viernes, 8 de septiembre de 2023

Las mejores poesías de la literatura española (en mi opinión, claro está) Francisco de Quevedo

 Hoy, aniversario del fallecimiento del genial Francisco de Quevedo voy a dedicarle esta entrada. En

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hablan de su vida:

Francisco de Quevedo: «Todos los que parecen estúpidos, lo son y, además también lo son la mitad de los que no lo parecen»

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Hace 376 años falleció en Villanueva de los Infantes, D. Francisco Gómez de Quevedo Villegas y Santibáñez Cevallos, enemigo acérrimo de Góngora, ese «hombre a una nariz pegado, un reloj de sol mal encarado, un elefante boca arriba, un hombre de un narcisismo infinito».

Francisco de Quevedo, autor de la frase «todos los que parecen estúpidos, lo son y, además también lo son la mitad de los que no lo parecen”, fue bautizado en la iglesia de San Ginés, en la calle Arenal, muy cerca de la Puerta del Sol de Madrid.

Nació en Madrid el 14 de septiembre de 1580. Provenía de una familia de hidalgos nacidos en las montañas de Cantabria que trabajaban en la Corte. Su padre fue secretario de la hermana del rey, María de Austria y con posterioridad de la cuarta esposa de Felipe II, Ana de Austria.


El joven Quevedo estudió en el Colegio Imperial de los Jesuitas de Madrid, actual Instituto de San Isidro. También curso estudios en la Universidades de Alcalá de Henares y en la de Valladolid donde empezó a ser conocido como gran poeta y comenzó su rivalidad con Góngora.


Tendía a tirar de la espada con frecuencia. De hecho en la calle Mayor de Madrid asestó una cuchillada en el brazo a un capitán llamado Rodríguez y en la plaza de San Martín envió a criar malvas a un sujeto que importunaba a una dama.


Inició una relación con el duque de Osuna en el año 1606 mientras cursaba estudios de teología. Acabó siendo su amigo, consejero y secretario. En 1613 acompañó al duque a Sicilia cuando fue nombrado virrey viéndose envuelto en numerosas intrigas y alguna que otra conjura.


La afilada pluma de Francisco de Quevedo se enfrentó en muchas ocasiones al poder. De hecho acusó al Conde Duque de Olivares de proporcionar al rey placer para distraer al monarca y poder manejar el reino a su antojo. 

La Plaza de la Villa desde la calle del Codo. Aquí tenía la costumbre de orinar Quevedo tras de sus juergas. Los vecinos molestos le colocaron una cruz con un cartel en que se podía leer: «No se mea donde hay una cruz». D. Francisco contestó: «No se coloca una cruz donde se mea».


Sus pendencias y enfrentamientos con el poder le llevaron a visitar los calabozos. «Visitó» alguna vez la Cárcel de la Corte de Madrid, el edificio donde actualmente se encuentra actualmente el Ministerio de Asuntos Exteriores que fue construido por orden de Felipe IV en 1629.


Quevedo también estuvo preso en una celda del Convento de San Marcos de León cuando contaba con 61 años de edad. Estuvo más de tres años allí encerrado a causa de una denuncia por traición y sus relaciones con la diplomacia francesa. Salió de la prisión muy mermado de salud.


Francisco de Quevedo falleció el 8 de septiembre de 1645 en el convento de los dominicos de Villanueva de los Infantes, provincia de Ciudad Real, Aún se conserva la celda en que falleció.



Y estos son algunos de sus poemas:


A Lope de Vega

 

Las fuerzas, Peregrino celebrado,
afrentará del tiempo y del olvido
el libro que, por tuyo, ha merecido
ser del uno y del otro respetado.

Con lazos de oro y yedra acompañado,
el laurel con tu frente está corrido
de ver que tus escritos han podido
hacer cortos los premios que te ha dado.

La envidia su verdugo y su tormento
hace del nombre que cantando cobras,
y con tu gloria su martirio crece.

Mas yo disculpo tal atrevimiento,
si con lo que ella muerde de tus obras
la boca, lengua y dientes enriquece.

 

 

A un hombre de gran nariz

 

Érase un hombre a una nariz pegado,
Érase una nariz superlativa,
Érase una alquitara medio viva,
Érase un peje espada mal barbado;

Era un reloj de sol mal encarado.
Érase un elefante boca arriba,
Érase una nariz sayón y escriba,
Un Ovidio Nasón mal narigado.

Érase el espolón de una galera,
Érase una pirámide de Egito,
Los doce tribus de narices era;

Érase un naricísimo infinito,
Frisón archinariz, caratulera,
Sabañón garrafal morado y frito.

 

 

Amor constante más allá de la muerte

 

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

 

Definición del amor

 

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.


Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.


Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.


Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¿Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!

 

Poderoso caballero

 

Madre, yo al oro me humillo,
él es mi amante y mi amado,
pues de puro enamorado
anda continuo amarillo.
Que pues doblón o sencillo
hace todo cuanto quiero,
poderoso caballero
es don Dinero.

Nace en las Indias honrado,
donde el mundo le acompaña;
viene a morir en España,
y es en Génova enterrado.
Y pues quien le trae al lado
es hermoso, aunque sea fiero,
poderoso caballero
es don Dinero.

Son sus padres principales,
y es de nobles descendiente,
porque en las venas de Oriente
todas las sangres son Reales.
y pues es quien hace iguales
al rico y al pordiosero,
poderoso caballero
es don Dinero.

¿A quién no le maravilla
ver en su gloria, sin tasa,
que es lo más ruin de su casa
doña Blanca de Castilla?
Mas pues que su fuerza humilla
al cobarde y al guerrero,
poderoso caballero
es don Dinero.

Es tanta su majestad,
aunque son sus duelos hartos,
que aun con estar hecho cuartos
no pierde su calidad.
Pero pues da autoridad
al gañán y al jornalero,
poderoso caballero
es don Dinero.

Más valen en cualquier tierra
(Mirad si es harto sagaz)
sus escudos en la paz
que rodelas en la guerra.
Pues al natural destierra
y hace propio al forastero,
poderoso caballero
es don Dinero.

 

Soneto amoroso

A fugitivas sombras doy abrazos;
en los sueños se cansa el alma mía;
paso luchando a solas noche y día
con un trasgo que traigo entre mis brazos.

Cuando le quiero más ceñir con lazos,
y viendo mi sudor, se me desvía,
vuelvo con nueva fuerza a mi porfía,
y temas con amor me hacen pedazos.

Voyme a vengar en una imagen vana
que no se aparta de los ojos míos;
búrlame, y de burlarme corre ufana.

Empiézola a seguir, fáltanme bríos;
y como de alcanzarla tengo gana,
hago correr tras ella el llanto en ríos.

 

EPÍSTOLA SATÍRICA Y CENSORIA CONTRA LAS COSTUMBRES PRESENTES DE LOS CASTELLANOS, ESCRITA A DON GASPAR DE GUZMÁN, CONDE DE OLIVARES, EN SU VALIMIENTO (fragmento)

 

No he de callar por más que con el dedo,
ya tocando la boca o ya la frente,
silencio avises o amenaces miedo.

¿No ha de haber un espíritu valiente?
¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿Nunca se ha de decir lo que se siente?

Hoy, sin miedo que, libre, escandalice,
puede hablar el ingenio, asegurado
de que mayor poder le atemorice.

En otros siglos pudo ser pecado
severo estudio y la verdad desnuda,
y romper el silencio el bien hablado.

Pues sepa quien lo niega, y quien lo duda,
que es lengua la verdad de Dios severo,
y la lengua de Dios nunca fue muda.

 

SONETO A LUIS DE GÓNGORA

Yo te untaré mis obras con tocino
porque no me las muerdas, Gongorilla,
perro de los ingenios de Castilla,
docto en pullas, cual mozo de camino;

apenas hombre, sacerdote indino,
que aprendiste sin cristus la cartilla;
chocarrero de Córdoba y Sevilla,
y en la Corte bufón a lo divino.

¿Por qué censuras tú la lengua griega
siendo sólo rabí de la judía,
cosa que tu nariz aun no lo niega?

No escribas versos más, por vida mía;
aunque aquesto de escribas se te pega,
por tener de sayón la rebeldía.

 

Represéntase la brevedad de lo que se vive
y cuán nada parece lo que se vivió

“¡Ah de la vida!”… ¿Nadie me responde?
¡Aquí de los antaños que he vivido!
La Fortuna mis tiempos ha mordido;
las Horas mi locura las esconde.

¡Que sin poder saber cómo ni adónde
la salud y la edad se hayan huído!
Falta la vida, asiste lo vivido,
y no hay calamidad que no me ronde.

Ayer se fue; mañana no ha llegado;
hoy se está yendo sin parar un punto:
soy un fue, y un será, y un es cansado.

En el hoy y mañana y ayer, junto
pañales y mortaja, y he quedado
presentes sucesiones de difunto.

 

A una rosa

Ayer naciste, y morirás mañana.
Para tan breve ser, ¿quién te dio vida?
¿Para vivir tan poco estás lucida,
y para no ser nada estás lozana?

Si te engañó su hermosura vana,
bien presto la verás desvanecida,
porque en tu hermosura está escondida
la ocasión de morir muerte temprana.

