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domingo, 31 de agosto de 2025

Otro artículo sobre Salvador Manzanares

 




Bretún recupera la figura de Salvador Manzanares, héroe de la Guerra de la Independencia y ministro de Gobernación.

 

La Fundación Vicente Marín trabaja en dar a conocer a este soriano, nacido en Bretún en 1788 y cuyo nombre figuró en las Cortes de Madrid junto con otros personajes ilustres de la contienda que libró a España de la invasión francesa.

Salvador Manzanares Fernández, nacido en Bretún el 18 de enero de 1788, fue ministro de Gobernación (equivalente al de Interior) del Reino de España en 1823. Hijo del médico Francisco de Sales Manzanares, destinado a Bretún, y de Águeda Fernández de la Magdalena, ingresó en la Academia de Ingenieros de Alcalá de Henares en 1805.

Tras la ocupación francesa de 1808, se dirigió con su unidad a la zona libre de Valencia, desde donde organizó la resistencia frente al ocupante. Incorporado al ejército del general Castaños, se enfrentó a los franceses en la localidad navarra de Tudela, donde fue hecho prisionero y deportado a Francia. En 1812 logró huir de su cautiverio y regresó a la Península, donde desarrolló una activa labor en la definitiva expulsión de las tropas francesas.

La vuelta al trono de Fernando VII supuso que fuese perseguido en España por sus ideas liberales y que tuviera que huir al país galo. Tras el triunfo del pronunciamiento liberal de Riego, en 1820, regresó del exilio y proclamó en Pamplona la Constitución liberal de Cádiz junto a Espoz y Mina.

Durante el llamado Trieno Liberal fue tesorero del Ejército de Cataluña y editor del periódico 'El Indicador Catalán'. También fue jefe político de Valencia y presidente de la Real Sociedad Económica de Amigos del País Valenciano. En 1823, en plena invasión francesa de los Cien Mil Hijos de San Luis, que tenía como objeto restaurar la monarquía absolutista en España, Manzanares fue nombrado por el Gobierno liberal legítimo ministro de Gobernación (Interior), cargo que ocupó hasta la rendición del Gobierno liberal, sitiado en Cádiz.

Gibraltar

Desde Gibraltar, donde se había refugiado, Manzanares viajó a Inglaterra, donde vivió como exiliado hasta 1829, cuando que regresó al peñón para colaborar con el general Torrijos en la restauración del liberalismo en España. En febrero de 1831 entró Manzanares en España al frente de un puñado de hombres. Hostigado por fuerzas gubernamentales, el 7 de marzo cayó en una emboscada y murió de un disparo, en las proximidades de Estepona (Málaga). Los restos mortales de Manzanares y de sus compañeros de armas reposan en el cementerio de la localidad andaluza.

Tras la muerte de Fernando VII, el nombre de Manzanares fue colocado en un lugar de honor del hemiciclo de las Cortes, junto a Torrijos, Mariana Pineda y Espoz y Mina. La malagueña asociación 'Manzanares -Estepona 1831' conmemora anualmente la figura del bretunense con una recreación histórica de su muerte violenta.

Fundación Vicente Marín

Actualmente, gracias a la mediación de la Fundación Vicente Marín, Bretún estará asociado a partir de ahora a estas celebraciones, así como a la reivindicación de la figura de este importante personaje histórico originario de Tierras Altas.

Fruto de las investigaciones llevadas a cabo por el historiador Ramón Jiménez Fraile, ha podido identificarse en Bretún el lugar de nacimiento de Manzanares, en uno de cuyos muros fue hallado una pistola de la época.

La intención de la Fundación Vicente Marín es dar a conocer a partir de ahora la figura de Salvador de Manzanares, un personaje soriano de trascendencia histórica, injustamente olvidado.

sábado, 30 de agosto de 2025

Salvador Manzanares, mártir de la libertad


 

La historia del liberalismo español está tejida con los nombres de grandes figuras políticas, militares y pensadores que, en condiciones adversas, apostaron por transformar un país anclado en el absolutismo en una nación de ciudadanos libres. Sin embargo, muchos de estos protagonistas han quedado relegados a los márgenes de la memoria colectiva. Uno de ellos es Salvador Manzanares Fernández (1788–1831), un militar liberal soriano cuya vida resume, en buena medida, los ideales, fracasos y esperanzas del movimiento liberal durante la primera mitad del siglo XIX. Nacido en la localidad de Bretún (Soria) en pleno reinado de Carlos III, y ejecutado en Estepona tras un intento desesperado de insurrección contra el absolutismo de Fernando VII, Manzanares representa la figura del héroe trágico cuya fidelidad a unos principios le condujo, finalmente, a la muerte.

En esta obra nos proponemos rescatar del olvido la figura de Salvador Manzanares, reconstruyendo su trayectoria vital e ideológica. Se trata de una aproximación biográfica, histórica y crítica, que pretende situar al personaje dentro del complejo entramado político de su tiempo, pero también poner de relieve la dimensión simbólica de su acción: la resistencia liberal como acto de fe en la libertad frente al autoritarismo institucionalizado.

La vida de Manzanares se enmarca en un período especialmente convulso para la Historia de España: desde los últimos años del Antiguo Régimen hasta el fracaso de las expediciones liberales de la década de 1830. Fue contemporáneo de acontecimientos decisivos como la Guerra de la Independencia Española (1808–1814), el Trienio Liberal (1820–1823) y la posterior década absolutista, dominada por la represión, el exilio y las conspiraciones. En cada uno de estos escenarios, Manzanares no fue un mero espectador, sino un actor comprometido que sufrió prisión, exilio y finalmente la muerte por mantenerse fiel a la causa constitucional.

