sábado, 14 de marzo de 2026

El problema de Argüelles es haber nacido en Asturias y no llamarse Víctor Manuel


 

 

Cuando escribí este libro, me puse en contacto con memoria democrática del gobierno de Asturias. Me indicaron que querían publicarlo, pero que no me darían nada. Les propuse que lo publicaría yo y que, si querían, podrían adquirir ejemplares. Me dijeron que me comprarían libros para las bibliotecas de Asturias. Al cabo de varios meses se echaron atrás con la excusa de que no tenían presupuesto. O sea, que tenían dinero para que algún amigo   lo editara, pero no para adquirirme a mí ejemplares del libro.

Organizaron un acto en Nava en homenaje a la madre de Argüelles ya que había sido una de esas maestras de la república. Querían que fuera a presentar el libro. Pedí dinero para el viaje a memoria democrática y no contestaron. Escribí al alcalde de Nava y no sé si entendería el mensaje que le envié, pero el caso es que no contestó.   Escribí al presunto concejal de cultura de Nava y nadie me contestó. Parece que es un pueblo al que le sacas de la sidra y de la gaita y ya no hay más cultura para ellos. 

Escribí a la consejera de cultura. Me contestó el director de acción cultural. Buenas palabras, pero no compraron ningún ejemplar. Como no está en bable,...

Hablé con el director de las bibliotecas de Asturias. Me dijo que se pondrían en contacto conmigo los distribuidores con los que trabajan y llevo desde septiembre esperando a que lo hagan, aunque no sé si sabrán usar un teléfono y ese será el problema.

Si se hubiera llamado Víctor Manuel tal vez la cosa hubiese sido distinta. Víctor Manuel,  el que dedicó a Franco la canción que se titulaba “Un gran hombre” y que decía:

«Hay un país

que la guerra marcó sin piedad.

Ese país

de cenizas logró resurgir.

Años costó

su tributo a la guerra pagar.

Hoy consiguió

que se admire y respete su paz.

No, no conocí

el azote de aquella invasión.

Vivo feliz

en la tierra que aquel levantó.

Gracias le doy

al gran hombre que supo alejar

esa invasión

que la senda venía a cambiar.

Otros vendrán

que el camino no habrán de labrar.

Él lo labró,

a los otros les toca sembrar.

Otros vendrán,

el camino más limpio hallarán.

Deben seguir

por la senda que aquel nos marcó.

No han de ocultar,

hacia el hombre que trajo esta paz,

su admiración.

Y por favor pido siga esta paz»


A ese cantante, el gobierno de Asturias le cedió gratis y corrió con los gastos de los 80 músicos de la orquesta Sinfónica de Asturias para que hiciera cuatro conciertos por los que facturó hasta 1,5 millones. Pero para Argüelles no hay dinero.

Por no hablar del Real Instituto de Estudios Asturianos, uno de esos chiringuitos con nombre rimbombante, que no tiene dinero para hablar de Argüelles, pero se gasta   más de 10.000 euros en la compra de un tresillo.


(Tresillo del ridae)


Y por no hablar de los centros asturianos repartidos por la geografía española, a quienes se les ha informado de la existencia del libro. Como para los de Nava, no se les puede sacar de la sidra y de tocar , o tocarse, la gaita.


No hagáis como los asturianos, comprad este libro. Lo podéis adquirir en Amazon.

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