Cuando te corte la robusta mano,
ley de la agricultura permitida,
grosero aliento acabará tu suerte.

No salgas, que te aguarda algún tirano;
dilata tu nacer para tu vida,
que anticipas tu ser para tu muerte.

 

Contra Don Luis de Góngora

Este cíclope, no siciliano,
del microcosmo sí, orbe postrero;
esta antípoda faz, cuyo hemisferio
zona divide en término italiano;

este círculo vivo en todo plano;
este que, siendo solamente cero,
le multiplica y parte por entero
todo buen abaquista veneciano;

el minoculo sí, mas ciego vulto;
el resquicio barbado de melenas;
esta cima del vicio y del insulto;

éste, en quien hoy los pedos son sirenas,
éste es el culo, en Góngora y en culto,
que un bujarrón le conociera apenas.


miércoles, 6 de septiembre de 2023

28 de septiembre en Pamplona


 

El 28 de septiembre a las siete de la tarde en el Civivox Milagrosa hablaremos sobre el Holodomor

28 de septiembre en Pamplona


 El 28 de septiembre a las seis de la tarde en el Civivox Milagrosa hablaremos sobre el exilio navarro en América 

domingo, 27 de agosto de 2023

Las mejores poesías de la literatura española, (en mi opinión, claro está)

 El 27 de agosto de 1635 fallecía uno de nuestros autores esenciales, don Félix Lope de Vega. Dramaturgo, poeta,... el barroco y la literatura española en su conjunto no se podrían entender sin él. 






¿Quién es aquel Caballero
herido por tantas partes,
que está de expirar tan cerca,
y no le socorre nadie?

«Jesús Nazareno» dice
aquel rétulo notable.
¡Ay Dios, que tan dulce nombre
no promete muerte infame!

Después del nombre y la patria,
Rey dice más adelante,
pues si es rey, ¿cuándo de espinas
han usado coronarse?

Dos cetros tiene en las manos,
mas nunca he visto que claven
a los reyes en los cetros
los vasallos desleales.

Unos dicen que si es Rey,
de la cruz descienda y baje;
y otros, que salvando a muchos,
a sí no puede salvarse.

De luto se cubre el cielo,
y el sol de sangriento esmalte,
o padece Dios, o el mundo
se disuelve y se deshace.

Al pie de la cruz, María
está en dolor constante,
mirando al Sol que se pone
entre arreboles de sangre.

Con ella su amado primo
haciendo sus ojos mares,
Cristo los pone en los dos,
más tierno porque se parte.

¡Oh lo que sienten los tres!
Juan, como primo y amante,
como madre la de Dios,
y lo que Dios, Dios lo sabe.

Alma, mirad cómo Cristo,
para partirse a su Padre,
viendo que a su Madre deja,
le dice palabras tales:

Mujer, ves ahí a tu hijo
y a Juan: Ves ahí tu Madre.
Juan queda en lugar de Cristo,
¡ay Dios, qué favor tan grande!

Viendo, pues, Jesús que todo
ya comenzaba a acabarse,
Sed tengo, dijo, que tiene
sed de que el hombre se salve.

Corrió un hombre y puso luego
a sus labios celestiales
en una caña una esponja
llena de hiel y vinagre.

¿En la boca de Jesús
pones hiel?, hombre, ¿qué haces?
Mira que por ese cielo
de Dios las palabras salen.

Advierte que en ella puso
con sus pechos virginales
una ave su blanca leche
a cuya dulzura sabe.

Alma, sus labios divinos,
cuando vamos a rogarle,
¿cómo con vinagre y hiel
darán respuesta süave?

Llegad a la Virgen bella,
y decirle con el ángel:
«Ave, quitad su amargura,
pues que de gracia sois Ave».

Sepa al vientre el fruto santo,
y a la dulce palma el dátil;
si tiene el alma a la puerta
no tengan hiel los umbrales.

Y si dais leche a Bernardo,
porque de madre os alabe,
mejor Jesús la merece,
pues Madre de Dios os hace.

Dulcísimo Cristo mío,
aunque esos labios se bañen
en hiel de mis graves culpas,
Dios sois, como Dios habladme.

Habladme, dulce Jesús,
antes que la lengua os falte,
no os desciendan de la cruz
sin hablarme y perdonarme.

 

¡Cuántas veces, Señor, me habéis llamado,
y cuántas con vergüenza he respondido,
desnudo como Adán, aunque vestido
de las hojas del árbol del pecado!

Seguí mil veces vuestro pie sagrado,
fácil de asir, en una cruz asido,
y atrás volví otras tantas, atrevido,
al mismo precio en que me habéis comprado.

