientándolas hacia lo que nos parece mejor, la ilusión de dirigir a nuestros compatriotas y gobernar el suelo en que hemos nacido, es una tentación fuerte.
Las ilusiones docentes estaban indisolublemente ligadas a enseñar lo que he aprendido a las nuevas generaciones de mis compatriotas, o de gentes de nuestra lengua.
Fue una manera de decir adiós a un hombre que dejó una profunda huella por su cercanía, su laboriosidad, su compromiso, su generosidad, su humildad, su bondad. A un hombre que fue, en definitiva, todo un maestro.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

comienza el curso

ya estamos en septiembre y volvemos a la actividad

este mes, hablaremos en Ermua y en Alsasua sobre Carolina Coronado, y en el Ateneo Guipuzcoano acerca de Emilio Salgari

en octubre, en Logroño sobre Celaya

en noviembre viajaremos a Madrid y el tema será el Poema de Mio Cid

en diciembre, a Vitoria a hablar sobre Celaya

lunes, 8 de agosto de 2011

EMILIO SALGARI, PASIÓN POR LA AVENTURA





Ese es el título de la conferencia que daré, Dios mediante, en el Ateneo Guipuzcoano con motivo del centenario del fallecimiento y del ciento cincuenta aniversario del nacimiento de Emilio Salgari, un hombre que nos hizo soñar y embarcarnos en las más diversas aventuras




jueves, 28 de julio de 2011

joaquín costa en biescas



Ayer, día 27, participé, como el año pasado, en la Semana Cultural que organiza el Ayuntamiento oscense de Biescas. Ante un auditorio repleto dicté la conferencia "Joaquín Costa, una voz para tiempos de crisis"

martes, 19 de julio de 2011

nº 59 de la gaceta cultural del ateneo de valladolid

CELAYA, ESENCIAL
Quiero titular este artículo con el mismo título que el libro que acabo de publicar sobre Gabriel Celaya, y que se puede encontrar en www.elkar.com. Y lo hago porque Celaya fue esencial para entender la sociedad en la que vivimos. A pesar de que tanto el Gobierno Vasco como el Gobierno de España , ambos presuntamente de izquierdas a fuer de ser socialistas, han ignorado el centenario del nacimiento de un hombre de izquierdas que fue, junto con Blas de Otero, el abanderado de la “poesía social”; es decir, de la poesía comprometida con los problemas del hombre de la calle, he procurado, tanto a través del libro que he editado como mediante este artículo, revivir la memoria de esta persona que definía su ser de poeta como “encontrar en otros la propia vida”, que quería pedir “pan, justicia, libertad, esperanza” y que declaraba que “mientras haya en la tierra un solo hombre que cante,/ quedará una esperanza para todos nosotros”.
El 18 de marzo de 1911 nació en Hernani (Guipúzcoa) un niño al que bautizaron como Rafael Gabriel Juan Múgica Celaya Leceta Cendoya y que posteriormente será conocido como Gabriel Celaya.
Estudió en el colegio que los Marianistas tienen en San Sebastián. Sus tiempos de estudiante vienen reflejados en el poema:
Biografía

No cojas la cuchara con la mano izquierda./No pongas los codos en la mesa.
Dobla bien la servilleta./Eso, para empezar.

Extraiga la raíz cuadrada de tres mil trescientos trece./Dónde está Tanganika? ¿Qué año nació Cervantes?/Le pondré un cero en conducta si habla con su compañero./Eso, para seguir.

¿Le parece a usted correcto que un ingeniero haga versos?/La cultura es un adorno y el negocio es el negocio./Si sigues con esa chica, te cerraremos las puertas./Eso, para vivir.

No seas tan loco. Sé educado. Sé correcto./No bebas. No fumes. No tosas. No respires.
¡Ay sí, no respirar! Dar el no a todos los nos./Y descansar: Morir.

