https://youtu.be/V0EwjXEMvP0
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Prólogo del libro
Hubo un tiempo en que los
hombres cruzaban el mar persiguiendo una línea de fuego en el horizonte. Creían
en los presagios, en la salvación y en la fortuna; empuñaban la cruz y la
espada como si ambas fueran una sola. En ese tiempo, la Historia se escribía a
golpes de audacia y sangre, y los nombres de sus protagonistas —Colón, Cortés,
Pizarro— quedaron grabados en la memoria del mundo con el mismo hierro con que
forjaron su destino.
Francisco Pizarro nació en
Trujillo, en una tierra donde la pobreza templaba el carácter y el horizonte
empujaba al exilio. No aprendió letras ni heredó fortuna, pero sí conoció la
aspereza de la vida y la obstinación del que sobrevive. En su infancia, los
caminos eran polvo, las palabras eran órdenes, y el futuro —si existía— se
medía en jornadas. De ese silencio y esa rudeza nació el hombre que un día
marcharía hacia lo desconocido, guiado por un sueño de grandeza.
Cuando Pizarro zarpó hacia el
Nuevo Mundo, en su espíritu ardía la certidumbre de que el mar podía ofrecer lo
que la tierra le negó. En Panamá, entre selvas y fracasos, aprendió a esperar;
y fue allí donde oyó hablar de un imperio poderoso, de templos cubiertos de oro
y de una civilización ordenada como un misterio. Aquel nombre —Perú— se convirtió
en promesa, en destino, en condena.
La conquista que siguió fue
tan deslumbrante como terrible. La llegada a Cajamarca, el encuentro con
Atahualpa, la caída de Cuzco: episodios donde la Historia se confunde con la
leyenda y donde cada gesto tiene la densidad del símbolo. Fue el choque de dos
mundos que se desconocían, dos visiones del cosmos que no podían entenderse sin
destruirse. Y en medio de ese torbellino, Pizarro se alzó como un hombre de
frontera: entre la fe y la ambición, entre la valentía y la crueldad, entre la
gloria y la ruina.
Pero más allá de los hechos,
el nombre de Francisco Pizarro ha sobrevivido como un enigma. En él convergen
las luces y las sombras de una época. Pizarro pertenece tanto a la épica como a
la tragedia: es el símbolo de la grandeza humana y de su caída.
Este libro intenta acercarse a
ese enigma sin prejuicio ni absolución. No se trata de rendir homenaje ni de
dictar sentencia, sino de comprender el sentido profundo de su aventura: la
expansión del mundo, el encuentro de civilizaciones, el precio de la conquista.
Entre la espada y el mito se abre un espacio donde el hombre aparece, desnudo
de gloria, frente a su destino. Allí, donde la Historia se convierte en espejo,
aún resuena el eco de sus pasos sobre las piedras de Cuzco, el silencio de la
sierra que lo vio nacer y la sombra que aún proyecta sobre la memoria de
América.
Porque hablar de Pizarro es
hablar de nosotros: de la herencia que nos une, de esa sed de inmortalidad que
siempre acompaña al ser humano cuando cree estar haciendo Historia.
Contraportada
Francisco Pizarro fue uno de esos hombres que
cambiaron el curso de la historia sin sospechar del todo lo que hacían. Nació
en Trujillo, en una Extremadura pobre y áspera, sin fortuna ni educación, y sin
embargo su nombre quedó inscrito entre los grandes conquistadores del Nuevo
Mundo. Su vida fue una sucesión de riesgos, fracasos y victorias imposibles,
guiada por una mezcla de ambición, fe y fatalidad.
En el vasto escenario del siglo XVI, cuando el
mundo se ensanchaba bajo las velas de los imperios, Pizarro emprendió la
empresa más temeraria de todas: la conquista del Perú. A su paso se cruzaron el
esplendor del imperio inca y el sueño imperial de Castilla; se encontraron dos
civilizaciones distintas, dos maneras de entender la vida, la muerte y lo
sagrado. De ese choque surgió una historia que aún hoy resuena con fuerza: la
de un encuentro que fue también una herida.