Besos de paz os di para ofenderos,
pero si fugitivos de su dueño
hierran cuando los hallan los esclavos,

hoy que vuelvo con lágrimas a veros,
clavadme vos a vos en vuestro leño,
y tendréisme seguro con tres clavos.

 

A don Luis de Góngora

 

Claro cisne del Betis que, sonoro
y grave, ennobleciste el instrumento
más dulce, que ilustró músico acento,
bañando en ámbar puro el arco de oro,

a ti lira, a ti el castalio coro
debe su honor, su fama y su ornamento,
único al siglo y a la envidia exento,
vencida, si no muda, en tu decoro.

Los que por tu defensa escriben sumas,
propias ostentaciones solicitan,
dando a tu inmenso mar viles espumas.

Los ícaros defienda, que te imitan,
que como acercan a tu sol las plumas
de tu divina luz se precipitan.

 

A la muerte de Cristo nuestro Señor

 

La tarde se escurecía
entre la una y las dos,
que viendo que el Sol se muere,
se vistió de luto el sol.

Tinieblas cubren los aires,
las piedras de dos en dos
se rompen unas con otras,
y el pecho del hombre no.

Los ángeles de paz lloran
con tan amargo dolor,
que los cielos y la tierra
conocen que muere Dios.

Cuando está Cristo en la cruz
diciendo al Padre, Señor,
¿por qué me bas desamparado?
¡ay Dios, qué tierna razón!,

¿qué sentiría su Madre,
cuando tal palabra oyó,
viendo que su Hijo dice
que Dios le desamparó?

No lloréis Virgen piadosa,
que aunque se va vuestro Amor,
antes que pasen tres días
volverá a verse con vos.

¿Pero cómo las entrañas,
que nueve meses vivió,
verán que corta la muerte
fruto de tal bendición?

«¡Ay Hijo!, la Virgen dice,
¿qué madre vio como yo
tantas espadas sangrientas
traspasar su corazón?

¿Dónde está vuestra hermosura?
¿quién los ojos eclipsó,
donde se miraba el Cielo
como de su mismo Autor?

Partamos, dulce Jesús,
el cáliz desta pasión,
que Vos le bebéis de sangre,
y yo de pena y dolor.

¿De qué me sirvió guardaros
de aquel Rey que os persiguió,
si al fin os quitan la vida
vuestros enemigos hoy?»

Esto diciendo la Virgen
Cristo el espíritu dio;
alma, si no eres de piedra
llora, pues la culpa soy

 

A la nueva lengua

 

-Boscán, tarde llegamos -¿Hay posada?
-Llamad desde la posta, Garcilaso.
-¿Quién es? -Dos caballeros del Parnaso.
-No hay donde nocturnar palestra armada.

-No entiendo lo que dice la criada.
Madona, ¿qué decís? -Que afecten paso,
que obstenta limbos el mentido ocaso
y el sol depinge la porción rosada.

-¿Estás en ti, mujer? -Negóse al tino
el ambulante huésped-. ¡Que en tan poco
tiempo tal lengua entre cristianos haya!

Boscán, perdido habemos el camino,
preguntad por Castilla, que estoy loco,
o no habemos salido de Vizcaya.

 

A mis soledades voy,
de mis soledades vengo,
porque para andar conmigo
me bastan mis pensamientos.

No sé qué tiene el aldea
donde vivo y donde muero,
que con venir de mí mismo,
no puedo venir más lejos.

Ni estoy bien ni mal conmigo;
mas dice mi entendimiento
que un hombre que todo es alma
está cautivo en su cuerpo.

Entiendo lo que me basta,
y solamente no entiendo
cómo se sufre a sí mismo
un ignorante soberbio.

De cuantas cosas me cansan,
fácilmente me defiendo;
pero no puedo guardarme
de los peligros de un necio.

Él dirá que yo lo soy,
pero con falso argumento;
que humildad y necedad
no caben en un sujeto.

La diferencia conozco,
porque en él y en mí contemplo
su locura en su arrogancia,
mi humildad en mi desprecio.

O sabe naturaleza
más que supo en este tiempo,
o tantos que nacen sabios
es porque lo dicen ellos.

«Sólo sé que no sé nada»,
dijo un filósofo, haciendo
la cuenta con su humildad,
adonde lo más es menos.

No me precio de entendido,
de desdichado me precio;
que los que no son dichosos,
¿cómo pueden ser discretos?

No puede durar el mundo,
porque dicen, y lo creo,
que suena a vidrio quebrado
y que ha de romperse presto.

Señales son del juicio
ver que todos le perdemos,
unos por carta de más,
otros por carta de menos.

Dijeron que antiguamente
se fue la verdad al cielo;
tal la pusieron los hombres,
que desde entonces no ha vuelto.