En 1922 reside temporalmente en Pau (Francia) y en El Escorial, debido a problemas de salud. En 1927 termina el bachillerato en San Sebastián. Al año siguiente, se traslada a Madrid, para estudiar Ingeniería Industrial en la Universidad. Vive en la Residencia de Estudiantes. Ocupa la habitación nº 6 del tercer pabellón que había sido ocupada previamente por Salvador Dalí y Federico García Lorca. Inicia una "Historia General del Teatro", obra inacabada. Recordará ese periodo de su vida en este poema:
Mi residencia de estudiantes
Sin sentir, nos armaron hombres y aquí seguimos/como nos enseñaron, durando contra todo,/llorando, mas también mordiéndonos los puños,/mordiendo mucha muerte, mas clavando los codos,/trabajando, mostrando que somos los de siempre,/y hablando por España como un oculto coro.
¡Mi vieja Residencia! ¡Mi España siempre activa!/¡Mi verdad golpeante que no es sólo un recuerdo/nostálgico, adornado de glorias arrastradas,/sino algo siempre claro como espejo y ejemplo!/Porque si fuimos fruto de un árbol bien plantado,/también somos semilla de un nuevo crecimiento
Entre 1927 y 1935 cursó la carrera de ingeniero industrial .En 1932 empieza a escribir los poemas de "Marea del silencio" y lo publica en 1935, con el nombre de Rafael Múgica.
Este es el poema que abre el libro:
Pasarán gaviotas veloces, altas gaviotas,/sobre casas de cristal, terrazas de cristal,
donde muchachas blancas/tocan los pianos de cristal.

Pasará una brisa de algas y mar/por el pinar de cristal,/por las grandes avenidas,/por las calles,/por las plazas/de la ciudad de cristal.
Pasará una brisa leve/mientras las blancas muchachas/mueven sus brazos en alto y a compás.

Pasarán nubes lentas y blancas/por el cielo de cristal,/sobre mares de cristal,/cuando muchachas blancas entornando los ojos/hagan con su silencio la hora de cristal.

Por el aire transparente,/por mis ojos transparentes,/pasarán las lentas nubes del silencio,/las gaviotas del gozo,/la brisa,/lo eterno.