Este libro no busca la simple exaltación ni la
condena. Su propósito es comprender al hombre detrás del mito: al extremeño
endurecido por la pobreza, al capitán que desafiaba el mar y la montaña, al
fundador que levantó ciudades y destruyó imperios. En Pizarro conviven la
audacia y la crueldad, la fe y la codicia, la gloria y la ruina.
Francisco Pizarro, entre la espada y el mito
invita al lector a recorrer los claroscuros de una época donde el heroísmo y la
violencia marchaban de la mano. Es una mirada hacia los orígenes de la
conquista, pero también hacia los dilemas eternos del poder, la ambición y el
destino. Porque, al final, Pizarro no pertenece solo al pasado: pertenece a la
memoria viva de aquello que fuimos —y de lo que aún somos.
Se puede adquirir en Amazon
https://youtu.be/T7tbh1z2Lu8
Este es el enlace de YuoTube donde se puede ver el video sobre el libro.
Se puede adquirir en Amazon.
https://almagronoticias.com/diego-de-almagro-renace-550-anos-despues/
“Una nueva luz sobre Diego de Almagro: el 550 aniversario
de su nacimiento inspira un libro que rescata la figura más trágica y olvidada
de la conquista del Perú” José Andrés Álvaro Ocáriz publica “Diego de Almagro,
el destino trágico de un conquistador”, la obra que reivindica la figura del
insigne almagreño en el 550 aniversario de su nacimiento
15 de noviembre de 2025
Con motivo del 550 aniversario
del nacimiento de Diego de Almagro, una de las figuras esenciales —y,
paradójicamente, más oscurecidas— de la conquista del Perú, el escritor José
Andrés Álvaro Ocáriz presenta su nueva obra: “Diego de
Almagro, el destino trágico de un conquistador”. El libro, ya
disponible, reivindica la memoria del conquistador manchego y Adelantado de
Chile, cuya vida estuvo marcada por una combinación de grandeza, lealtad y
tragedia.
Una obra para comprender la otra cara de
la conquista
A lo largo de sus páginas, Álvaro Ocáriz
reconstruye con rigor y sensibilidad la trayectoria vital de Diego de Almagro,
nacido hacia 1475 en la localidad manchega que lleva su nombre. Hijo de una
familia humilde, el futuro conquistador encarnó a la perfección el espíritu de
los hombres que, sin títulos ni privilegios, vieron en las Indias la
posibilidad de forjar un destino distinto.
La obra subraya el papel fundamental que
Almagro desempeñó en la empresa conquistadora junto a Francisco Pizarro y
Hernando de Luque. Aunque la posteridad haya otorgado a Pizarro un protagonismo
indiscutido, el autor recuerda que sin los recursos, el empeño y el compromiso
de Almagro, la conquista del Perú podría haber tenido un desenlace muy
distinto.
El libro rememora su participación
decisiva en los momentos clave de aquella epopeya, su nombramiento como
gobernador de Nueva Toledo y su arriesgada —y legendaria— expedición hacia
Chile, una de las travesías más duras y desoladoras de la historia de la
exploración en América.
La lectura conduce al lector hacia el
conflicto inevitable con los Pizarro, las guerras civiles del Perú y la
dramática ejecución de Almagro en Cuzco en 1538, un final que lo transformó en
símbolo de resistencia y bandera de sus fieles, los llamados “almagristas”.
Lejos de construir un héroe sin fisuras,
Álvaro Ocáriz propone una mirada compleja y profundamente humana: la del socio
traicionado, la del explorador empujado por la ambición, la del guerrero
vencido que, sin embargo, nunca renunció a su dignidad.
Un autor con una sólida trayectoria
intelectual
José Andrés Álvaro Ocáriz, natural de
San Sebastián, cuenta con una amplia formación académica en el ámbito de la
Filología y una larga carrera docente en Aragón, Cataluña, Navarra y País
Vasco. Además de haber desempeñado diversas responsabilidades en el Departamento
de Educación y Cultura del Gobierno de Navarra, ha publicado numerosas obras
históricas y literarias, participado como jurado en premios de prestigio y
ofrecido más de trescientas cincuenta conferencias y recitales poéticos tanto
en España como en el extranjero.