En dos edades vivimos
los propios y los ajenos:
la de plata los estraños,
y la de cobre los nuestros.

¿A quién no dará cuidado,
si es español verdadero,
ver los hombres a lo antiguo
y el valor a lo moderno?

Todos andan bien vestidos,
y quéjanse de los precios,
de medio arriba romanos,
de medio abajo romeros.

Dijo Dios que comería
su pan el hombre primero
en el sudor de su cara
por quebrar su mandamiento;

y algunos, inobedientes
a la vergüenza y al miedo,
con las prendas de su honor
han trocado los efectos.

Virtud y filosofía
peregrinan como ciegos;
el uno se lleva al otro,
llorando van y pidiendo.

Dos polos tiene la tierra,
universal movimiento,
la mejor vida el favor,
la mejor sangre el dinero.

Oigo tañer las campanas,
y no me espanto, aunque puedo,
que en lugar de tantas cruces
haya tantos hombres muertos.

Mirando estoy los sepulcros,
cuyos mármoles eternos
están diciendo sin lengua
que no lo fueron sus dueños.

¡Oh, bien haya quien los hizo!
Porque solamente en ellos
de los poderosos grandes
se vengaron los pequeños.

Fea pintan a la envidia;
yo confieso que la tengo
de unos hombres que no saben
quién vive pared en medio.

Sin libros y sin papeles,
sin tratos, cuentas ni cuentos,
cuando quieren escribir,
piden prestado el tintero.

Sin ser pobres ni ser ricos,
tienen chimenea y huerto;
no los despiertan cuidados,
ni pretensiones ni pleitos;

ni murmuraron del grande,
ni ofendieron al pequeño;
nunca, como yo, firmaron
parabién, ni Pascuas dieron.

Con esta envidia que digo,
y lo que paso en silencio,
a mis soledades voy,
de mis soledades vengo.

 

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.

 


Entro en mí mismo para verme, y dentro
hallo, ¡ay de mí!, con la razón postrada,
una loca república alterada,
tanto que apenas los umbrales entro.

Al apetito sensitivo encuentro,
de quien la voluntad mal respetada
se queja al cielo, y de su fuerza armada
conduce el alma al verdadero centro.

La virtud, como el arte, hallarse suele
cerca de lo difícil, y así pienso
que el cuerpo en el castigo se desvele.

Muera el ardor del apetito intenso,
porque la voluntad al centro vuele,
capaz potencia de su bien inmenso.

 

 

Es la mujer del hombre lo más bueno,

y locura decir que lo más malo,
su vida suele ser y su regalo,
su muerte suele ser y su veneno.

Cielo a los ojos, cándido y sereno,
que muchas veces al infierno igualo,
por raro al mundo su valor señalo,
por falso al hombre su rigor condeno.

Ella nos da su sangre, ella nos cría,
no ha hecho el cielo cosa más ingrata:
es un ángel, y a veces una arpía.

Quiere, aborrece, trata bien, maltrata,
y es la mujer al fin como sangría,
que a veces da salud, y a veces mata.

 

 

Las pajas del pesebre,
niño de Belén,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.

Lloráis entre las pajas
de frío que tenéis,
hermoso niño mío,
y de calor también.

Dormid, cordero santo,
mi vida, no lloréis,
que si os escucha el lobo,
vendrá por vos, mi bien.

Dormid entre las pajas,
que aunque frías las veis,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.

Las que para abrigaros
tan blandas hoy se ven
serán mañana espinas
en corona cruel.

Mas no quiero deciros,
aunque vos lo sabéis,
palabras de pesar
en días de placer.

Que aunque tan grandes deudas
en paja cobréis,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.

Dejad el tierno llanto,
divino Emanüel,
que perlas entre pajas
se pierden sin por qué.

No piense vuestra madre
que ya Jerusalén
previene sus dolores,
y llore con Joseph.

Que aunque pajas no sean
corona para Rey,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.

 

Pastor que con tus silbos amorosos
me despertaste del profundo sueño,
Tú que hiciste cayado de ese leño,
en que tiendes los brazos poderosos,

vuelve los ojos a mi fe piadosos,
pues te confieso por mi amor y dueño,
y la palabra de seguirte empeño,
tus dulces silbos y tus pies hermosos.

Oye, pastor, pues por amores mueres,
no te espante el rigor de mis pecados,
pues tan amigo de rendidos eres.

Espera, pues, y escucha mis cuidados,
pero ¿cómo te digo que me esperes,
si estás para esperar los pies clavados?

 

 

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta cubierto de rocío
pasas las noches del invierno escuras?

¡Oh cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el Ángel me decía:
«Alma, asómate agora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía»!