Y habrá blancas muchachas en el aire y en mis ojos,/y habrá un gozo sin sentido,
y un olor de inmensidad,/y frente al mar infinito/habrá terrazas, pinares,
una ciudad de cristal.
En 1936 obtiene el Premio del Centenario Bécquer, por su libro "La soledad cerrada". En la guerra civil española: participa como voluntario en el ejército republicano, siendo capitán de gudaris (soldados nacionalistas) en Vizcaya. Al caer Bilbao en poder de las tropas es hecho prisionero.
Posteriormente, se casa con Julia Cañedo, con quién tendrá dos hijos: Pilar y Luis Gabriel. Trabaja como gerente en la empresa familiar de San Sebastián. En 1944 se produce una crisis matrimonial y, al año siguiente, una enfermedad anímica le obliga a guardar reposo.
En 1946 publica "Tentativas" y conoce a Amparo Gastón. “En octubre de 1946 (el 8 de octubre, fecha importante para mí) conocí a Amparitxu Gastón. Nos entendimos enseguida; nos quisimos muy pronto; y esto fue para mí la resurrección. Salía, con su ayuda y su apoyo, del mundo elucubrante de TENTATIVAS a la difícil y sabrosa realidad. Y así, sin pensarlo demasiado, decidimos fundar una colección de poesía: NORTE. Y montamos una pequeña oficina en un rincón de la Parte Vieja donostiarra: Juan de Bilbao, 4, 3º.
NORTE, según pensábamos en aquel momento, debía ser un puente tendido por encima de la "poesía oficial" hacia los entonces olvidados poetas del 27, hacia la España peregrina, y hacia la poesía europea de la que el autarquismo cultural, y la dificultad de hacerse con libros extranjeros, nos tenía separados desde el fin de nuestra guerra. Por eso publicamos, entre los extranjeros, a Rilke, Rimbaud, Blake,. Y entre los españoles, a Leopoldo de Luis, Labordeta, Cela, Cremer, Bleiberg, . Lo que nosotros queríamos era romper un cerco: El estúpido cerco de la "poesía oficial". Y si después, con las visitas de Virgilio Garrote, Jorge Semprún, Eugenio de Nora y Blas de Otero, fuimos convirtiéndonos en uno de los primeros nidos de la "poesía social" fue porque el desarrollo de nuestra poesía así lo demandaba”.
El poeta nos habla de esa transición del tú al nosotros:
“Nada de lo que es humano debe quedar fuera de nuestra obra. En el poema debe haber barro, con perdón de los poetas poetísimos. Debe haber ideas, aunque otra cosa crean los poetas acéfalos. Debe haber calor animal. Y debe haber retórica, descripciones y argumentos, y hasta política. Un poema es una integración y no ese residuo que queda cuando en nombre de "lo puro", "lo externo" o "lo bello", se practica un sistema de exclusiones.
La Poesía no es neutral. Ningún hombre puede ser hoy neutral. Y un poeta es por de pronto un hombre.”
Es la poesía social, que tiene su máximo exponente en “Cantos íberos”, y en sus dos poemas emblemáticos: España en marcha y La poesía es un arma cargada de futuro.
En ellos pide salir “¡A la calle! que ya es hora/de pasearnos a cuerpo/y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo”. Y reivindica una “Poesía para el pobre, poesía necesaria/como el pan de cada día,/como el aire que exigimos trece veces por minuto,/
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.Rechaza “la poesía concebida como un lujo/cultural por los neutrales/que, lavándose las manos, se desentienden y evaden./
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse”. Se siente “ un ingeniero del verso y un obrero/que trabaja con otros a España en sus aceros”. E indica que la suya “no es una poesía gota a gota pensada./No es un bello producto. No es un fruto perfecto./Es algo como el aire que todos respiramos/y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