Su prolífica producción incluye títulos
dedicados a figuras esenciales de la historia, la literatura y la cultura
españolas, como El Gran Capitán (2015), Vasco Núñez de
Balboa (2019), Pío Baroja, el hombre que vino del mar (2021), Miguel
Hernández, la voz truncada (2022), Sandor Petőfi, el poeta que
murió por la libertad (2022), Presencia vasca en la Armada
española (2023), El exilio navarro en América (2023)
o Dionisio Ridruejo, un soriano en el corazón del Estado (2025),
entre otros.
Su nuevo libro se integra en esa línea
de recuperación histórica rigurosa y divulgativa.
Una obra con vocación solidaria
El proyecto tiene, además, un propósito
profundamente humano: los beneficios derivados de la venta del libro se
destinarán íntegramente al tratamiento de una niña de cuatro años que padece
duplicidad del cromosoma 22, una enfermedad rara asociada a importantes
dificultades en el desarrollo y la adquisición del lenguaje. El autor convierte
así la memoria de un hombre marcado por la adversidad en un gesto de esperanza
y apoyo hacia quienes hoy enfrentan sus propias batallas.
Disponibilidad
El libro “Diego de Almagro,
el destino trágico de un conquistador” ya está disponible para su
adquisición a través de Amazon
La
Historia, en su vasto tejido de memorias y silencios, suele privilegiar a unos
pocos nombres que se convierten en símbolos de épocas enteras. Así ha ocurrido
con la conquista del Perú, donde la figura de Francisco Pizarro ha alcanzado la
condición de arquetipo, dejando en penumbra a quienes compartieron con él las
fatigas y los triunfos de la empresa. Entre esos hombres, ninguno resulta tan
significativo, y al mismo tiempo tan olvidado, como Diego de Almagro, “el
Viejo”, cuyo destino estuvo marcado por la grandeza y la desgracia en igual
medida.
Diego
de Almagro nació hacia 1475 en la localidad manchega del mismo nombre, en el
seno de una familia modesta. Esa circunstancia marcaría de algún modo su
existencia: la necesidad de abrirse camino sin más apoyo que su esfuerzo, su
coraje y su voluntad indomable. Como tantos otros hombres de su tiempo, vio en
las Indias una promesa de redención y fortuna. La aventura ultramarina ofrecía
a quienes no tenían títulos ni herencias la posibilidad de forjarse un nombre y
Almagro se aferró a esa esperanza.
Su
camino le condujo pronto a la isla La Española y más tarde a Panamá, donde
conoció a Francisco Pizarro y Hernando de Luque. Entre ellos formó la sociedad
que aspiraba a la conquista del Perú, un reino del que llegaban rumores de
riquezas incalculables. La alianza de estos tres hombres fue el germen de una
de las gestas más trascendentales de la expansión española en América. Sin
embargo, el pacto estaba destinado a tensiones irreconciliables: diferentes
temperamentos, distintas ambiciones y, sobre todo, desigual fortuna, acabarían
por resquebrajar la empresa común.
Diego
de Almagro aportó a la sociedad algo fundamental: recursos, empeño y un
compromiso sin reservas con la aventura. Pizarro era la voluntad inflexible;
Luque, el respaldo financiero y eclesiástico; pero Almagro fue el socio
necesario que sostuvo la empresa en sus momentos más precarios. El nombre de
Almagro figura en los momentos cruciales de aquella epopeya, aunque las
crónicas posteriores lo relegaran a un papel secundario.
Sin
embargo, su destino no se agotó en el Perú. A él correspondió la gobernación de
Nueva Toledo, cuya jurisdicción le empujó hacia el Sur en busca de nuevas
tierras. La expedición a Chile constituye uno de los episodios más dramáticos
de su vida: meses de penurias, hambre y desolación a través de los desiertos de
Atacama y las alturas andinas, para hallar un territorio agreste y esquivo, muy
distinto de las promesas de oro que le habían impulsado. La empresa fue un fracaso
material, pero un testimonio de resistencia que todavía hoy impresiona.