¡Y cuántas, hermosura soberana,
«Mañana le abriremos», respondía,
para lo mismo responder mañana!

 


No sabe qué es amor quien no te ama,
celestial hermosura, esposo bello,
tu cabeza es de oro, y tu cabello
como el cogollo que la palma enrama.

Tu boca como lirio, que derrama
licor al alba; de marfil tu cuello;
tu mano el torno y en su palma el sello
que el alma por disfraz jacintos llama.

¡Ay Dios!, ¿en qué pensé cuando, dejando
tanta belleza y las mortales viendo,
perdí lo que pudiera estar gozando?

Mas si del tiempo que perdí me ofendo,
tal prisa me daré, que un hora amando
venza los años que pasé fingiendo.

 

 

Un soneto me manda hacer Violante
que en mi vida me he visto en tanto aprieto;
catorce versos dicen que es soneto;
burla burlando van los tres delante.

Yo pensé que no hallara consonante,
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto,
no hay cosa en los cuartetos que me espante.

Por el primer terceto voy entrando,
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.

Ya estoy en el segundo, y aun sospecho
que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce, y está hecho.

 

Zagalejo de perlas,
hijo del Alba,
¿dónde vais que hace frío
tan de mañana?

Como sois lucero
del alma mía,
al traer el día
nacéis primero;
pastor y cordero
sin choza y lana,
¿dónde vais que hace frío
tan de mañana?

Perlas en los ojos,
risa en la boca,
las almas provoca
a placer y enojos;
cabellitos rojos,
boca de grana,
¿dónde vais que hace frío
tan de mañana?

Que tenéis que hacer,
pastorcito santo,
madrugando tanto
lo dais a entender;
aunque vais a ver
disfrazado el alma,
¿dónde vais que hace frío
tan de mañana?




En cuanto a su vida, tomo lo que sigue de aquï: https://dariomadrid.com/lope-de-vega-el-fenix-de-los-ingenios-y-de-los-lios-de-faldas/


El 27 de agosto de 1.635 falleció Lope de Vega Carpio, el Fénix de los Ingenios. ¿Saben ustedes que además de brillante escritor de más de mil obras fue soldado, sacerdote e inquisidor? Luchó junto al Álvaro de Bazán, se alistó en la Gran Armada de 1588, fue preso y también desterrado.

Sus amantes fueron incontables. La primera conocida se llamaba María de Aragón, hija de una panadera con la que tuvo una hija llamada Manuela en 1581 que murió a los cinco años. La segunda conocida, Elena Osorio, casada, le trajo grandes problemas.

Antes de andar en amores con Elena Osorio, D. Lope se embarcó en la flota que D. Alvaro de Bazán, el invicto, dirigió contra el portugués en aguas de las islas Azores, en concreto en la Isla Terceira. Se alistó en el Tercio de Figueroa, en donde también se encontraba enrolado D. Miguel de Cervantes.

Elena Osorio estaba casada con el actor Cristóbal de Calderón y era hija del empresario de teatro Jerónimo Velázquez para el que Lope, que tenía 25 años, escribía comedias. Fallecido el marido, el Fénix de los Ingenios pensó que Elena se desposaría con él. Y no fue así.

La viuda optó por los brazos de un hombre acaudalado. Despechado Lope no tuvo mejor idea que utilizar su pluma para lanzar libelos y versos contra la que había sido su amante. Fue hecho preso en 1587 mientras se representaba una comedia en el Corral de la Cruz.

En la cárcel, el obseso de Lope siguió escribiendo contra la hija de Jerónimo Velázquez. Su obstinación le valió una condena de destierro de la Corte de cuatro años y dos de Castilla. Acabó en Valencia no sin antes raptar con su consentimiento a Isabel de Urbina con la que se casó el 10 de mayo de 1588.

En Valencia nació su hija Antonia de donde salió para Lisboa para alistarse en la mal llamada “Armada Invencible”. O eso mantuvo durante toda su vida, pues las pruebas de su participación en aquella empresa contra el inglés son más que difusas.

Según el Fénix de los Ingenios anduvo embarcado en un galeón de la escuadra de Portugal, el San Juan. Es posible que se embarcara huyendo de la Justicia que por entonces le tenía en el punto de mira por el secuestro de Isabel de Urbina.

En 1589, de vuelta a España, se fue a Toledo y en 1591 entró al servicio del Duque de Alba. Su mujer Isabel de Urbina falleció al dar a luz a su hija Teodora. Regresó a Madrid en 1595 al levantarse la pena de destierro y su hija Manuela murió al año de la vuelta.