“En los primeros años del sesenta, dirá el poeta vasco,, la llamada "poesía social" entró en crisis. Creo que esto se debía, más que al agotamiento de sus posibilidades, a la increíble difusión que logró pese a los malos auspicios con que había nacido. Al cansancio que produce cualquier corriente literaria dominante y a la proliferación de epígonos que, como ocurre siempre, acabaron por convertir en un cliché lo que había comenzado como un deslumbrante descubrimiento, debe añadirse que el clima de furor y esperanza en que había nacido la primera poesía social se había ido extinguiendo con el paso de unos años en los que no se produjo más cambio que el de una derivación de nuestro país hacia una incipiente sociedad de consumo. Una vez más pudo comprobarse cómo las superestructuras culturales dependen de la base socio-económica en que se producen. Así vimos cómo unos poetas que seguían creyéndose rebeldes al establishment fueron volviéndose acomodaticios”
En 1966 viaja a Cuba. Durante ese año, junto a Alfonso Sastre y el pintor Ricardo Zamorano, es condenado a pagar una multa de 50.000 pesetas por haber participado en una asamblea de estudiantes de la Facultad de Ciencias Políticas de Madrid. Acude a Baeza, para el homenaje tributado a Antonio Machado.
En 1967 publica "Poemas de Rafael Múgica" y "Lo que faltaba". Realiza su segundo viaje a Cuba invitado por Nicolás Guillén a asistir como jurado del concurso convocado por la Unión de Escritores y Artistas Cubanos.
En 1968 se le concede el Premio Internacional Etna Taormina por el conjunto de su obra poética. Viaja a Brasil para asistir a la inauguración de un monumento a Federico García Lorca. Participa en La Habana en el Congreso de la Cultura. Publica "Los espejos transparentes", incursión que realiza en el realismo mágico, y "Canto en lo mío".
En estos textos habla de su evuloción poética:“Intenté el experimentalismo a ultranza y la poesía concreta con "Campos semánticos", escrito un poco al margen de mi ensayo "Inquisición de la Poesía" (1972), que es algo así como un examen de conciencia y un estudio de las posibilidades de la poesía. Intenté entrar en el jazz, que me apasiona, con "Música de baile" (1967); y en una comprensión de la nueva juventud con "Operaciones poéticas" (1971). Pero nada de esto me satisfacía”
“La mejor expresión del problema que me preocupaba es "El Derecho y el Revés. Si en "Lo demás es silencio" (1952) me planteaba un conflicto interior entre el existencialismo y el marxismo, ahora, dentro de mí, enfrentaba al ingeniero y al mono o, digamos, a Prometeo y Epimeteo, al extrovertido y al introvertido, al activista y al quietista. Y si la ruptura con el existencialismo fue para mí tan difícil y dolorosa, por no decir tan incompleta, como lo había sido antes mi ruptura con el surrealismo, entendido como una concepción del mundo y no como una bisutería literaria, la separación del marxismo ortodoxo y militante supuso en mi vida un trauma no menos grave.”
“En 1969 publiqué "Lírica de Cámara"; y en 1973, "Función de Uno, Equis, Ene." ¿A qué apuntan estos libros? Al decepcionante reconocimiento de que el hombre no responde a los modelos humanistas que, desde el clásico hasta el prometeico-marxista, se nos han dado. Más allá de cualquier transfiguración, racionalización, revolución o transformación posible, "Lírica de Cámara" gira en torno a la constatación de que, como la Física Nuclear nos muestra, estamos sumidos en un mundo de estructuras que funcionan al margen de cuanto humanamente podemos comprender. Lo que llamamos "personalidad" (y no digamos individualidad o subjetividad) es una fantasmagoría sin sentido último”.
“Y esta es la cuestión a la que se aplican también los poemas de mi libro "Función de Uno, Equis, Ene", en donde "Uno" es el yo aislado; "Ene", los otros o el colectivo y "Equis", un implacable e incomprensible orden que se rige según leyes o reglamentos no humanos: El del universo formado por unas micro y macro estructuras en las que nosotros desaparecemos, sin ser siquiera advertidos. Pues nuestras fabulaciones, personalidades, ideas o culturas históricas no responden a nada real. Quizá sólo el conflicto entre lo que llamamos mundo exterior y el Ello, entendido éste como un mundo de las pulsiones e instintos impersonales que nos identifican con la materia inorgánica, pueda explicar nuestras absurdas construcciones psíquico-ideológicas. Pero a fin de cuentas no tiene importancia. Siempre viviremos gobernados por algo que escapa a nuestra conciencia”.