Cuando
regresó a Cuzco, cansado y desengañado, Almagro se encontró en el centro de un
conflicto inevitable: la disputa con los Pizarro por la posesión de la capital
incaica. Aquella rivalidad, que había germinado en los albores de la conquista,
se desató con violencia en las llamadas “Guerras Civiles del Perú”. De socio
leal, Almagro pasó a ser enemigo declarado; de conquistador triunfante, se
convirtió en prisionero. Y, finalmente, en 1538, tras la derrota en la batalla
de las Salinas, fue ejecutado en e Cuzco, en medio de súplicas por la vida que
no conmovieron a sus adversarios.
El
fin de Diego de Almagro fue trágico, pero no silencioso. Sus partidarios, los
“almagristas”, continuaron su causa bajo la figura de su hijo, Diego de Almagro
“el Mozo”, prolongando la lucha contra los Pizarro y dejando en la memoria de
la época una huella de fidelidad y de rebeldía. Así, su muerte no borró su
nombre: lo convirtió en bandera de resistencia, en símbolo de los que no se
resignaban a quedar bajo la hegemonía de una sola familia.
¿Por
qué recordar hoy a Diego de Almagro? Porque en él se refleja, con crudeza, la
otra cara de la conquista: la del hombre que, pese a haber compartido la gloria
de los grandes triunfos, acabó en la derrota y el olvido. Su figura nos obliga
a mirar la epopeya no sólo como relato de victorias, sino también como drama
humano, tejido de alianzas quebradas, pasiones desbordadas y ambiciones
desmedidas. Almagro encarna la condición del conquistador sin herencia, del
hombre que buscó en las Indias lo que el Viejo Mundo le había negado y que, al
final, halló en aquellas tierras no riqueza ni honor duradero, sino soledad y
muerte.
Este
libro no pretende levantar un monumento sin grietas, ni hacer de Almagro un
héroe sin tacha. Pretende, más bien, rescatar su memoria del rincón de las
sombras donde suele quedar relegada y ofrecer al lector la posibilidad de
contemplar la conquista desde una perspectiva distinta: la del socio traicionado,
la del explorador incansable, la del adversario vencido. Porque la historia de
América, en toda su complejidad, no puede comprenderse únicamente desde el
relato de los vencedores.
Invito
al lector a adentrarse en estas páginas con la conciencia de que la vida de
Diego de Almagro no es sólo la crónica de un conquistador, sino también la
parábola de una época. Una parábola donde el sueño de grandeza y la dureza del
destino se entrelazan y donde la búsqueda de gloria se confunde,
inevitablemente, con la tragedia.
Quienes no puedan asistir, ya saben que lo pueden adquirir en Amazon.
El
Correo 060222
Un
riojano ante el Nuevo Mundo
Una
novela biográfica recorre los pasos de Pedro Ruiz del Castillo, natural de
Villalba de Rioja, en la conquista de América.
DANIEL
ORTIZ, HARO.
Las
grandes páginas de la historia se escriben desde los lugares más insospechados
gracias a las mentes preclaras e inconformistas que reniegan del porvenir que,
sobre el papel, les viene de serie. Así, solo de este modo, se explica que
algunos de los acontecimientos sin los que el mundo moderno tendría sentido
hayan estado protagonizados por personas alumbradas en rincones ubicados en las
antípodas de lo imaginable.
Tal es
el caso de Pedro Ruiz del Castillo, honorable representante riojano –acéptese
en este punto el gentilicio, pues en el momento que le tocó vivir, La Rioja no
existía con la actual concepción territorial– en el momento más prolífico de la
historia occidental; ese en el que a los valientes como Ruiz del Castillo se
les abría, literalmente, un nuevo mundo ante sus ojos.