En Madrid volvió a ser procesado: esta vez por su amancebamiento con la viuda Antonia Trillo de Armenta. Después conoce a la actriz Micaela de Guzmán, lo que no le impide casarse con Juana de Guardo, por la dote, pues era hija de un adinerado proveedor de carne y pescado.

Cuentan que el famoso Quevedo compuso unos versos en los que se mofaba de Lope diciendo que se “casó con carne y pescado”. Su boda con Juana de Guardo no le impidió al Fénix tener cuatro hijos con la actriz Micaela: Juan, Félix, Marcela y Lope Félix.

Con Juana de Guardo tuvo a su hija Jacinta. Aquella época en la que anduvo con Juana y Micaela fue muy productiva. Lope en 1602 escribió 230 comedias y en 1609 nada menos que 483. Al año siguiente compra la casa que actualmente se puede visitar en el Barrio de las Letras de Madrid.

En 1614 Lope de Vega se ordena sacerdote lo que no le impide enamorarse de Marta Nevares mientras también tenía relaciones con la actriz Lucía Salcedo (la Loca). Por aquella época volvió a Valencia y regresó a Madrid con un hijo seguramente fruto de una relación de tiempos del destierro.

Marta Nevares estaba casada con un comerciante lo que no la impidió tener una hija con Lope: Antonia Clara. La pobre Marta se quedó ciega en 1628 y acabó muriendo en 1632. Lope Félix murió y su hija Antonio Clara se fugó con un tal Cristóbal Tenorio.

El 24 de agosto de 1635 Lope se sintió indispuesto cuando asistía a unas conferencias sobre Medicina y Filosofía. Al día siguiente se encontraba tan mal que el el médico de cámara del rey le recomendó la extremaunción.

El 26 de agosto Lope hizo testamento nombrando a su hija Feliciana heredera. Al día siguiente, a las cinco y cuarto de la tarde, el Fénix de los Ingenios, falleció. Fue enterrado en la iglesia de San Sebastián en la calle Atocha de Madrid.

D. Lope era tan famoso y popular que sus exequias fúnebres duraron nueve días. Está documentado que Lope tuvo doce hijas y cinco hijos de seis mujeres. Diez de ellos murieron siendo niños. Además escribió unas 1.500 obras de teatro. Hay tiempo para todo si uno se lo propone.

jueves, 10 de agosto de 2023

Sorolla, la luz

 Hoy se cumplen cien años del fallecimiento de Joaquín Sorolla, uno de los principales pintores de nuestro país. 

Su tratamiento de la luz fue genial. Parece llevar a sus cuadros la luz de su Mediterráneo natal. No sólo pintó temas levantinos, sino que hoy quiero recordar algunos de los cuadros que dedicó al País Vasco. 

Envié propuestas a los diversos centros valencianos que hay en España y es lamentable que nadie haya querido programar alguna actividad sobre él. 

Parece que muchos de ellos son meras asociaciones que se dedican a captar subvenciones, como el chiringuito que tienen montado en Madrid.




























sábado, 15 de julio de 2023

Hemos perdido gran parte nuestra infancia

 


Con la muerte de Francisco Ibáñez se va una gran parte de nuestra infancia ya que sus comics nos acompañaron en esa etapa de la vida.

He aquí el artículo que aparecía en OK diario:

Francisco Ibáñez, creador de Mortadelo y Filemónha fallecido este sábado a los 87 años, según ha comunicado la editorial Penguin España. Uno de los mejores creadores españoles de cómics, padre de personajes tan populares y queridos, además de Mortadelo y Filemón, como Rompetechos, Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilio o El botones Sacarino, la editorial Penguin España ha señalado que «con enorme tristeza comunicamos que esta mañana ha fallecido en Barcelona el gran dibujante e historietista».

«Nos deja el enorme legado de su lucidez, sentido del humor y más de 50.000 páginas con personajes memorables que han hecho felices a un gran número de lectores», ha añadido.

En 1994 ganó el Gran Premio del Salón Internacional del Cómic en reconocimiento a su obra; en 2002 se le concedió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, y en 2021, la Creu de Sant Jordi de la Generalitat. Otros famosos hijos del artista han sido el poco juicioso botones Sacarino, el cegato Rompetechos, los chapuceros Pepe Gotera y Otilio o los disparatados vecinos de 13, Rue del Percebe.

Ibáñez (Barcelona, 1936) publicó la primera historieta de Mortadelo y Filemón el 20 de enero de 1958 en la revista El Pulgarcito, y décadas después de su éxito llegaron sus adaptaciones a la televisión y cine. Desde pequeño se aficionó a leer tebeos y con sólo 11 años publicó su primer dibujo en una revista infantil, Chicos. Estudió Comercio y Peritaje Mercantil, y entre 1950 y 1957 trabajó en el Banco Español de Crédito, primero como botones -experiencia de la que nacería Sacarino- y después como ayudante de cartera y riesgos.