“Todos nuestros heroicos combates y nuestros sabios debates parecen entonces una burla. "La corta tragedia (escribía Nietzsche en "La Gaya Ciencia") ha acabado siempre por servir a la eterna comedia de la existencia y "la mar de sonrisa innumerable" (por decirlo con Esquilo) acabará por cubrir con sus olas la mayor parte de esas tragedias".
En 1977 se presenta como candidato por el Partido Comunista de España en las primeras elecciones legislativas, en Guipúzcoa. Es la época de "El hilo rojo", "Parte de guerra" y "Poesía”, "Iberia sumergida" ,"Memorias inmemoriales", una antología de sus versos "Poesía y verdad" y “Poemas órficos”, es el momento de esa poesía panteísta, en la que el autor se identifica con la naturaleza:
Esa vida que no es mía y me rodea,/el misterio de la muerte, lo que llamamos la muerte
y el misterio de la vida siempre abierta,/lo que llamamos la vida/en el árbol, en las nubes y en el agua,/y en el viento y en el mundo que es quien es sin ser humano,
y en la inmensa transparencia que no se dice, se muestra/en eso que busqué tanto y ahora encuentro regresando:/La infancia, quizá, la infancia, nuestro final seguro,
nuestro cuento, nuestro canto, nuestra mágica conciencia:/El total de lo sin fin y de la vida abierta
Como indica Celaya, “Conciencia cósmica quiere decir conciencia abierta a todo lo que es sin más ni más, la comprensión de que el sí mismo no es el yo, sino un más allá de la conciencia individual”
En 1981 Publica "Poesía hoy" y "Poesías completas (1977-1980)".El catorce de octubre del año siguiente contrae matrimonio en San Sebastián con Amparo Gastón. Publica "Penúltimos poemas" y en 1983 "Cantos y mitos”
En 1986 recibe el Premio Nacional de las Letras Españolas y publica "El mundo abierto". En 1989 le espera otro galardón: el Ayuntamiento de San Sebastián le concede la mayor condecoración que puede recibir alguien que ha trabajado por la capital guipuzcoana: el "Tambor de Oro".
Fallece en Madrid el 18 de abril de 1991. Sus cenizas fueron esparcidas en Hernani y San Sebastián.
Sirva como colofón, este poema que Celaya tituló “Despedida”
Quizás, cuando me muera,/dirán: Era un poeta./Y el mundo, siempre bello, brillará sin conciencia.
Quizás tú no recuerdes/quién fui, mas en ti suenen/los anónimos versos que un día puse en ciernes.
Quizás no quede nada/de mí, ni una palabra,/ni una de estas palabras que hoy sueño en el mañana.
Pero visto o no visto,/pero dicho o no dicho,/yo estaré en vuestra sombra, ¡oh hermosamente vivos!
Yo seguiré siguiendo,/yo seguiré muriendo,/seré, no sé bien cómo, parte del gran concierto