Su historia personal es también la historia de una generación frustrada, diezmada por la represión, pero fundamental en la configuración del liberalismo posterior. A pesar de ello, su nombre ha permanecido ausente de la mayoría de manuales de Historia general. Sólo algunos estudios o trabajos especializados en las expediciones liberales del sur de España lo mencionan brevemente. Esta falta de atención historiográfica contrasta con la relevancia simbólica de su última acción militar en 1831, cuando intentó —junto con otros exiliados— tomar varias localidades del Campo de Gibraltar y la Costa del Sol, siendo finalmente capturado y ejecutado en Estepona. Este intento, aunque fracasado, anticipó el clima de insurrección que culminaría con la consolidación de un régimen liberal moderado.

La obra se estructura en siete capítulos, que abordan cronológicamente las etapas principales de su vida: su juventud; su participación en la Guerra de la Independencia y su cautiverio en Francia; el exilio forzado por su vinculación con la masonería; su participación en el Trienio Liberal; la posterior represión absolutista y su huida a Gibraltar; los preparativos y ejecución del intento insurreccional de 1831 y, por último, el legado y memoria de su figura.

Nuestro propósito es reivindicar a Salvador Manzanares como un símbolo del compromiso liberal en tiempos de persecución, y también como un ejemplo de coraje político y fidelidad a unos ideales en una época de traiciones y oportunismos.  Pretendemos no sólo llenar un vacío historiográfico, sino también contribuir a una comprensión más completa de la lucha liberal en España, reconociendo la pluralidad de sus protagonistas y las múltiples formas que adoptó la resistencia contra el absolutismo.

Queremos dar las gracias a todos ustedes que se acercan a este libro. Que puedan conocer mejor la vida y la labor que llevó a cabo este militar liberal que hizo suyas estas palabras de Cervantes: “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.”


 

Salvador Manzanares Fernández fue, ante todo, un hombre comprometido con las ideas de libertad y justicia que marcaron una época convulsa en la Historia de España. Nacido en 1788 en la localidad soriana de Bretún, su vida transcurrió en un contexto de grandes transformaciones políticas y sociales, desde el absolutismo decimonónico hasta las primeras olas de liberalismo que pretendían transformar el país.

Su ingreso en el ejército en 1805 coincidió con el estallido de la Guerra de la Independencia contra Napoleón, donde Manzanares vivió de cerca la brutalidad del conflicto y la fragilidad de las instituciones. Su cautiverio en Francia y su posterior fuga son muestras del temple y la determinación que acompañaron toda su trayectoria.

Al terminar la guerra, el retorno del absolutismo supuso para Manzanares un duro revés. Fue perseguido por sus ideas liberales, lo que le obligó al exilio en Francia. Sin embargo, lejos de renunciar, continuó desde el extranjero organizando y promoviendo la resistencia contra el régimen autoritario de Fernando VII.

Su papel durante el Trienio Liberal (1820–1823) y, especialmente, en el exilio en Gibraltar y las conspiraciones contra la restauración absolutista, muestran un hombre que no sólo fue militar, sino también un ideólogo y líder político. La colaboración con compañeros como el general Torrijos fue clave en sus expediciones para intentar derrocar el régimen y reinstaurar la libertad constitucional.

Finalmente, su captura y ejecución en Estepona en 1831 fueron el trágico epílogo de una vida entregada a la causa liberal, pero también el inicio de un legado que perduraría en la memoria histórica española y en la lucha por la libertad.

Desde una perspectiva histórica, Salvador Manzanares representa la complejidad y las contradicciones del liberalismo español en su primera etapa. No fue una figura central en la política nacional ni alcanzó notoriedad en los grandes círculos de poder, pero su relevancia radica en encarnar la lucha provincial, popular y militar contra el absolutismo.

Manzanares no sólo combatió en el campo de batalla, sino que supo integrar la acción directa con la construcción de redes políticas clandestinas. Esto lo convierte en un ejemplo del liberalismo insurgente, que supo aprovechar tanto las armas como las ideas para desafiar a un sistema político opresivo.

Su figura ha sido reivindicada por historiadores liberales y modernos estudios académicos como una pieza clave para comprender la persistencia de las corrientes progresistas en España.

Su memoria sigue siendo fuente de inspiración para la historiografía y la cultura política contemporáneas.

Los ideales que defendió Salvador Manzanares Fernández —libertad, constitucionalismo, justicia, resistencia frente a la tiranía— mantienen una sorprendente vigencia en el contexto actual. Su lucha por la instauración de un régimen constitucional y la defensa de derechos políticos fundamentales resuenan en las sociedades democráticas modernas.

Además, su experiencia nos recuerda la importancia del compromiso individual y colectivo frente a las amenazas autoritarias y el retroceso democrático. Su capacidad para unir acción militar, compromiso político y valores éticos constituye un modelo para quienes creen en la defensa de la libertad desde todos los ámbitos.

En un mundo donde la democracia enfrenta nuevos retos, la memoria de figuras como Manzanares nos invita a reflexionar sobre la necesidad de vigilancia, coraje y perseverancia para preservar los derechos conquistados y ampliar la justicia social.

En definitiva, Salvador Manzanares Fernández no es sólo un personaje histórico, sino un símbolo atemporal de la lucha por la dignidad y la libertad. Su vida y obra continúan inspirando a generaciones que aspiran a construir sociedades más justas, libres y democráticas.


El libro se puede adquirir en Amazon, tanto en formato libro como en formato e-book.