En esa época, de la que Ibáñez siempre recordó que sus jefes siempre le pillaban haciendo dibujitos, ya colaboraba en revistas como El ChicolinoLa Risa y Alex, o en el suplemento dominical de La Prensa, y en 1957 dejó el trabajo en el banco para dedicarse por completo a la historieta. Entre 1957 y 1985 trabajó para Bruguera, la principal editora de cómics y del negocio del tebeo en España durante los años sesenta y setenta, en cuya revista DDT comenzó a difundir sus primeros chistes. Como se ha mencionado anteiormente, el 20 de enero de 1958 apareció en la revista Pulgarcito la primera historieta de Mortadelo y Filemón, su creación más emblemática, a los que dibujó en centenares de disparatadas aventuras.

Inspirado por la escuela franco-belga, en 1969 publicó El sulfato atómico, historieta larga en formato de álbum, con viñetas muy cuidadas y que marcó la apertura de Ibáñez al mercado extranjero. Las viñetas de los agentes de la T.I.A. se lanzaron en publicaciones como Mortadelo, embrión de la cadena de libros Súper MortadeloExtra de MortadeloEspecial MortadeloMortadelo Gigante, así como en las colecciones OléSúper Humor o Magos del Humor.

En 1985 Ibáñez dejó la editorial Bruguera, en desacuerdo por haberse quedado con los derechos de sus personajes, que reclamó por vía judicial, y fichó por Grijalbo, época en la que creó las series Chicha, Tato y Clodoveo, de profesión sin empleo y 7, Rebolling Street. La ley de Propiedad Intelectual aprobada en 1987 facilitó a Ibáñez la recuperación de Mortadelo y Filemón, que tras su salida de Bruguera habían dibujado otros autores, sin el éxito que le proporcionaban los guiones de su creador.

Ediciones B, que se hizo con todo el fondo editorial de Bruguera al quebrar esta editorial, llegó a un acuerdo con Ibáñez para que se hiciera cargo otra vez de los personajes que lo lanzaron a la fama, y desde 1989 se concentró en crear nuevos álbumes de Mortadelo, muchos de ellos relacionados con temas de la actualidad y con guiños a las modas y tendencias del momento.

Mortadelo y Filemón se convirtió además en el primer cómic digital español, tras la presentación oficial de su versión electrónica en 2002, durante las jornadas Mundo Internet que acogió en Madrid el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo. En 2005, con motivo del cuarto centenario del Quijote, Ibáñez lanzó un álbum a propósito del personaje cervantino: Mortadelo de La Mancha (Ediciones B), que alcanzó unas ventas superiores a los 50.000 ejemplaresen sólo mes y medio.

El peculiar humor de Ibáñez ha traspasado las fronteras españolas y, así, es uno de los autores de viñetas más leídos en Iberoamérica y toda Europa, principalmente Alemania, donde ha vendido millones de álbumes. La televisión y el cine han llevado también a la pantalla algunos clásicos del dibujante. Antena 3 TV estrenó una serie de dibujos animados con los súperagentes de la T.I.A. en 1995, cuando ambos también centraron una campaña de la Hacienda pública en los medios de comunicación. En 2003, la película de Javier Fesser La gran aventura de Mortadelo y Filemón obtuvo cinco Premios Goya de la Academia de Cine: dirección artística, efectos especiales, maquillaje y peluquería, montaje y dirección de producción.

En 2007 dibujó una nueva aventura de Mortadelo y Filemón dedicada al pívot español de la NBA Pau Gasol y que lleva por título El Gas-oil, una trama en la que sus dos héroes se infiltran en la liga americana de baloncesto. En 2012 presentó un nuevo álbum de Mortadelo y Filemón, Londres 2012, con motivo del mundial de fútbol, y dos años después, en octubre de 2014, año en el que Fesser estrenó otra cinta de Mortadelo y Filemón, el Círculo de Bellas Artes de Madrid le dedicó otro homenaje con una exposición sobre toda su obra.

Los últimos álbumes de Mortadelo y Filemón se han centrado también a temas que enlazaban con la actualidad del momento, como El TesoreroRío 2016Sueldecitos más bien bajitos…, ¡Elecciones!El Capo se escapaTokio 2020, El Cambio Climático Mundial 2022. A finales del pasado mes de junio apareció el último de sus álbumes, Mortadelo y Filemón. Mundial de Basquet 2023, el número 220 de la colección Magos del Humor, publicado por Bruguera, sello que en la actualidad pertenece al grupo Penguin Random House.