Al
tiempo en que Logroño se las veía y se las deseaba para resistir al asedio de
las tropas francesas del general Asparrot, la coqueta localidad de Villalba de
Rioja alumbraba a su vecino más ilustre, que dejaría una huella que pervive cinco
siglos después gracias a sus hazañas en un continente que –a ojos de los viejos
reinos de Europa– apenas era otro recién nacido: América.
Y así,
mientras hace cinco siglos la mayoría de sus semejantes apenas alcanzó a
conocer en su existencia un horizonte de pocos kilómetros a la redonda de
Villalba, Pedro Ruiz del Castillo participó en la guerra civil del Perú
–paraíso por el que batallaban Diego de Almagro y Francisco Pizarro–, en la
conquista de Chile (su nombre aparece en ‘La Araucana’, tal vez la mayor
epopeya de la era de los conquistadores) y, tras cruzar los Andes, se permitió
el lujo de bautizar una región argentina con el nombre de La Rioja y fundar la
ciudad de Mendoza (sólo superada actualmente en tamaño por Buenos Aires,
Córdoba y Rosario). Cosas del destino, o quizás no tanto, la ciudad fundada por
Ruiz del Castillo está considerada la capital internacional del vino. ¿Hay
acaso un mejor legado?
«La
óptica de hoy nos hace difícil entender lo que tuvo que ser para jóvenes que no
conocían más agua que el río Ebro y más montañas que los Obarenes, cruzar el
océano y atravesar selvas». Lo verbaliza el alcalde de Villalba de Rioja,
Gabriel Muga, en el prólogo de ‘Yo, Pedro Ruiz del Castillo’, el libro con el
que José Andrés Alvaro Ocáriz rinde tributo al conquistador más ilustre que
jamás ha visto crecer La Rioja, coincidiendo con el quinto centenario de su
nacimiento.
A
través de sus páginas, el autor profundiza en «un personaje histórico
interesante y casi desconocido». De hecho, son pocos los transeúntes capaces de
señalar quién era este riojano del siglo XVI, cuya efigie se erige junto a las
de Gonzalo de Berceo, el Marqués de la Ensenada, Fausto D´Elhuyar, Don García
Rey de Nájera, Julio Rey Pastor, Navarrete el Mudo y Marco Fabio Quintiliano en
la Fuente de los Riojanos Ilustres de la Gran Vía logroñesa.
El
hombre, no el personaje
«No ha
sido nuestra intención escribir una enmarañada obra llena de datos y fechas
que, muchas veces, dificultan la comprensión», explica Alvaro Ocáriz,
detallando que su obra es «una biografía novelada en la que el propio Pedro
Ruiz del Castillo nos narra los acontecimientos en los que tomó parte» para, de
este modo, «vivir en primera persona sus aventuras y comprender mejor la importancia
de este personaje histórico riojano».
Y con
ese afán divulgativo, el libro incluye mapas y fotografías que complementan los
pasajes de su vida y permiten ahondar en el seguimiento de las hazañas del
conquistador. Además de prologar la obra, el alcalde de Villalba transmite un infinito
agradecimiento a su autor, ya que «saca del ostracismo a tantos grandes
personajes que vivieron tiempos duros, pero que siempre cumplieron con su deber».
Muga
admite resignado que «difícil será que las nuevas generaciones les rindan
tributo, pero al menos que no caigan en el olvido». «No dejemos que la historia
se convierta en leyenda y la leyenda en mito; al igual que las altivas cepas
crecen en las dos orillas, que los valores de lealtad, compromiso y respeto
perduren por siempre en las dos Riojas», anhela el regidor en la conclusión de
su prólogo.
El
autor José Andrés Alvaro Ocáriz nació en San Sebastián y es licenciado en
Filología Hispánica. Además de dedicarse a la docencia durante un cuarto de
siglo, ha escrito 22 libros y dirige la Asociación Cultural Literatura y
Sociedad.
‘Yo,
Pedro Ruiz del Castillo’, de la editorial Desiréediciones, llegará pronto a las
librerías pero, mientras tanto, puede adquirirse a través de Amazon.