sábado, 2 de julio de 2011

el 30 dejunio en Madrid




El jueves día 30 dejunio di una nueva conferencia en Madrid. De nuevo en la Casa regional de Burgos. El tema fue Valpuesta, la cuna del castellano

He aquí un resumen:

VALPUESTA, CUNA DEL CASTELLANO
Este fue el título de la conferencia que el profesor don José Andrés Alvaro ofreció en la Casa Regional “Mesa de Burgos” de Madrid el jueves día 30 de junio.
En ella indicó que los documentos de Valpuesta prueban que el castellano nació allí, en tierras burgalesas. Defender no es ir en contra de nadie, sino reconocer un hecho cierto y contrastado: que La rioja no es la cuna del castellano y que los primeros documentos en nuestra lengua no datan del siglo XI, como es el caso de las Glosas Emilianenses, sino que ya en el siglo IX había una comunidad que hablaba una lengua romance que luego se extendería por toda la Península y cruzaría los mares: el castellano.
Castilla no debe pedir perdón a nadie por defender la realidad, que el castellano, como lo prueban los documentos de Valpuesta, nació en Castilla. Además, las Glosas Emilianenses están escritas en romance navarro-aragonés, que era el que se hablaba en Navarra hasta que fue conquistada por Castilla en 1512. Los textos de Valpuesta, en cambio, prueban que el idioma de esas personas era el castellano.
Esta nueva teoría no va en contra de San Millán, sino todo lo contrario. Los escritos del monasterio riojano son importantísimos, nadie lo niega, pero no son los primeros… el castellano escrito nació hacia el siglo noveno en las montañas del suroeste de Alava y norte de Burgos
En noviembre de 2010, la Real Academia Española avaló los cartularios, escritos en «una lengua latina asaltada por una lengua viva», como los primeros documentos en los que aparecen palabras escritas en castellano, anteriores a las Glosas Emilianenses. Los textos de Valpuesta son 200 años más jóvenes que los de San Millán, por lo que nuestra lengua se ha rejuvenecido en dos siglos.
Valpuesta, localidad perteneciente a la provincia de Burgos,está situada en la comarca de Merindades y en la actualidad depende del ayuntamiento de Berberana. Dista 90 kilómetros de Burgos, 40 de Villarcayo, a cuyo partido judicial pertenece, 45 de Vitoria, 66 de Bilbao, y 10 del núcleo urbano de Berberana, de cuyo municipio forma parte.
Se trata de una pequeña penetración geográfica en el valle alavés de Valdegovía, el cual se introduce en tierra castellana y que, lo mismo que el de Valderejo, pertenecieron hasta el siglo XVI, salvo raras excepciones, y por consiguiente en la época que nos ocupa, a la merindad de Castilla la Vieja y hasta bien entrado el siglo XVIII al corregimiento de Villarcayo, en lo judicial.
Se ignora el origen de Valpuesta y la población que pudo tener antes de la Reconquista, pero hay noticias de un pequeño templo, supuestamente prerrománico, que tras ser arrasado por los musulmanes, fue reconstruido por el obispo Juan en el año 800, quien puso al sitio el nombre latino de “vallis posita”: sita en el valle, y junto al templo fundó un monasterio.
Dos son los motivos de relevancia de Valpuesta. El primero es la celebración del 1200 aniversario de la erección de su obispado (804–1087) El obispado de Valpuesta es el segundo obispado del Reino de Asturias después del de Oviedo, creado por el rey Alfonso II de Asturias, y el segundo motivo lo constituyen los cartularios de Valpuesta que han sido calificados como los documentos que contienen las primeras palabras escritas en lengua castellana.
La localidad de Valpuesta está estrechamente relacionada con los orígenes de la historia de Castilla. Este lugar fue sede episcopal y en él se asentaron muchos de los primeros repobladores de la región. Desde la segunda mitad del siglo VIII las tierras del norte burgalés se convirtieron en baluarte de la reconquista frente a los musulmanes. En ellas se refugiaron numerosos cristianos de las comarcas limítrofes. Para atender las necesidades religiosas de estos cristianos, el obispo Juan vio la necesidad de fundar, en el año 804, una nueva diócesis.
Pero, con el avance de la repoblación, fue perdiendo importancia a favor de la emergente diócesis de Oca, a la que cedió su obispado en el año 1087. Los monjes-canónigos del monasterio-colegiata de Valpuesta ejercieron una amplia jurisdicción civil y religiosa sobre la villa desde el año 804 hasta 1761.
Cuando Valpuesta fue la sede episcopal de la parte oriental del reino asturleonés, se comenzaba a dar el nombre de Castilla a la zona constituida por un área al sur de la Cordillera Cantábrica, limitando al oriente con los valles de Mena, Losa y Valdegovía, al sur con la Bureba y al oeste con lo que luego serían las merindades de Aguilar de Campóo.
En ninguna otra zona de Alava, Burgos, La Rioja o Navarra, el monacato alcanzó la difusión y floración que tuvo en Valdegovía, que llegó a contar con treinta monasterios. Por otra parte, el enclave estratégico de Valpuesta actuó como refugio de una población que, para el siglo IX podemos considerar de habla romance castellana, y fue centro religioso, cultural y lingüístico en los condados de Castilla y Alava
La importancia de Valpuesta en los primeros tiempos de la Edad Media se refleja en sus numerosos códices y en su cartulario, compuesto por 184 documentos, fechados entre los años 804 y 1140. Actualmente se encuentran en el Archivo Histórico Nacional.