PRÓLOGO DEL SEÑOR ALCALDE DE VILLALBA DE RIOJA
Cuando Don Pedro levantó la cabeza y vio el valle
que se abría a sus pies, tuvo que sentir entre otras muchas cosas orgullo por
llegar hasta donde otros no habían llegado, por todas las penurias que habían
sufrido él y el resto de españoles que se embarcaron en esta gran aventura.
La óptica de hoy nos hace difícil entender lo que
tuvo que ser para jóvenes que no conocían más agua que el río Ebro y más
montañas que los Obarenes, cruzar el océano y atravesar selvas.
Han cambiado mucho las dos Riojas que Don Pedro dejó
atrás, la de ultramar poco o nada tiene que ver, y la que fue Castilla, sólo
guarda el recuerdo.
Desde Villalba de Rioja, cuna de esta primera espada
de la Historia española nos sentimos reconfortados con este autor que saca del
ostracismo a tantos grandes personajes, que vivieron tiempos duros, pero que
siempre cumplieron con su deber; difícil será que las nuevas generaciones les
rindan tributo, pero al menos que no caigan en el olvido. No dejemos que la
historia se convierta en leyenda y la leyenda en mito.
Al igual que las altivas cepas crecen en las dos
orillas, que los valores de lealtad, compromiso y respeto perduren por siempre
en las dos Riojas.
Gabriel Muga Vázquez, alcalde de Villalba de Rioja
PRESENTACIÓN
En
2021 se cumplían 500 años del nacimiento de Pedro Ruiz del Castillo.
Fue un
personaje histórico interesante y casi desconocido, por lo que hemos tomado
como excusa su V centenario para que su vida no quede en el olvido.
Este riojano
se vio envuelto en la guerra civil que se desarrolló en Perú entre los
partidarios de Diego de Almagro y de Francisco Pizarro, participó en la
conquista de Chile y es nombrado en esa epopeya que es La Araucana, cruzó
los Andes, dio el nombre de su tierra natal, La Rioja, a un territorio de
Argentina, y fundó en ese país la ciudad de Mendoza, que actualmente es la
cuarta en tamaño tras Buenos Aires, Córdoba y Rosario y que ha quedado para
siempre íntimamente ligada a La Rioja no sólo por ser Pedro Ruiz del Castillo quien la fundó
sino por compartir con La Rioja ese producto que nos define, ya que Mendoza es
denominada la capital internacional del vino.
En este libro queremos
perpetuar la memoria de Pedro Ruiz del Castillo. No ha sido nuestra intención
escribir una enmarañada obra llena de datos y fechas que, muchas veces,
dificultan la comprensión.
En cambio, hemos realizado una
biografía novelada en la que el propio Pedro Ruiz del Castillo nos narra los
acontecimientos en los que tomó parte. Esto nos va a permitir, o esa es nuestra
intención, vivir en primera persona las aventuras en las que tomó parte y
comprender mejor la importancia de este personaje histórico riojano.
Además, hemos acompañado el
relato con una serie de mapas y fotografías que esperamos ayuden a comprender
mejor cómo fue su vida y la labor que llevó a cabo.
Queremos dar las gracias al
ayuntamiento de Villalba de Rioja y a su alcalde Gabriel Muga por la
colaboración prestada para que este libro vea la luz. En cuanto le propusimos la
idea de plasmar por escrito la vida de Pedro Ruiz del Castillo, su ayuda fue
total.
Es una alegría encontrarse
personas que valoran la importancia de reivindicar la Historia y la Cultura
como elementos fundamentales de la vida de una localidad.
Y muchas gracias, por
supuesto, también a ustedes, que van iniciar la lectura de este libro. Esperamos
que se sumerjan en esta aventura, la aventura constante que fue la vida de este
importante personaje histórico de nuestra tierra.
¿CÓMO
ADQUIRIRLO?
Pronto estará en librerías, pero, de momento, se puede adquirir
en Amazon:
En formato e-book: https://www.amazon.es/dp/B09PH7BQKH
En formato libro: https://www.amazon.es/dp/B09PHL2GJ2