En ellos se distinguen rasgos de la primera lengua romance castellana y de su evolución.
Los cartularios de Valpuesta son una serie de documentos del siglo XII que, a su vez, son copias de otros documentos, algunos de los cuales se remontan al siglo IX, y que serían el primer testimonio escrito del que se tiene noticia de un dialecto romance hispánico
El estatuto de autonomía de Castilla y León los menciona en su preámbulo como uno de los primeros testimonios escritos en lengua castellana. Textualmente dice.” los primeros testimonios escritos aparecen en el Becerro Gótico de Valpuesta (Burgos)” Por ello, a Valpuesta, se le atribuye el título de Cuna del Castellano.
Comprenden varios manuscritos en que se copiaron documentos de los archivos de la corona, de los obispados, de los monasterios, que tratan de donaciones, juicios, ventas, cambios, y otros tipos de contratos. Los más antiguos datan de los años 804, 844, 864 y 875.
Aunque el cartulario de Valpuesta carece de las artísticas miniaturas de otros códices, posee un gran valor histórico y paleográfico. No contiene textos sagrados ni litúrgicos, ni reflexiones filosóficas o teológicas, sino que recoge testimonio de donaciones, ventas, cambios y otro tipo de contratos
El franciscano Saturnino Ruiz de Loizaga, paleógrafo del Archivo Vaticano, principal investigador en el estudio y difusión de los manuscritos valpostanos ha dejado escrito que “los cartularios suponían una documentación prácticamente desconocida, lo que me llevó a transcribirlos, ya que además de mis estudios filosóficos y teológicos, en Roma había asistido a cursos de paleografía, lo que me permitía entender aquellos manuscritos. Me encontré con ejemplos como el de matera (madera), porque en latín la palabra es lignum (que dará leño); y otras palabras como plumazo, con el significado de colchón, pozal como balde, pruña como ciruela. Sorprenden también tantas donaciones a los monjes. En la Edad Media, mucha gente vivía con la fe del carbonero, tenían la idea de que hacer al monasterio una donación se convertía en un salvoconducto para conseguir la salvación. Entonces, el fraile que tomaba nota en aquella Valpuesta del siglo X escucha la donación en un protocastellano, pero luego lo escribe en latín, si conoce el significado. En caso contrario, lo pone en esa lengua que está naciendo. Ya en ese momento el latín se había convertido en otro idioma”
«El cartulario, o becerro gótico de Valpuesta, consta de 184 documentos. Los más antiguos se remontan a los años 804, 864, 875... y los más “recientes” a mediados del siglo XII. Este cartulario hacía las veces de acta contractual de donaciones y compraventas. La gente, por entonces muy crédula, ponía en práctica el dicho del Evangelio: a la Iglesia las cosas terrenas para adquirir las celestiales. Donaban hasta la módica gallina, como se recoge en un apartado».
En un punto geográfico donde Burgos y Alava son territorios siameses, Valpuesta, de cuya relevancia habla Ruiz de Loizaga: «tuvo un protagonismo único y una dimensión histórica y cultural que se remonta a antes del año mil, con la erección del obispado de Valpuesta y los primeros vagidos del idioma castellano. Sin olvidar que por aquí pasó el primer camino de Santiago».
Los testimonios castellanos de Valpuesta son, con frecuencia, transparentemente castellanos, caso de toponimia y onomástica, así como de frecuentes voces comunes. En ellos se trasluce la lengua viva de la Castilla antigua.
La repoblación, tras la invasión árabe, de gentes hispanogodas procedentes de la franja del Duero, y el contacto con la zona vascófona determinaron la configuración de los rasgos específicos del futuro castellano frente a los de otros romances.
La lengua de los becerros de Valpuesta es una lengua latina asaltada por una lengua viva, la de la calle , que se cuela en estos escritos.
El hecho de su datación tiene repercusiones políticas y académicas. Valpuesta adquiere una nueva dimensión legitimadora para Castilla y León ya que es el lugar de origen de la lengua común.
Los cartularios de Valpuesta contienen las palabras más antiguas escritas en castellano. Así se confirma que en la provincia de Burgos está la cuna del español.
A través de los cartularios de Valpuesta , que abarcan textos fechados desde el año 804 hasta el 1200, podemos obtener una serie de informaciones sobre la variante lingüística romance hablada en la zona. Nos podemos aproximar al romance castellano hablado entre los siglos IX al XII, puesto que no tenemos documentación de esa época plenamente redactada en castellano, lo cual no sucederá hasta alrededor del 1200, momento en que ya tenemos un documento totalmente romance en los cartularios de Valpuesta, como ocurre también en otros puntos de la Península Ibérica.

A pesar de todos los inconvenientes que este tipo de documentación podemos afirmar que los testimonios romances que ofrecen los cartularios valpostanos son los primeros del romance castellano.
Y es que en Valpuesta, zona norte de Burgos y parte del primitivo territorio del condado de Castilla, aparecen registradas las primeras huellas documentales de esta nuestra lengua universal.
La investigación filológica y paleográfica está demostrando la importancia del Cartulario de Valpuesta en la fijación escrita del español. Esto convierte a esta localidad en otro de los referentes míticos de nuestro idioma junto a Silos y San Millán de la Cogolla.